A CAPELLA Por MAURICIO HERNÁNDEZ OLAIZ - Linea de Contraste

A CAPELLA Por MAURICIO HERNÁNDEZ OLAIZ

El asistencialismo, la compra del voto anticipado.

«Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida»— Proverbio Chino

En este espacio, en reiteradas ocasiones, he manifestado no estar de acuerdo con los programas asistencialistas, pues considero que estos no hacen otra cosa que colaborar con el aumento de la pobreza a nivel nacional. Ante la posibilidad de subsistir sin formar parte de la sociedad con normalidad, asumiendo una obligación laboral y pagando los impuestos, muchas personas se acostumbran a su situación y no se esfuerzan por salir adelante.

México está concentrado, desde hace décadas, en políticas sociales de base asistencialista, pero con la llegada de López Obrador a la presidencia, el asistencialismo ha cobrado fuerza bajo el falaz argumento de mejorar las condiciones de vida, para con ello evitar la delincuencia. Sin embargo, ningún programa actual fomenta y estimula las capacidades de las personas, especialmente aquellas con mayor necesidad, me parece que ése es el camino equivocado si en verdad se busca la erradicación de la pobreza y una mayor igualdad, fundamentos clásicos y típicos del hoy responsable del poder ejecutivo.

Pero….¿Por qué la clase política prefiere el asistencialismo, mantener ese errado enfoque de “mejorar” en profundo entrecomillado, las condiciones de vida y no las capacidades y desarrollo de las personas?…..Creo que la respuesta es por demás simple.

Yo te doy hoy…mañana votas por mí…..

Pese a que López Obrador ha negado, como en tantas otras cosas, que en su gobierno los programas asistenciales no serán usados para comprar votos, y mucho menos los favores desde la cúpula, el senador Ricardo Monreal nos demuestra, nuevamente, que del dicho al hecho hay mucho trecho, más aún en política.

Favor de ingresar aquí video de Twitter….https://twitter.com/i/status/1125414914678513664

Dicho en otras palabras el asistencialismo es una especie de compra del voto adelantada.  Los gobernantes, incluyendo el actual, no buscan en ningún momento lograr la emancipación de la dependencia de cierto sector del pueblo al gobierno, no quieren que cada mexicano aprenda a ganarse la vida por sí mismo; y no me vayan a salir con el plan de jóvenes construyendo el futuro, que ha resultado ser un verdadero fiasco, pero bueno eso será motivo de otro espacio, al gobierno le conviene la dependencia, a veces hasta rapaz, de su pueblo.

Dicho de otro modo: a los gobernantes les resulta conveniente desarrollar planes de ayuda a los pobres para que éstos les paguen con su voto en las elecciones, con la intención de seguir recibiendo su dinerito, sus becas, sus inscripciones a “universidades” patito, su lechita y a dormir.

En cambio, si los audaces políticos, progresistas generaran puestos de empleo genuinos y plataformas de reinserción social que les permitiera a los individuos más carenciados acceder a la formación profesional y a un salario digno, ellos podrían satisfacer sus propias necesidades, logrando el gobierno quitarse una pesada carga, la carga que cuesta miles de millones de pesos del asistencialismo.

Pero finalmente sabemos que eso no va a pasar……pues claramente no les conviene, ni a los políticos ni a muchos ciudadanos. Ciudadanos que tocan la puerta de todos los partidos en las elecciones, prometen su voto, mientras le guiñan el ojo al todavía personaje en el gobierno. El caso es no perder sus beneficios, no quedarse sin sus valiosos subsidios.

Pero peores son aquellos ciudadanos que sin necesitar los apoyos, los buscan para complementar su ingreso, de todo hay en la villa del señor. Pero en caso de llegar a perderlos, la victimización aparece como por arte de magia. Somos maestros de la victimización, tanto políticos como ciudadanos.

Luego entonces ¿Cómo hacerle  para mantener los mentados programas asistenciales sin que se vuelvan un pago del voto adelantado?.

Recientemente circuló en redes sociales una información que aseguraba que en Dinamarca toda persona que recibe algún tipo de ayuda social, ESTÁ INHABILITADA PARA PODER VOTAR. Sin duda es una magnífica idea, ¿imagínese amigo lector que todos los mexicanos que se cuelgan de las asistencias no pudieran votar?.

Con ello se acabaría de golpe el clientelismo, la amenaza, y tantos y tantos vicios electoreros. Si el ciudadano quiere votar pues deberá renunciar al asistencialismo, así no lo pueden chantajear. Además se acabaría de golpe aquella máxima mamerta que dice “Tomen todo lo que les den, su frijol con gorgojo, tarjetas, pollos, patos, chivos, borregos, puercos, cochinos, marranos, cerdos. Hay que decirles que sí. Pero a la hora de la hora, toma tu voto»

 Claro está que aunque el modelo de política Danesa sea atractivo, no solo por su extraordinario estado del bienestar; no como el de acá, tristemente esa información en redes resultó ser uno de tantos FAKES. Dinamarca, entre cuyos atributos, más allá del civismo y de la sociedad de la confianza, destaca haberse convertido en el país más transparente del mundo respecto a la gestión política, el aseo funcionarial, la pulcritud del dinero público y los antídotos a la corrupción, no cuentan con una ley que prohíba el voto a sus ciudadanos por recibir ayuda social.

Al percatarse el gobierno Danés que la información tomaba mucha fuerza en las redes sacó un comunicado de prensa que desmentía la publicación.

“En Dinamarca, NO se pierde el derecho de voto al recibir ayuda social! Hemos visto que en las redes sociales circula un rumor que en Dinamarca uno está inhabilitado para votar si uno recibe ayuda social. Esto es incorrecto”, se lee en la entrada de Facebook de la sede diplomática. “Según la Constitución de Dinamarca, cualquier persona con nacionalidad danesa, residencia permanente en el país y que haya alcanzado la mayoría de edad para votar (hoy de 18 años) puede votar, a menos que esté bajo tutela (es decir declarado incapaz de encargarse de sus circunstancias financieras o personales)”, detalla la información oficial.

Sin embargo y pese a todo, a mí me parece que sería una muy buena idea para erradicar esos vicios tan enquistados, acabar de golpe con el paternalismo y sobre todo, promover verdadera convicción de fomento al empleo bien remunerado y trabajo garantizado.

¿Habrá algún diputado o diputada, de esos de no mentir, no robar y no traicionar, que se atreva a presente la iniciativa?….

¿Qué pensará la virreina que anda como loca con su “censo del bienestar?…

Ahí les dejo esto y me retiro lentamente….sigiloso…hasta la otra.

@olaizmau

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