A CAPELLA Por MAURICIO HERNÁNDEZ OLAIZ - Linea de Contraste

A CAPELLA Por MAURICIO HERNÁNDEZ OLAIZ

Mauricio Hernández Olaiz, en su columna A Capella, habla sobre las promesas incumplidas de MORENA y AMLO, y la desilusión que empieza a permear entre los mexicanos

Con sombrero ajeno.

Cuando el presidente de la república habló de las becas Benito Juárez fue contundente en cuánto al universo de beneficiados. El 100% de los jóvenes del nivel medio superior en instituciones públicas deberá recibir esta beca. ¿La razón?, la enorme deserción escolar entre los 15 y 17 años.

López Obrador no habló de un 80%, o que se conformaba  con un 90%, dijo el 100%, y si las cuentas no me fallan eso simplemente significa que todos. Sin embargo, las quejas de muchos de los colegiales en contra de la delegación del bienestar, encabezada por Lorena Cuéllar, aspirante a la gubernatura, han ido subiendo de tono. De la solicitud por conocer las razones o motivos de su marginación han pasado a  la molestia justificada por la inacción y la pasividad de las huestes de la comodidad. Las quejas se incrementan, tanto en diversos medios, redes sociales y hasta pintas en las calles, los jóvenes estudiantes de bajos recursos ya exigen lo que el primer mandatario les prometió.

El argumento más socorrido por el bienestar es que miles y miles de jóvenes Tlaxcaltecas ya han sido beneficiados. Malas leches esas plumas vendidas y azotadas que no reconocen la labor estoica de la súper delegada. Es cierto que la diputada con licencia no se ha cansado de presumir en sus medios afines y en sus cuentas, como entrega a diestra y siniestra miles y miles de pesos de la campaña asistencialista de la cuarta transformación, pero insisto, la meta no se ha cumplido, la meta es el 100% y es claro que no se ha conseguido.

Vale la pena aclarar; pues seguro más de uno argumentará que están todavía en el proceso de entrega, que las quejas vienen de alumnos en cuyas instituciones ya fue entregado el documento, en otras palabras, llegaron se tomaron las fotos y el video de rigor pero no a todos les tocó. Además la llamada Virreina no entrega esas enormes cantidades de dinero de su bolsa. No es su dinero, es de todos nosotros. Pero es experta en hacer caravana con sombrero ajeno.

Las grandes diferencias entre la iniciativa privada y la administración pública son, precisamente, en la consecución de metas, logro de objetivos y control de recursos. En las áreas de ventas se fijan metas concretas, a final de mes, quien no haya cumplido su objetivo, simplemente falló. No hay medias tintas, o llegas al 100% o te quedas a la orilla, incluso eso a veces significa la pérdida del trabajo.

Pero en la delegación del bienestar magnifican el quedarse cortos, se aplauden y regocijan pese a que no cumplen con la encomienda. Cuesta entender por qué cada entrega tiene que ir acompañada de un show, de un discurso petulante, de horas interminables de espera.  No importa si eres joven estudiante, persona con discapacidad, adulto mayor o Nini, de igual forma tienes que aplaudir y agradecer a quien hace caravana con sombrero ajeno, quién busca el reflector para que no le olvides en la próxima elección. “Yo te di tu beca, ahora te toca darme tu voto”.

Le puedo garantizar amigo lector que la mayoría de los funcionarios que hoy arman estos espectáculos de entrega de exiguos apoyos estarán en la boleta electoral en el 2021. Pero como decía el presidente en campaña, recuérdenlo bien “Están entregando despensas, frijol con gorgojo, tarjetas, pollos, patos, chivos, borregos, puercos, cochinos, marranos, cerdos. Hay que decirles que sí, pero a la hora de la hora ¡Toma tu voto!”.

Finalmente, y vale la pena insistir, se promueven una y otra y otra vez por entregar dinero en apoyos y becas, pero ese dinero no es de ellos, es tuyo, es mío, es de todos nosotros.  Solamente nos hacen el favor de regresarlo. Por eso molesta tanto que esta vil propaganda sea con sombrero ajeno.

@olaizmau

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