Resumen

7 DE MAYO; PODER Y DINERO Por JUAN RAMÓN NAVA

Juan Ramón Nava, en su columna En Corto, habla sobre el poder que Marco Mena ejerció al designar a los candidatos del PRI para las elecciones federales

Casi desde siempre, en Tlaxcala, el ser líder sindical, en especial de la clase burócrata, representa una verdadera mina de oro, no solo para quienes ostentan el poder, sino incluso, para quienes permanecen, cual rémoras, al lado de los dirigentes. En Tlaxcala esta connotación resulta mucho más relevante a propósito de las serias pugnas que mantienen los líderes sindicales con los ayuntamientos que, según dicen los alcaldes, los agremiados de esa representación se han convertido en un lastre y en una verdadera carga insostenible.

Apenas el pasado martes, el diputado local y representante del Partido Socialista, Delfino Suárez Piedras, lanzó al aire una propuesta que, de concretarse, dejaría en la orfandad a muchos que aprovecharon las mieles que les significó el haber estado cerca, muy cerca, de los poderosos líderes sindicales.

Y es que de acuerdo al planteamiento hecho por el legislador, las bases que otorga el sindicato, en este caso el 7 de Mayo, y en recientes años, su competencia, el 4 de Octubre, podrían ser sometidas a escrutinio y revisarse a fondo su conveniencia y legalidad.

Porque de progresar la intención que tiene en mente Delfino Suárez Piedras, no solo se inhibiría el manejo y creación de burocracia estatal y municipal, sino que además, los trabajadores estarían más que impedidos para vender o heredar a familiares sus plazas, como comúnmente ocurre, en especial con la base del sindicato 7 de Mayo.

Sin embargo, el diputado olvida algo muy importante, que su partido, el PS, comandado por la camaleónica Rosalía Peredo Aguilar y de la mano del clan formado por el matrimonio Pedro Erazo Rivera-Guadalupe Rodríguez Guzmán, en las elecciones intermedias del 2013, comprometieron el apoyo del 7 de Mayo a cambio de candidaturas y canonjías de tipo personal.

Delfino Suárez Piedras, junto con Víctor Morales Acoltzi, hoy líder de PACTO-Tlaxcala y Roberto Núñez Baleón, flamante titular de la Secretaría de Turismo, consintieron este “cambalache” político, de hecho, los acuerdos cupulares entre la ex Senadora Rosalía Peredo Aguilar y la dirigencia sindical del 7 de Mayo, alcanzaron al ahora ex edil y en ese entonces candidato del PAN a la alcaldía capitalina, Adolfo Escobar Jardínez.

Hoy se entiende el por qué Adolfo Escobar Jardínez permitió y consintió que Martín, hermano del Secretario General del 7 de Mayo, Edgar Tlapale Ramírez, fuera, sin siquiera ser trabajador de confianza, basificado en la comuna capitalina con un suelto superior a los 11 pesos mensuales.

Escenarios como el anterior, no solo se han dado en el ayuntamiento de mayor importancia en la entidad, lo mismo ocurrió en Tlaxco, en Chiautempan y en Huamantla, en donde Edgar Tlapale Ramírez ha hecho lo que ha querido, ha dispuesto de plazas a conveniencia propia, las ha negociado a cambio de poder, dinero y prebendas de tipo político, pues en las elecciones pasadas de junio, para nadie fue un secreto que las siglas del 7 de Mayo estuvieron puestas y dispuestas al mejor postor.

Ahora se entiende de su reacción de enojo y la de sus “miles” de “seguidores”, que en fechas recientes, se lanzaron a las calles para exigir la devolución de todas y cada una de las plazas que les fueron retiradas a “trabajadores basificados” y que el 7 de Mayo logró, con la complicidad de algunos ex ediles y ex diputados, enquistar en los ayuntamientos y en el propio Poder Legislativo. Por ahí es donde debería empezar Delfino Suárez Piedras a investigar y sanear este asunto, bueno, en el caso de que en verdad tenga esa intención.

El ser propietario de la nomenclatura del 7 de Mayo deja mucho dinero, ¿pruebas? Pedro Erazo y Guadalupe Rodríguez son claras muestras de la corrupción que impera al interior de ese sindicato. Sus propiedades rebasan varios millones de pesos, el mismo camino, aunque en un principio dijo que no sería, así, lo siguió Edgar Tlapale Ramírez, bien dicen que don dinero es un poderoso caballero. Al término de su gestión, habrá que ver cuál es el resultado de sus declaraciones patrimoniales, si es que las llega a hacer.

Ayer, para no apartar el camino, el propio Gobernador Marco Mena dejó muy en claro algo, por si alcaldes y líderes sindicales tenían ciertas dudas al respecto: que ni él ni su administración moverán un solo dedo para destrabar los conflictos entre ayuntamientos y el 7 de Mayo, al menos en cuestión de negociaciones, es decir, que cada quien se rasque con sus propias uñas, con ello, el Mandatario rompe todo cordón umbilical con las comunas implicadas.

Toca a los alcaldes involucrados en conflictos laborales con el sindicato 7 de Mayo, enfrentar los desenlaces legales por el despido y el desconocimiento de algunas plazas en sus ayuntamientos, ahora ellos tendrán la oportunidad de frenar un cáncer social que no solo afecta los intereses de familias enteras, sino de adelgazar, por mucho, el rubro de los laudos laborales.

Los tentáculos del 7 de Mayo llegan a todos los municipios y a los tres poderes también, solo que el actual líder de ese gremio, sabe que los ediles, en ocasiones por ignorancia, en otras por conveniencia, son proclives a sucumbir ante los reclamos y exigencias de la dirigencia sindical en turno, porque Edgar Tlapale Ramírez aprendió muy bien la lección, ser dueño del 7 de Mayo, no solo implica allegarse de poder…sino de dinero también.

SIN CORRECCIONES…Y ya que hablamos de sindicatos. Aunque el Gobernador Marco Mena ofreció no involucrarse en los conflictos y negociaciones derivados entre los ayuntamientos y la dirigencia sindical del 7 de Mayo, supe que el área jurídica estará más que presta y atenta para auxiliar a los ediles en su lucha legal en contra de las decisiones adoptadas por el tema de las basificaciones. El auxilio les será de gran ayuda, porque de salir bien librados, se evitaría un quebranto más a las arcas públicas con cuestiones de laudos laborales. A ver en qué termina todo este entuerto.