Resumen

AQUÍ TLAXCALA…Por FERNANDO CUAMATZI

Fernando Cuamatzi habla esta semana sobre la reunión internacional de guías de turistas que se celebra en Tlaxcala y el enorme potencial que tiene en este rubro la entidad

La relación Ejecutivo-Legislativo

En la Secretaría de Gobernación federal (SEGOB), existe un área encargada de propiciar una relación equilibrada entre el Poder Ejecutivo Federal y el Poder Legislativo.

Se trata de la Subsecretaría de Enlace Legislativo y Acuerdos Políticos, que tiene por objetivo construir acuerdos políticos con los grupos parlamentarios del Congreso de la Unión, las Instituciones Políticas y las Organizaciones Civiles, a fin de impulsar la agenda legislativa del Ejecutivo Federal.

En pocas palabras, se trata de un área estratégica que contribuye al desarrollo nacional y la gobernabilidad democrática del país.

Por esa razón, no debería generar sorpresa que el Gobernador Marco Mena haya decidido nombrar un Enlace Legislativo, mucho menos cuando el escenario político le demanda contar con una figura que facilite la interlocución entre ambas soberanías.

Los Gobiernos de Jalisco y Michoacán cuentan en la estructura orgánica de sus secretarías de Gobierno áreas similares, encaminadas para conducir y promover el desarrollo integral y permanente de las relaciones entre los poderes Ejecutivo y Legislativo.

Es decir, la tarea de propiciar vínculos institucionales para consolidar consensos y acuerdos que incidan en la aprobación de las iniciativas que sean del interés del Ejecutivo estatal, resulta fundamental para asegurar, entre otros propósitos, la permanente actualización del marco legal estatal, así como presupuestos adecuados y acordes a los objetivos del Plan Estatal de Desarrollo.

Por eso, resultan lamentables las declaraciones fuera de lugar del diputado del Partido del Trabajo (PT), Víctor Castro, que no solo cuestionó la designación de Arnulfo Arévalo como Enlace del Legislativo, sino que también lo responsabilizó del manejo inadecuado de 25 millones de pesos sin ninguna evidencia.

El gran problema de muchos miembros del Congreso local ha sido siempre que no dan el paso de candidatos a parlamentarios; viniendo de partidos opositores al Gobierno en turno, abusan de posturas facciosas, porque erróneamente creen que ser oposición es convertirse en obstáculo, cuando en realidad, su función es asegurar que haya un verdadero contrapeso en la toma de decisiones.

En vez de convertirse en factores de negociación, en instrumentos de la buena política, deciden caer en lugares comunes, como los del legislador petista, que sostiene que en el Congreso no habrá borregos, dando a entender su pobre noción de la circunstancia política en la que vive Tlaxcala.

No tiene la mínima idea de la relevancia de la nueva figura, que sin duda busca agilizar la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo.

Tampoco tienen razón de ser las afirmaciones de la presidenta de la Mesa Directiva, Luz Vera, quien dijo que se analizará también mandar un enlace para que se entienda con el que mandó el Ejecutivo.

Tales posicionamientos hacen patente la inexperiencia de los nuevos congresistas, incluso, su falta de escuela política.

Si por motivos políticos se empecinan en entorpecer el buen entendimiento con el Gobierno estatal, los diputados estarán fallándole a la ciudadanía, que votó por un cambio de actitud en sus representantes populares.

La relación que se espera del nuevo Congreso con el Gobierno del Estado es de respeto, pero también se sensibilidad, de coordinación y, sobre todo, de corresponsabilidad. La idea de subordinación que ronda en la mente de algunos no tiene razón de ser en el nuevo mapa político.