CRÓNICAS DE YAUHQUEMEHCAN: La música de Los Hermanos Rincón: otro recuerdo entrañable de niñez
Por David Chamorro Zarco, Cronista MunicipalTlaxcala, Tlax; 9 de julio de 2026 (Redacción). – La radio fue el medio de comunicación por excelencia para la difusión de los mayores contenidos. A través de las ondas hertzianas no solamente se transmitían noticias o anuncios comerciales, sino música de muy diversos géneros. Ya he comentado en otras ocasiones acerca de estaciones tan emblemáticas como la WEQ, la XEX, la XEB y, por supuesto, la muy famosa y potente XEW, recordada por su cortinilla que afirmaba que era la voz de la América Latina desde México.
Durante las décadas de 1930 y 1940, la radio fue la plataforma de lanzamiento para los grupos y cantantes de moda, y ya para 1950, de manera lenta pero avasalladora, la televisión fue ganando la supremacía, Aunque la radio nunca ha perdido su presencia, aún en nuestros días en que ha tenido que ajustarse a nuevos formatos y exigencias.Hacia la segunda mitad de la década de 1930, primero en la XEQ y después en la XEW, Don Francisco Gabilondo Soler «Cri Cri» recibió un espacio que duró al aire muchos años y a través del que «El grillito cantor» pudo dar a conocer su magnífica obra en favor de la cultura de los niños mexicanos y de toda hispanoamérica, a través de canciones muy bien elaboradas, con letras expresivas y profesionalmente integradas, cuyo legado y memoria sigue vigente hasta nuestros días, prácticamente un siglo después.Precisamente inspirados en el trabajo de “Cri Cri”, tres músicos comenzaron a desarrollar una idea muy singular durante la década de 1960, teniendo como líder de la agrupación al músico y compositor Valentín Rincón, acompañado de sus hermanos Gilda y Cesar. La idea fundamental era hacer música de calidad para los niños, un público que, a pesar de ser muy numeroso, prácticamente tenía muy escasas oportunidades de contar con música especialmente diseñada para su edad y sus necesidades.Cabe decir que para esa época, a principios de la década de 1970, el gobierno de la república ya contaba con el Instituto Mexicano de la Radio, que aglutina a un buen conjunto de estaciones con diversa oferta cultural. Al amparo del IMER surge un proyecto muy interesante que fue reconocido en toda hispanoamérica que fue Radio RIN, una estación de radio dedicada única y exclusivamente a la transmisión de contenidos dirigidos a la infancia, transmitiendo música, programas de divulgación artística y cultural y muchas actividades lúdicas que los niños y las niñas podían escuchar desde la frecuencia de 660 de AM. Lamentablemente, con el paso del tiempo y el cambio de políticas educativas y culturales, Radio RIN desapareció, y con ello uno de los proyectos más ambiciosos y bien intencionados del gobierno de México en favor de la contribución al desarrollo intelectual, artístico y musical de la niñez con gran calidad.En su momento, a esta estación de radio también se sumó, en barras muy específicas Radio UNAM y Radio Educación, que estaba adscrita al organigrama formal de la Secretaría de Educación Pública del Gobierno Federal. En 1971, justo en Radio UNAM había un programa que se llamaba «El rincón de los niños», y en una ocasión fueron invitados Valentín, Gilda y César Rincón, y justamente de esa transmisión la adopción del nombre formal del grupo que terminó llamándose «Los Hermanos Rincón», dedicado a la divulgación de contenido de alta calidad para las niñas y los niños en formato de canciones.La música que produjeron los hermanos Rincón a lo largo de las siguientes décadas, siempre estuvo caracterizada por el uso de muy buenas melodías, que incidían de forma muy positiva en el desarrollo mental de los niños; asimismo, Los Hermanos Rincón ponían mucha atención en la construcción de las letras de las canciones, tratando ante todo de despertar al máximo imaginación de las y los pequeños, presentándoles imágenes muy interesantes y asequibles a su etapa formativa.Cuando los hermanos Rincón se presentaban en algún concierto de televisión, regularmente acompañaban la entonación de sus canciones con algunos relatos alusivos y era muy común que se apoyaran también con títeres y marionetas, lo que hacía todavía más especial cada presentación.La instrumentación que utilizaban los hermanos Rincón regularmente se reducía a un par de guitarras y un pandero, pero la calidad de la música era muy alta, con lo que las niñas y los niños,n al sentir despierto su interés por las historias que se contaban, de inmediato memorizaban las letras y terminaban entonando las canciones, que regularmente tenían mucho ritmo.Fue de este modo como los hermanos Rincón lograban contar historias completas Como por ejemplo «El niño robot», en donde narraban las pequeñas aventuras de un robot que acudía a la escuela primaria y cuya abuela le preparaba peinándole los rizos de acero y aceitando su maquinaria; en «La vaquita de Martín», Los Hermanos Rincón hablan pierna y amorosa relación que tenían un niño y su vaca cuando el pequeño salía a pastorearla procurándole el alimento, y que en ocasiones el niño se dormía soñando con corretear entre las nubes a su vaquita; «El rock del changuito» es una canción muy rítmica y simpática que habla acerca de un monito inquieto qué trepa entre las ramas de los árboles; en «Gusanito medidor», se narra la simpática historia de uno de estos gusanos verdes, muy comunes en otras épocas como que al desplazarse parecían ir midiendo con su cuerpo la superficie, y se le invitaba a que me diera la estatura de los niños desde la cabeza hasta los zapatos; «Negrito sambo» es una historia por demás simpática de la manera en que un pequeño aprende con todas sus dificultades a montar una bicicleta, mientras perros y gatos huyen despavoridos ante el sonido incesante de la campana del vehículo; «Trenecito» era una canción que incluso se prestaba a la coreografía haciendo que los niños se formaran ser los vagones de un tren, mientras se iba narrando los diferentes puntos que se iban recorriendo a lo largo de la vía.A lo largo de su vida activa, Los Hermanos Rincón recibieron un sin número de reconocimientos y premios por la labor desarrollada en favor de la niñez, no solo de México sino de toda hispanoamérica, por la calidad de sus canciones. Lograron la grabación de poco más de 20 discos y, al lado de “Cri Cri”, guardando las debidas y respetuosas dimensiones, sus obras recibieron una gran acogida, no solamente a través de las estaciones de radio y la venta de los discos y las cintas de audio, sino también en las mismas escuelas primarias, en donde muchas maestras Y maestros adoptaron estas canciones para llevar a cabo diversas dinámicas y actividades lúdicas con las niñas y los niños.De manera pública, lo último que se supo de la agrupación fue que el músico y compositor Valentín Rincón murió a la edad de 86 años en el año 2024, dejando para toda la niñez de México y de hispanoamérica un enorme legado.En nuestros días, una gran cantidad del material, tanto en video como en audio, se encuentra disponible de manera gratuita a través de diversas plataformas como YouTube como por lo que les invito sinceramente a que si no conocen a los hermanos Rincón se puedan acercar a su música y si tuvieron, como yo, el enorme privilegio de escucharlos en su infancia, vuelvan a deleitarse con sus letras y sus canciones y, cerrando los ojos, volvamos a ser niños.
¡Caminemos Juntos!
