A CAPELLA Por MAURICIO HERNÁNDEZ OLAIZ - Linea de Contraste

A CAPELLA Por MAURICIO HERNÁNDEZ OLAIZ

Mauricio Hernández Olaiz, en su columna A Capella, habla sobre las promesas incumplidas de MORENA y AMLO, y la desilusión que empieza a permear entre los mexicanos

¿El ocaso de Gelacio?

«En política, nada ocurre por casualidad. Cada vez que un acontecimiento surge, se puede estar seguro que fue previsto para llevarse a cabo de esa manera.»

Franklin D. Roosevelt

Recuerdo la visita de AMLO a Tlaxcala -una de tantas- era el año de 2011, el Salón Cisneros del Centro Expositor era el espacio asignado por el PRD para la visita de su próximo aspirante a la Presidencia. El sonido local hacía especial mención de dos asistentes especiales, recién desempacadas del Revolucionario Institucional, Lorena Cuéllar y Martha Palafox.

En primera fila del salón se encontraba Gelacio Montiel, de pierna cruzada y con un diario en la mano, su rostro se endureció al escuchar al presentador dar la bienvenida a las filas amarillas a las dos ex tricolores, de inmediato y con voz media – tampoco es que se haya querido dar a notar demasiado espetó- “si bienvenidas, bienvenidas, pero hay que hacer cola”.

No era un secreto que Montiel aspiraba a ser el candidato al Senado por el entonces movimiento progresista que integraban el PRD, Movimiento Ciudadano y el Partido del Trabajo, y con la llegada de las dos ex priístas las ambiciones de Don Gelacio se complicaban.

La lógica asistía a Gelacio, era su turno, años de militante, ¿por qué dos extrañas, tránsfugas del partido de la mafia en el poder iban a tener mano?, a la cola, a la cola, era lo justo, lo lógico, lo decente. Pero seguro el ex diputado sabe que en política no hay lógica, justicia, ni mucho menos decencia, el resto es ya historia- no solo Cuellar y Palafox abanderaron la fórmula al Senado por el movimiento, sino que además ganaron- dejando a Montiel sin risa, sin voz, sin hueso.

Algunos afirman que se negó a acompañar a Lorena en la segunda fórmula, pero eso es impreciso, Lorena tenía afianzada la candidatura en primera por el PRD, la segunda fórmula era para el PT, y ahí estaba en caballo de hacienda Palafox desde muchos meses antes, gracias al empuje del hoy extinto Doctor Piedras y su cercanía con el hampón Alberto Anaya, Gelacio simplemente no tenía oportunidad.

Yo no tengo el gusto de conocerle, salvo haber coincidido en algunos eventos, jamás hemos cruzado palabra, ni saludo, ni siquiera mirada, pero quienes le conocen tienen opiniones encontradas, algunos le califican de prepotente, ambicioso, grosero e hipócrita, otro tanto como un hombre firme, decente, luchador, comprometido, el resto pues una mezcla de las dos anteriores, sin embargo, casi todos coinciden en que su mayor problema es su enorme ambición y su falta de lealtad.

Y bueno, no es que la lealtad sea muy común entre la clase política, casi me podría aventurar que eso no existe, por lo que un Gelacio desleal no le lleva a distinguirse de sus pares, finalmente una deslealtad en su contra le costó la candidatura a Gobernador, ¿ambicioso? pues que político no lo es, eso tampoco lo separa del resto, sin embargo, muchos afirman que es la razón por la que al final no logra el gran hueso.

Para las aspiraciones del 2018 el PRD, su casa, su color, su vida le ha mayoriteado. Ya no fue necesaria la llegada de dos extrañas, fueron los propios los que le han dejado fuera, excluido, casi hasta aborrecido, en otras palabras le echaron montón.

Un Sesín serio, un Cambrón sonriente, un Calzada elocuente, en una reunión de distintas tribus a favor de la “unidad”, esa que no representaba Gelacio; según ellos. Una carta a la cúpula solicitando que el de la Red Joven, aquel que era tan solo un niño, que corría por los pasillos de Palacio con sus cochecitos cuando Gelacio era el poderoso Secretario de Gobierno en la era Sánchez Anaya, le ha vuelto a robar el sueño.

Pero no es algo que ya deba ni sorprender o hasta molestar al ex edil de Tetla, cuando todo parecía indicar que era el relevo natural en la gubernatura de Don Alfonso, se la dieron a su esposa Maricarmen, cuando era el ideal para el Senado, se la arrebataron Cuellar y Palafox, ahora sus propios compañeros de partido, los mismos que hace seis años se desgarraban las vestiduras por López Obrador, hoy en la era del Chicken Liitle lo dejan fuera, y al estilo del jardín de niños, con una cartita al Director, pidiendo dejar fuera al ogro y metiendo al niño, una carta que además validan y certifican los ahora aliados panistas y movimiento ciudadanistas.

Todos con Santiago, nadie con Gelacio, “Solo es Gimnasia mental” responde el afectado, “la fórmula es para mujer”, ¿pero acaso no Minerva fue amarilla?,¿ a poco no la podrá registrar el PRD en primera fórmula a ella dejando el segundo sitio a Sesín por el PAN? Yo creo que sí, ¿No acaso los pluris del PRD son del PAN y los del PAN del PRD?…

En la política no hay justicia, ni lógica, ni lealtad, mucho menos memoria Don Gelacio, eso es algo que seguro usted sabe mejor que yo, no tengo el gusto, pero me atrevo a hacerle una recomendación, hacer una seria auto crítica. ¿Dónde se nos hunde la nave y por qué? Tantos descalabros de última hora no son normales, ni siquiera en ese circo de botargas disfrazadas que ustedes llaman oficio, pero es solo mi punto de vista, seguro estoy que usted sabe mucho más que yo.

Pero en política nadie está completamente muerto, no sé, tal vez, no haya todavía nada escrito, porque tampoco se trata de llorar en este aparente ocaso, pues también Montiel Fuentes ha tenido sus años dorados en este juego de ajedrez aderezado con parkase y damas chinas, solo que en el PRD las cosas se siguen queriendo arreglar a sillazos, se me hace que a Gelacio le faltó tomar una silla más grande.

@olaizmau

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