Resumen

A CAPELLA Por MAURICIO HERNÁNDEZ OLAIZ

Mauricio Hernández Olaiz, en su columna A Capella, habla sobre las promesas incumplidas de MORENA y AMLO, y la desilusión que empieza a permear entre los mexicanos

Urge pronta solución.

Luego del plantón monumental que nos regalaron los taxistas la mañana de este miércoles en el primer cuadro de la capital del estado, es obligado ya tocar este espinoso tema, uno que viene escalando en cuanto a molestia y hasta peligrosidad.

El caso de la plataforma Pronto, desde su llegada, ha generado múltiples reacciones. Por un lado el aplauso de cierto sector de la sociedad que ve en el avance y la comodidad tecnológica una respuesta a su demanda de transporte público, uno que los taxistas agremiados de siempre no les resuelve para nada, por otro el de los afectados taxistas que ven en la llegada de Pronto un enemigo rapaz y pernicioso que afectará su modus vivendi y sus ingresos de manera considerable, así como por supuesto, restarles poder político para la presión a la autoridad competente.

Yo ya he manifestado que este asunto es un claro ejemplo de la incapacidad de diálogo, de insensibilidad y, por supuesto, la total negativa de ceder a favor de unos y otros en beneficio de la comunidad, y eso lo demuestran las acciones del pasado viernes por la noche y la de este miércoles por la mañana.

Ni pronto, ni los taxistas, ni el gobierno, ni el congreso han sabido, o querido, como entrarle al tema, para de una buena vez poner a cada quién en su lugar. La ausencia de reglamentación y el atraso y/o ausencia de una legalización acorde a los tiempos, le ha traído ya a nuestro gobernador su primer gran problema de su gobierno, uno que se ha dejado crecer más de la cuenta, uno que puede llegar a escalar a dimensiones preocupantes, si no es que ya llegó a ellas.

Los jóvenes emprendedores de Pronto; aunque es tal vez a quien más la razón los asiste, han decidido caer ya en una posición beligerante, de descalificación, denostación y hasta de bravuconería en contra de la autoridad y de los taxistas, son ya de oídos sordos y ojos bien abiertos, porque eso sí, no dejan de documentar lo que ellos consideran las atrocidades en su contra y de sus asociados choferes por todos los medios a su alcance – principalmente redes sociales -, pero que en dichos denuncias jamás les he escuchado ni siquiera un pequeño interés de sentarse a negociar, a dejar o promover una nueva iniciativa con los actores políticos, y si lo han hecho pues muy calladito se lo han tenido, pues así como salen a documentar cuando se les agrede de igual forma deberían hacerlo cuando proponen o negocian.

La posición beligerante de los de Pronto los puede meter en una bronca más grande de la que quieran tener en sus manos.

Los taxistas, a estos señores ni cómo ayudarlos, son tan burdos y arcaicos como su servicio, a pesar de ver cómo crece, nace y se desarrolla Pronto, no han hecho ni el mínimo esfuerzo para transformarse, crecer, evolucionar, mejorar su trato al pasajero, siguen apostados huevoneando tirados al sol en sus sitios, a la espera de la llegada de algún pobre incauto.

Lejos de usar redes sociales, pintan sus autos y cierran calles, avenidas, golpean choferes de Pronto, les orquestan trampas sucias, los agreden, violentan su patrimonio y hacen de la bravuconada y la cerrazón su herramienta de negociación y de queja usando su poder para querer amedrentar a la autoridad en perjuicio de toda la comunidad.

El Congreso, como para muchas cosas, de noche, no es un tema que hayan considerado relevante y lo han dejado pasar, pese a las consecuencias que pueda generar, tampoco vieron beneficio en convocar a nadie o legislar en la materia, aunque este miércoles el diputado Juan Carlos Sánchez aseguró a GenteTlx que antes de que concluya la presente legislatura, aprobarán la nueva ley de movilidad, cuyo objeto es regular el transporte público y las plataformas digitales, esperemos que esto sea verdad, pero sobre todo, que sea una ley de movilidad moderna, bien hecha, estudiada, que beneficie a todos por igual, principalmente al usuario ciudadano y no una ley hecha al vapor y sacada fast track.

El Gobierno ha querido ser una figura mediadora pero se le ha salido de las manos, el titular de SECTE; Noé Rodríguez, aparenta estar más del lado de los mafiosos taxistas de siempre, se ha tardado enormidades en presentar una iniciativa acorde a los tiempos y ha dejado escalar el problema, como autoridad debería ser el primero en llamar públicamente a la calma y sentarse a dialogar con todas las partes, pero por lo contrario ha montado operativos en contra de la nueva empresa, amparado en un decreto expedido por el ejecutivo local que prohíbe su circulación, hasta que no se reglamente formalmente o legisle en consecuencia.

Pero es ahí donde también han fallado los de Pronto, luego del decreto debieron recular, guardar los coches y mostrar buena voluntad, pero presionar intensamente para que, lo antes posible, se legislara en la materia, les faltó el cabildeo, la negociación, se montaron en su popularidad y en el aparente dominio del derecho para enfrentar abiertamente al gobierno, a la autoridad, sin pensar en las consecuencias, las que hoy nos tiene a miles de capitalinos varados en las calles a la espera de que los antropitecus del volante retiren sus unidades.

Como ciudadano estos actos de los taxistas me hacen exigirles que se pongan a trabajar, que se renueven, claramente no estoy a su favor, pero esto también es responsabilidad de Pronto, pues lejos de crear situaciones o compromisos que lleven a resolver en favor de todos, les vale, hasta se burlan en las redes de aquellos que no están con ellos, al mostrar el atraso menta de sus rivales al volante, eso tampoco abona, tampoco estoy a favor de pronto.

Este problema ya es de todos, incluyéndonos, por ello debemos apostar a resolverlo de la mejor manera para todos y eso si…muy Pronto.

Por cierto…

Mientras los taxistas sitiaban el primer cuadro de la ciudad. ¿Quiénes creen ustedes que dieron servicio a los usuarios necesitados de un transporte para llegar a su destino?.

30 años de Televisión.-.

Personalmente siento un especial afecto por el aniversario de Tlaxcala televisión, pues de esos 30 años tuve el honor de trabajar ahí durante poco más de 6 años. Muchos y gratos recuerdos tengo de ahí, así como algunos desencantos también, pero pese a ello, la evolución y modernidad de nuestra televisora local debe de seguir siendo clara y evidente.

Mucha tristeza me generó el conocer como de forma unilateral, en una decisión pensada con las rodillas y en el estómago, el anterior titular de la Coracyt – dependencia a la que pertenece Televisión de Tlaxcala; Héctor Parker, decidió tirar a la basura, literal, a la basura, cientos de horas de cintas de grabación y materiales de programas producidos por Tv a lo largo de su historia.

Simplemente por cuestiones de almacenamiento y bajo su criterio de “profesionalidad” o de trascendencia histórica, decidió que aquellos programas que no cumplieran esos parámetros fueran destruidos, aniquilando así parte de esos 30 años de historia.

Porque aunque muchos de esos programas no hayan sido producidos o realizados en su época al frente de la televisora, o incluso muchos que si lo fueron, no cumplían con sus estándares o los de su señora, el destruir un acervo de tal magnitud, debería ser un delito, un atentado contra la historia y la evolución, transformación de nuestro estado, pues igual fueron tirados materiales de salud, cultura, noticias, deportes, espectáculos, ciencia y tecnología, artes escénicas y un largo etcétera.

Material que era parte de esos 30 años y que hoy, irremediablemente ya no existen, por decisión similar a la tomada en la Bebelplatz por una sola persona. Debería ser llamado a cuentas.

@olaizmau

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