Resumen

A CAPELLA Por MAURICIO HERNÁNDEZ OLAIZ

Mauricio Hernández Olaiz, en su columna A Capella, habla sobre las promesas incumplidas de MORENA y AMLO, y la desilusión que empieza a permear entre los mexicanos

Costo político

Es el que decidió pagar, y sin reparos, el presidente López Obrador para poder combatir uno de los grandes flagelos que atentan contra la nación, el Huachicoleo. Aunque es una medida que yo le aplaudo y reconozco al primer mandatario, no todos los mexicanos piensan igual, ya sea porque son los directamente afectados por el cierre de ductos, o bien porque son parte de la oposición y lo aprovechan políticamente, o bien ciudadanos ensimismados en sus propios problemas y el desabasto solo se vuelve uno dolor de cabeza más.

El robo de combustible comenzó durante el sexenio de Vicente Fox, como toda una industria paralela al del propio PEMEX con el surgimiento de 300 tomas clandestinas, ya para el sexenio de Calderón la industria del Huachicol había crecido hasta un 120% y al cierre de su mandato ya había en el país poco más de 1200 tomas para la ordeña ilegal, pero fue con Peña Nieto que tomó índices monumentales, con un crecimiento del 800% en el mercado negro y con la creación de más de 8000 tomas ilegales, tal crecimiento se logró gracias a la reforma energética pues le quitó a PEMEX dos de sus principales candados.

Cuando alguien estaba ofertando los hidrocarburos a un precio menor al que Pemex establecía, al que Hacienda establecía, ya era un indicio de que ese era hidrocarburo robado. Actualmente con la liberación de los precios de los refinados ya no es un dato que salte.

Otro tema es que ante de la liberación de los precios, todo el hidrocarburo que se vendía en México, los refinados, tenían que salir de Pemex, ahora con la posibilidad de que las empresas importen lo que se vende aquí en México también se eliminó ese candado.

Expertos en la materia energética no han tenido empacho en afirmar que esos apartados de la reforma energética fueron incluidos precisamente para quitarle los candados de seguridad a la petrolera, así como la de corromper a especialistas en vigilancia de ductos. No sorprende que hoy salten nombres como el de Emilio Gamboa Patrón, Ildefonso Guajardo, Pedro Joaquín Coldwell, parte de los intocables de Peña Nieto y hasta el propio Vicente Fox en negocios relacionados con el petróleo y la importación de hidrocarburos.

Según datos de la propia presidencia, el robo de combustible en México representa pérdidas de poco más de 60 mil millones de pesos al año, pérdidas que se le cargan a PEMEX y por ende a la nación, sin embargo, es hasta ahora que se han tomado verdaderas medidas de combate, atentando contra grandes mafias políticas, cárteles y hasta grandes poblaciones huachicoleras.

Los opositores al ejecutivo de inmediato han cuestionado la medida, amparados en el lógico desabasto producido por el cierre de ductos y ante lo molestia de miles de ciudadanos que deben de pasar horas haciendo cola para cargar gasolina, o simplemente, no poder llevar a cabo sus actividades. Gobernadores de las entidades más afectadas han mostrado su molestia por las afectaciones económicas en sus estados y sobre todo porque nadie les informó de la medida.

Pero…¿Por qué López Obrador tomó la decisión unilateral de comenzar la guerra contra el Huachicol? ¿Por qué no avisó a nadie de las medidas que tomaría?.. Yo creo que, en el caso de los gobernadores, pues simplemente porque no confía en ellos.

Algunos mandatarios, como el propio Silvano Aureoles, han sido evidenciados como parte del problema, incluso parte activa del negocio, como en su momento Moreno Valle – el rey del triángulo rojo- , o el propio Diego Sinhué Rodríguez, gobernador de Guanajuato, por lo que no es extraño que la mayor escases se encuentre en estados considerados como altamente Huachicoleros, en donde no solo gobernadores, sino presidentes municipales, lideran las células criminales en Puebla, Michoacán y Guanajuato, además de Jalisco, Tamaulipas y ahora la propia ciudad de México.

López Obrador tenía que cargar con el costo político para enfrentar este problema. Finalmente en el pasado ha tomado decisiones extrañas y contradictorias que le han valido críticas severas, pero esta vez me parece, actúa con la razón, ya era tiempo de acabar con este negocio monumental, de enfrentar un sindicato maloliente y corrupto, aunque creo que la tarea no estará completa hasta que AMLO ponga tras las rejas al líder Romero Deschamps -¿tendrá los tamaños?-

Ante la tempestad, son risible las críticas hechas por Fox, Calderón y Peña por el desabasto de gasolina, por el combate en si contra el huachicol, los tres ex presidentes fueron claramente omisos por lo pronto, y si me apuran hasta cómplices del negocio millonario, yo no me creo que lo supieran y no percibieran nada por ello, no es humano, no es “mexicano”.

Hay que reconocer el valor del presidente por asumir el costo político, algo que sus detractores no van a reconocer, pero no siempre se trata de hablar mal de Andrés Manuel, y ahora creo que ha hecho bien, ha sido valiente, comprometido, con un tema complicadísimo, que seguirá teniendo secuelas importantes, pero asumiendo esos costos, el peje, se comporta como debe de ser un verdadero presidente.

Seguro en lo futuro le volveremos a criticar con fundamento, hoy con ese mismo le aplaudimos….espero aprendan muchos de sus esbirros morenos, más preocupados por enriquecerse como los de antes, antes de enfrentarlos y asumir sus propios costos políticos.

@olaizmau

 

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