Resumen

A CAPELLA Por MAURICIO HERNÁNDEZ OLAIZ

Mauricio Hernández Olaiz, en su columna A Capella, titula esta semana su entrega Lorena Cuéllar. ¿Marca personal?

Árbitro vendido…

Llama la atención que a casi dos meses que se celebró el juego de vuelta de la final del fútbol mexicano, las redes sociales sigan encendidas por la actuación del silbante Luis Enrique Santander, a quién responsabilizan por el triunfo de las Chivas gracias a un penal claro que no marcó a favor de Tigres cuando el partido llegaba casi a su final. El propio nazareno reconoció que ha recibido amenazas de muerte por parte de fanáticos de los Tigres y hasta del América por no haber señalado esa falta, que sin duda, pudo cambiar el rumbo del partido.

Santander afirma que desde su posición en el campo y por la velocidad de la jugada, para él, no había falta que marcar, por ello dejó correr la jugada, asegura que nunca actuó de mala fe ni buscando perjudicar a alguno de los equipos que disputaban el anhelado campeonato. Pese a lo anterior, la afición antagónica al rebaño lo ha señalado, desprestigiado, perseguido, insultado, amenazado, todo por un mentado partido de fútbol, sí…un partido por el título, pero al fin un juego, solo un juego.

Pero cuando se habla del árbitro más importante con que cuenta la nación, que además ha mostrado, fehacientemente, desde hace algunos años su parcialidad, las redes callan. No hay, no existen comentarios entre la Vox Populli sobre el patético actuar del INE y del riesgo que conlleva su parcialidad a seguir debilitando la credibilidad de la ya de por si mermada democracia nacional.

El INE está en crisis, así lo aseguran intelectuales, catedráticos, políticos y hasta ex consejeros electorales, quienes afirman sin reparo, que las prácticas fraudulentas de Peña y el PRI, han sido solapadas por la propias instituciones electorales, que ante el creciente autoritarismo ocultan y legalizan los procesos, además  afirman que se está frente a una de las crisis más grandes de institucionalidad de la que se tenga memoria, frente a autoridades electorales incapaces de alzar la voz, de reconocer que la fiscalización ha fracasado sistemáticamente, indispuestos a enfrentar al Presidente.

Desafortunadamente los hechos, que son finalmente en lo que se sustentan nuestros dichos, le dan la razón a aquellos que consideran que el INE está lejos de ser llamado un árbitro imparcial y más cerca de ser un árbitro vendido, entregado, cómplice de la farsa que promueve el Estado. Las pasadas elecciones en el Estado de México y Coahuila han sido la muestra más evidente de la conchabanza de un instituto que nació y se vende como ciudadano y autónomo, pero ante las irregularidades evidentes de las elecciones en ambas entidades, el descrédito y la reprobación se incrementan en los sectores más ocupados y preocupados por la transparencia electoral.

Pero el déficit de credibilidad del árbitro electoral se incrementó desde 2015, cuando el 18 de febrero representantes de siete partidos políticos de oposición se levantaron de la sesión del organismo, ante la posposición del debate sobre la regulación de la difusión de programas sociales en temporada electoral. Días más tarde, el 25 de febrero, el dictamen se discutió y se votó sin la presencia de los inconformes.

En un mensaje conjunto, el bloque compuesto por el PAN, PRD, PT, MORENA, Movimiento Ciudadano, Partido Humanista, y Encuentro Social, se acusó al INE y al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) de protagonizar una “regresión autoritaria”, al haber tomado decisiones parciales y en los márgenes de la legalidad a favor del PRI y del Partido Verde, especialmente de este último quién solo mereció una multa por haber llevado actos de proselitismo el mismo día de la elección a través de cuentas de twitter de personalidades del deporte y la farándula pagados por el verde, acciones que según los reglamentos y estatutos del órgano electoral merecían la desafiliación.

Y es precisamente el Partido Verde, el aliado permanente del PRI, quién más ha violentado los reglamentos electorales, cierto…ha acumulado fuertes multas, pero ni Usted ni yo tenemos evidencia de que hayan sido pagadas, de lo que si hay evidencia es que el estatuto ha sido manipulado a conveniencia para no quitarle su registro a uno de los institutos más vividores de la “democracia” nacional.

Otra de las evidencias más contundentes de la parcialidad del INE es su silencio, su indiferencia ante la iniciativa sin voto no hay dinero, pese a que; de pasar esta iniciativa, el INE se fortalecería al no tener que erogar tantos recursos, además de encaminarse a una verdadera ciudadanización al lograr una independencia real de los partidos políticos, pues los consejeros ya no serían aprobados o designados por el Poder Legislativo.

A poco más de tres años de la nacionalización del antiguo Instituto Federal Electoral (IFE), la más costosa, burocrática y cuestionada versión del órgano electoral de la historia, parece estar apenas encarando el principio de la pesadilla que podrían significar las elecciones presidenciales del 2018, pues ante la debilidad del árbitro, los jugadores no necesitaran tapujo, violentaran el reglamento a su gusto y sin miramiento, regresando a la nación a los años de la total impunidad electoral, además de las previsiones poco esperanzadoras de tener en marcha una fiscalización eficiente.

Hace solo unas horas el “periodista” Pedro Ferriz De Con, lanzó el hashtag #FueraLorenzoCórdova, al manifestar su enojo por el mal desempeño de Lorenzo Córdova al frente del Instituto Nacional Electoral (INE). El precandidato presidencial independiente dijo que es inaceptable que el instituto otorgue el triunfo en el Estado de México a Alfredo del Mazo aun cuando rebasó el tope de campaña. “Es un insulto para los mexicanos” dice el periodista.

“Es claro que a Lorenzo Córdova y a los consejeros los impusieron los partidos políticos y quienes siempre se han adueñado de la política nacional. Debemos manifestarnos en contra del secuestro de instituciones que tienen que ser ciudadanas como el INE” dice Ferriz de Con.

Pero nuestra realidad está más enfocada en seguir satanizando a Luis Enrique Santander, pidiendo quemarle en leña verde, a la mayoría de los ciudadanos les ocupa más un partido de fútbol que su futuro como nación, si hoy se hiciera una encuesta pidiendo, o la renuncia de Santander o la de Córdova, mucho me temo que para este país solo hay un árbitro vendido.

@olaizmau