A CAPELLA Por MAURICIO HERNÁNDEZ OLAIZ - Linea de Contraste

A CAPELLA Por MAURICIO HERNÁNDEZ OLAIZ

Mauricio Hernández Olaiz, en su columna A Capella, habla sobre las promesas incumplidas de MORENA y AMLO, y la desilusión que empieza a permear entre los mexicanos

No me defiendas compadre

Película de 1949 protagonizada por el inolvidable Germán Valdés “Tin Tan” y dirigida por Gilberto Martínez Solares, comedia absurda en donde se pone en evidencia el muy conocido refrán que se dice cuando algún “amigo”, con intención de ayudarnos, acaba por perjudicarnos.

Esto lo traigo a colación a raíz del momento incómodo que le hizo pasar el dueño de la franquicia de Movimiento Ciudadano; Dante Delgado Rannauro, a su candidato a la presidencia (me niego a llamarle precandidato) Ricardo Anaya,  al impedirle que respondiera las preguntas de los medios sobre los dichos de su rival del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), Andrés Manuel López Obrador.

Anaya guardó silencio, en tanto que Delgado Rannauro refirió que, “como parte de la estrategia política, no responderán preguntas de «entrevistas banqueteras», con la intención de que los ciudadanos se queden solo con los mensajes políticos emitidos por ellos”.

Claramente un favor no le hizo Don Dante a su joven estandarte, primero que nada  dio la impresión de que no considera a Anaya lo suficientemente capaz y preparado para enfrentar a la prensa en un “Chacaleo”, cara a cara y con la lluvia meteórica de preguntas, pensó tal vez, que el joven aspirante podría emitir algún comentario que le perjudicara o simplemente que le mostrara más débil que el Mesías tropical.

Caso curioso es que una de las fortalezas del llamado “cerillo” es precisamente hablar con la prensa, es interlocutor ágil, con su discurso y estrategia muy bien aprendido, difícil de hacerlo caer en contradicción, error o ignorancia, evade de maravilla lo que no le conviene y sabe aprovechar lo que le conviene, pero para Dante la vieja escuela y el control de la información vía el boletín es lo que considera más adecuado para los tiempos modernos.

Claro está que el ex líder de acción nacional no quedó nada contento con la actitud del Australopithecus calvo del movimiento naranja, por lo que horas después, ante la propia prensa en “chacaleo” y a través de un comunicado oficial de acción nacional, manifestó que tendrá una política de total apertura con todos los medios.

Para el vetusto Dante el uso de la información controlada es la forma más eficaz de dar a conocer lo que le interesa, sin desvío, sin variables en contra, sin mancha o idea ajena que pueda sesgar su mensaje, para dejar de lado la percepción periodística y la propia interpretación y análisis del reportero, algo como lo que lleva a cabo el propio AMLO pero de manera más moderna y eficaz.

No es ya novedad que el abanderado de MORENA se ha convertido en un experto en el uso de las redes sociales. Poco afecto a responder a la prensa de frente, López ha sabido usar sus cuentas de Facebook o Twitter para enviar sus mensajes, sin un interlocutor incómodo, sin cuestionamientos innecesarios, su verdad pura y llana, como lo que quiere Dante pero del siglo XXI y sin evidenciar a su candidato.

Obrador ha sabido llegar a espacios antes negados gracias al Internet, se mueve ya con naturalidad en el ciberespacio y eso le ha permitido dejar de lado los espacios en medios que antes tanto se quejaba no le daban, incluso, ha dejado hasta aquellos que si le brindaban tiempo aire para dar a conocer su verdad de nación, así evita caer en contradicción o bien ser cuestionado con los temas que le incomodan, es imposible negar que parte de su crecimiento ha sido gracias a su experiencia y perfeccionamiento del uso de la red, mientras que sus contrincantes se notan burdos y falsos por su reciente incursión en el espacio digital, Obrador se mueve como peje en el agua.

Pese a que pareciera que cada vez es menos necesario el tener que sentarse en un noticiario o espacio de análisis político, el electorado debe, precisamente, ser más exigente en cuanto a la presencia de interlocutores con los candidatos, es por ello que los espacios de “chacaleo” se vuelven primordiales para tener un termómetro más real de sus verdaderas intenciones, aunque a Dante no le guste, aunque piense que la existencia de reporteros sea fútil, por así entender que conviene a sus intereses.

Pero sin duda Anaya le ha dejado claro a Delgado que mejor…”No me defiendas compadre”

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