Resumen

CÍRCULO ANALÍTICO Por ALEJANDRO FRANCISCO GUTIÉRREZ CARMONA

En Círculo Analítico, Alejandro Francisco Gutiérrez Carmona nos habla sobre un posible surgimiento de una rebelión

La indiferencia social

En 1917 se publicó un texto de Antonio Gramsci titulado Odio a los indiferentes. El texto es una recopilación de artículos y discursos de Gramsci mostrando la apatía y la sumisión de los seres humanos hacia los poderes establecidos. La indiferencia es un estado de ánimo en que una persona no siente inclinación ni rechazo hacia otro sujeto, un objeto o un asunto determinado.

Pero la indiferencia también es una construcción social para aniquilar toda posibilidad de iniciativa revolucionaria. Este tipo de conducta humana hace que los individuos vivan en una burbuja, donde sólo se preocupen por su bienestar, sin importarles lo que le ocurra a otros seres humanos.

De esta forma, el sistema económico neoliberal, además de potencializar el individualismo, también promueve la indiferencia social. En el marco económico, dicha indiferencia social, radica, en que los empresarios sólo estén preocupados por la ganancia que les dejaran sus fábricas, sin preocuparse en lo más mínimo por el bienestar de sus trabajadores. La indiferencia económica promueve la explotación humana. En México la indiferencia económica se concretiza en los bajos salarios que se les paga a los trabajadores, a tal punto, que incluso, los líderes de opinión y altos funcionarios de otros países han recomendado al gobierno mexicano que lleve a cabo medidas para que se les incremente el salario a los mexicanos. Dicha recomendación no se debe a que estas personas sean bondadosas, el motivo esencial, es que se está suscitando un desequilibrio económico, ya que no se está contando con un poder adquisitivo fuerte para incentivar el consumo de todas las mercancías que se producen.

La indiferencia política se refleja en el comportamiento de los gobernantes de este país, a los políticos poco les importa el bienestar social de los ciudadanos; sólo les interesa seguir conservando el poder para enriquecerse. La política actual es indiferente ante los terribles problemas con los que tiene que lidiar el mexicano, por ejemplo, la pobreza cada vez aumenta más y ello se debe a que no exista una verdadera preocupación de los políticos hacia los ciudadanos que supuestamente representan.

La indiferencia económica y política influye en los seres humanos, al incentivar actos individualistas para que los mexicanos sólo se preocupen por su bienestar individual. Poco importan los salarios de los demás, si el salario de ellos es decoroso. No se preocupan por las causas justas de la sociedad, sólo se preocupan por su bienestar, incluso a costa de lo que sea. Por ello, es que muchas personas se la pasan juzgando a los que exigen sus derechos, tachándolos de que son de lo peor. Por ejemplo, en las manifestaciones, la indiferencia radica, en que las personas sólo ven por sus intereses y los demás no les importan.

En una sociedad indiferente siempre triunfaran los sujetos que cuenten con el poder económico, político y social. Por ello, es que hay que combatir la indiferencia en todos sus niveles; con una vida activa e interesada por el bien colectivo y no por intereses mezquinos y absurdos. Lo sustancial es que todos los seres humanos vivan dignamente y estén preocupados por la colectividad. Para desaparecer esta indiferencia social, es necesario que la sociedad esté determinada por otro tipo de modelo económico que priorice la colectividad y que contrarreste la individualidad y por ende, la indiferencia. Esto sólo se podrá conseguir si vivimos en un sistema de transición llamado socialismo, para que después lleguemos al tan anhelado sistema comunista, donde la indiferencia se haya erradicado por completo.

Doctor en Historiografía en la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Azcapotzalco

Rector de la Universidad de Ciencias y Artes del Potosí (UCAP)

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