Resumen

AQUÍ TLAXCALA…Por FERNANDO CUAMATZI

Fernando Cuamatzi habla esta semana sobre la reunión internacional de guías de turistas que se celebra en Tlaxcala y el enorme potencial que tiene en este rubro la entidad

El eslabón más débil

La seguridad pública es un tema que preocupa a la población.

En números concretos, Tlaxcala es el tercer estado con menor número de delitos cometidos en el país.

Así lo revelan las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) correspondientes a 2017.

Sin embargo, estas estadísticas favorables no son suficientes cuando los ciudadanos sufren un evento delictivo.

El Gobernador Marco Mena ofreció que, en 2018, se dignificará la labor policial. Se subirá el sueldo de todos los policías y custodios del estado.

Asimismo, seguirá adelante la modernización de la Comisión Estatal de Seguridad (CES), se triplicará el número de cámaras de videovigilancia para llegar al 2019 a más de mil, y se duplicarán los arcos de seguridad en las zonas limítrofes de la entidad.

Dentro de los planes del Ejecutivo estatal se encuentra también transformar las instalaciones del Centro de Comando, Control, Comunicación y Cómputo (C4) para contar con un Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad (C5), lo que implica acceder al rango completo de servicios tecnológicos de inteligencia policial que demanda un estado moderno.

La ruta a seguir marcada por el gobierno estatal es clara: que el presupuesto en seguridad fortalezca las capacidades institucionales, empezando por mejorar la situación de los cuerpos policiales, así como el equipamiento y la infraestructura estratégicos.

Lamentablemente, los municipios se han desentendido de estas prioridades, a pesar de que los grandes retos en seguridad empiezan en este nivel de gobierno.

Bien harían los ayuntamientos en empezar a generar condiciones para contar con policías mejor preparados, profesionales y cercanos a la ciudadanía, para fortalecer desde lo local las instituciones de seguridad.

Es imperativo que, ante los eventos de inseguridad que a diario ocurren en las comunas, los presidentes municipales asuman una actitud corresponsable para hacer su parte en la construcción de un estado tranquilo y seguro.

La actividad delictiva se puede inhibir redoblando esfuerzos en materia de prevención y de coordinación entre autoridades, con miras a adoptar estrategias más eficaces que redunden en condiciones de paz y orden público.

Recientemente, se dio a conocer que 10 municipios de Tlaxcala obtuvieron su folio de ingreso como aspirantes a la denominación de “Pueblos Mágicos”, al cumplir con los elementos y lineamientos que se establecen en este programa nacional.

Seguramente las autoridades de Contla, Ixtacuixtla, Nanacamilpa, Nativitas, San Pablo del Monte, Tepeyanco, Tetla, Totolac, Zacatelco y Terrenate, no solo han pensado en obras y servicios turísticos, sino también en seguridad pública, que es una condición fundamental para atraer turismo.

Ojalá las comunas dejen de nadar de muertito y le entren por completo a la atención de esta prioridad desde sus comunidades.

Pensar que se puede hacer de otro modo es olvidar que la cadena se rompe, justamente, por el eslabón más débil.

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