A CAPELLA Por MAURICIO HERNÁNDEZ OLAIZ - Linea de Contraste

A CAPELLA Por MAURICIO HERNÁNDEZ OLAIZ

De las Toallas de Fox a la Longaniza de AMLO.

Vicente Fox llegó a la presidencia de México de manera muy similar a la de AMLO. Ambos ofrecieron desterrar a todas las tepocatas, alimañas y víboras prietas, y a los puercos, marranos, cerdos. Ambos prometieron una verdadera transformación para la nación. Uno no cumplió, el otro parece que tampoco lo hará.

De nueva cuenta los gobiernos de Fox y AMLO se vuelven a identificar, y no por alardear ser los gobiernos del cambio que no cambian nada, sino esta vez por las compras para la “despensa” del nidito presidencial.

Usted recordará amigo lector aquél 23 de junio del 2001 cuando al presidente de las botas le estalló el “toalla-gate”. Una investigación de Milenio divulgó una lista de suntuosos artículos comprados para la remodelación de la casa donde, en ese entonces, vivía Fox con su hija Ana Cristina.

Entre ellas, destacaban precios de contratación elevados, surtido de artículos distintos a los contratados, aceptación de facturación global y pago de anticipos al proveedor. Pero lo que más indigno a la sociedad fue el monto pagado por un juego simple de toallas para las manos con valor de $400 dólares.

En aquel 2001 el precio del dólar era de casi diez pesos, por lo que el jueguito de toallas le costó a los mexicanos 4 mil pesotes. Se pidieron 16 juegos.

La respuesta inicial del ex presidente fue sin duda sui generis, al argumentar que la sola divulgación de las compras era una señal de transparencia y de los nuevos tiempos democráticos de México. ¿Le suena familiar?

Luego del “Toalla-gate” fueron cesados todos los responsables del área de compras de presidencia, incluyendo a Carlos Rojas, asesor especial y coordinador de administración de la Presidencia. No por ratas, sino por pendejos.

18 años después –los mismos que AMLO anduvo en campaña- corrió como pólvora en redes sociales documentos oficiales de la oficina de presidencia que revelan algunos muy curiosos gastos en comida y ropa.

De acuerdo con el programa anual de adquisiciones, arrendamientos y servicios del sector público 2019, la oficina de presidencia presupuestó pagos con recursos públicos por la cantidad de 335 mil 780 pesos por 20 kilos de longaniza, es decir, el kilo del delicioso embutido tiene un costo para el gobierno austero de 16 mil 789 pesos.

Dicho documento también da cuenta de pagos exorbitantes por jamón ahumado de pavo a 3 mil pesos el kilo, aprobando la compra de 50 kilos por 150 mil 678 pesos, 458 mil 299 pesos en filetes de pescado blanco oriental, entre otros muchos alimentos y productos a un claro sobreprecio. Por esos importes bien podrían haber solicitado jamón serrano pata negra y Huachinangos o atún aleta azul…*

Con el escándalo ahora del “longaniza-gate”, la respuesta de la oficina de la presidencia fue, digamos, un poco ridícula. Presidencia confirmó que los documentos son reales, pero que lo difundido no corresponde con lo verdaderamente gastado y que el documento citado “es una previsión de gasto elaborado en el gobierno de Peña Nieto que tan solo se usó como referencia”.

En otras palabras hicieron el copy-paste de los gastos de despensa de la casa presidencial del gobierno anterior, y de ahí fueron, aparentemente, “modificando” los montos. Sin embargo presidencia nunca mostró los documentos modificados con los montos reales de los gastos de despensa del “depa” presidencial en palacio nacional.

Respuesta inverosímil sin duda, pero que muchos aceptaron como buena. (Entiéndase a los que le creen todo a los otros datos que siempre tiene el presidente.) Lo que no se explica es por qué se tiene aún arriba el Programa de Adquisiciones que propuso el gobierno anterior (han pasado 8 meses desde que entregaron la administración) o peor, por qué se toma como base para después irlo modificando, suspendiendo o cancelando. Sobre todo, si ya saben que se puede prestar a malas interpretaciones.

 ¡Como alguien iba a violar la austeridad republicana tan cacareada y menos para degustar longaniza de 16 mil pesos el kilo!. Esos neoliberales fifís tan argüenderos.

Pero en la mañanera del miércoles 6 de agosto el presidente fijó su postura. Incluso más sui generis que la que tuvo Fox 18 años antes. “Eso si calienta, yo no como chorizo”. ¡Pero era longaniza!

https://www.youtube.com/watch?time_continue=36&v=j8Mdp2abVf0

Evidentemente luego del berrinche del presidente y de su aclaración tradicional de “Yo no soy Salinas”, (pero que tiene a muchos salinistas  trabajando con él), los Peje bots de inmediato comenzaron a denostar a todos aquellos que compartieron los elevados precios de la canasta básica presidencial, argumentando que era una Fake News de los argüenderos fifís, sin embargo la información puede ser consultada en el sitio web del gobierno https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/434257/PAAAS_2019.pdf.

El precio de la longaniza, jamones y hasta también chorizo cantimpalo, del que no come el presidente, se encuentra en la página 53. ¿Acaso no fue revisado el presupuesto por la cámara de diputados como es su obligación según la ley?

Lo que no se explica es por qué se tiene aún arriba el Programa de Adquisiciones que “propuso el gobierno anterior” (han pasado 8 meses desde que entregaron la administración) o peor, por qué se toma como base para después irlo modificando, suspendiendo o cancelando. Sobre todo, si ya saben que se puede prestar a malas interpretaciones.

 ¿Fake news? NO, claro que no. Más bien descuido monumental o transa magistral. ¿Lo sabía el presidente?…respóndalo usted.

La otra campaña.

Pero no solo se le ha atragantado al presidente la longaniza, pese a que por su salud no debería comerla. También la campaña en contra de algunos de sus consentidos ubicados en posiciones de privilegio y con pasado Salinista le ha generado algunos dolores de cabeza. Por lo anterior el primer mandatario ha comenzado a dar mensajes cortos en video, publicados en sus redes sociales, para halagar a dichos personajes.

Uno de ellos, realizado el fin de semana, fue para elogiar hasta el fanfarroneo a José Antonio Álvarez Lima, director de canal Once. El presidente, no solo se desvivió en calificativos maravillosos, sino incluso lo puso en calidad de héroe de la patria, al manifestar que, pese a que ganó el escaño en el Senado gracias al voto multitudinario de los Tlaxcaltecas, pidió licencia para llegar a “salvar” al Canal Once. Dios mío.

A López Obrador se le olvidó – para no variar – que el ex gobernador ni campaña hizo, simplemente fue arrastrado por él en las urnas. El fenómeno Morena puso a Álvarez Lima en el senado, como al resto de los legisladores federales y locales. Vale la pena recordar la encuesta que realizamos en donde la mayoría del electorado consultado, ni siquiera sabía el nombre del candidato, solo votó por Morena.

Peor aún, los datos duros que hemos entregado en varias colaboraciones sobre el terrorífico paso del senador con licencia (héroe nacional) por los medios de comunicación de gobierno, y de cómo sepultó a Imevisión y Tv Tlax.

Pero el monologo casi de ensueño del presidente, demuestra que del el ex salinista Álvarez Lima, como de tantos otros, tiene…otros datos.

Al final todos son políticos.

@olaizmau

*Con un valor de 116 mil pesos el kilogramo, el atún de aleta azul es uno de los peces más grandes y rápidos del mundo. A pesar de su gran tamaño (hasta 2 metros de longitud), esta especie se considera una delicia insuperable. Recientemente un ejemplar de 278 kilos fue vendido en Japón en tres millones de dólares.

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