Resumen

A CAPELLA Por MAURICIO HERNÁNDEZ OLAIZ

Mauricio Hernández Olaiz, en su columna A Capella, titula esta semana su entrega

Y… ¿hasta ahora avisan?

Con cierta sorpresa recibimos la noticia, hace un par de semanas, de la intención del máximo circuito del fútbol mexicano de suspender el ascenso y descenso con el objetivo de fortalecer la liga, sin embargo, la mayoría de las franquicias del ascenso mx mostraron su absoluta inconformidad, pues argumentaban, que al impedir que uno de sus equipos logre el sueño de jugar en primera división se estaría rompiendo, no solo con un importante ingreso financiero, sino con el sueño de miles de aficionados de poder ver al equipo de sus amores en la cúpula del balompié nacional, además de la lógica pérdida de la competitividad.

Aunque el presidente de la liga Mx, Enrique Bonilla, afirmó que hubo una reacción exagerada sobre el tema de quitar el ascenso y descenso durante cuatro años, ya que tan solo era una propuesta a analizar, una simple idea lejana a su consolidación, muchos siguen pensando que los intereses comerciales están buscando concretar la idea muy  al estilo de lo que hizo la premier league inglesa, que se olvidó de los ascensos y descensos por tres años, fortaleciendo a ambas categorías y evitando que equipos poderosos, que pasaban por mal momento, sufrieran el descenso que le hubiese costado millones a la liga.

Pero, cuando parecía que el tema había quedado zanjado, y con ello los miembros del ascenso mx; incluyendo la franquicia de Coyotes de Tlaxcala que dicen sigue viva, respiraran un poco, este martes salió al paso el presidente de la federación mexicana de fútbol; Decio de María, quien dijo que la cuestión del no ascenso sigue en revisión, y aún peor, hablo del:

Fairplay financiero

De María no se anduvo por las ramas y manifestó que no le parece justo que gobiernos estatales financien equipos de fútbol en la liga de ascenso, “El futbol profesional es de empresas privadas, de inversionistas privados y ellos son lo que tratan de regular de mejor manera, transparente, es tener reglas iguales para todos. Creo que si el deporte profesional es de inversionistas privados, deben ser los privados los que generen sus propios recursos para desarrollar el proyecto”.

Pero Decio fue más allá al manifestar que el dinero público, el mismo que se gasta para mantener franquicias de fútbol, debe ser usado para invertir en los niños y niñas en su activación física, en promover el deporte en las comunidades, en apoyar a jóvenes talentos, en crear una infraestructura para el desarrollo de la actividad física.

Nunca creí escribir, decir o pensar esto en toda mi vida, pero estoy totalmente de acuerdo con Decio De María.

El presidente de la femexfut es un hampón, no nos distraigamos, el piensa en esto pues seguramente detrás hay un plan con intereses millonarios, además de que este mensaje tiene un destinatario muy claro, el club Pachuca y su presidente Jesús Martínez, recientemente exhibidos por televisa por su crecimiento gracias a los apoyos multimillonarios de los gobiernos Hidalguenses, así como también para las franquicias arrendadas por este club; como los Coyotes de Tlaxcala.

Sin embargo, la razón le asiste cuando cuestiona el dinero público usado en un equipo y no en la promoción del deporte en general, además de que puso en tela de juicio la falta de transparencia en los recursos inyectados a los equipos de fútbol en las entidades que “patrocinan” franquicias.

Yo no sé cómo le vaya a caer esta dura afirmación a la directiva de los Coyotes y al propio gobierno de Marco Mena, que recientemente han informado de la inversión de millones de pesos para la remodelación del estadio Tlahuicole, y así los Coyotes cumplan con los requisitos para poder jugar en el ascenso mx, pues solo hay que saber entender para ver que en el futuro próximo , la privatización del fútbol será un requisito indispensable para; primero lograr ascensos y posteriormente la presencia de la franquicia.

Pero…¿Hasta ahora nos lo dicen?, digo, no está de más contar con un estadio moderno, rehabilitado y cómodo, pero, los Torre y el club Pachuca deberán, muy pronto, comenzar a pensar en cómo mantener al equipo Coyote sin el soporte del gobierno del estado, pues más tarde que temprano eso parece estará prohibido en el balompié mexicano, que tardó años en comprender que esos dineros públicos en el fútbol, bien pueden ser destinados a otras áreas del desarrollo del deporte.

Además, hay que decirlo, a la Femexfut, no le gusta lidiar con gobernadores que exageran sus atribuciones, que aunque ponen los dineros, no son los dueños, aunque muchos actúan como si lo fueran y varios dolores de cabeza han generado. (Aquellos que han visto club de Cuervos lo entenderán).

De por si el estatus de los coyotes sigue siendo un tema un tanto misterioso, pues el propio presidente, Rafael Torre, había dicho que contaban con un plazo fatal para cumplir los requerimientos de la liga de ascenso, ese plazo se cumple el 22 de abril de este año, y pues ya sabemos que el Estadio no estará listo para tal fecha.

Pero además, con las afirmaciones de Don Decio, el proyecto a futuro Coyote se vuelve a tambalear, y es que créanme cuando les digo que una franquicia de ascenso no es nada, pero nada barata y aunque la familia Torre es muy adinerada, dudo que ellos solos inviertan en algo que claramente no les va a redituar, por lo menos en varios años, o en todo caso, si el apoyo de gobierno se acaba, pues no se espante si el precio del boleto pasa de 50 pesotes a 350 mínimo, de algo tendrá que vivir el equipo, y no creo que con lo que dan las televisoras de cable para transmitir el ascenso les alcance, pues si hablamos de que, según la encuesta Mitofsky, el gusto por el fútbol de primera división ha caído de un 79% a solo un 51% en solo cuatro años, pues no creo que los patrocinadores le paguen mucho a las televisoras por anunciarse en los partidos de la liga de ascenso.

Pero se confiaron, no buscaron patrocinadores competentes e importantes los coyotes en su momento, pese a que el propio Mariano González lo marcó, durante la presentación del equipo, como una prioridad. Se durmieron en sus laureles, en el bicampeonato que se agradece, pero que ahora pone a miles de verdaderos aficionados enamorados de su equipo en la posición de, probablemente, verlos desaparecer.

Valdría la pena saber ¿Cuánto dinero del erario de Tlaxcala ha sido, llamémosle, invertido en los Coyotes de Tlaxcala desde su gestación hasta el día de hoy?..

¿A quién le preguntaremos? Con el desmadre que traen en la IAIP dudo que ahorita nos quieran atender.

Típico, en el fútbol mexicano la afición es la que nunca gana.