Resumen

CÍRCULO ANALÍTICO Por ALEJANDRO FRANCISCO GUTIÉRREZ CARMONA

En Círculo Analítico, Alejandro Francisco Gutiérrez Carmona nos habla sobre un posible surgimiento de una rebelión

La constitución de 1917 

Después de que Porfirio Díaz durara 30 años en el poder; el descontento social se manifestaba para demandar que se respetaran las formas democráticas para elegir a sus gobernantes. Una muestra de ello fue el movimiento que encabezó Francisco I. Madero para exigir el derecho al sufragio efectivo y a la no reelección.

Sin embargo, será Venustiano Carranza quien junto con otras autoridades coahuilenses creará el ejército constitucionalista que tenía el propósito de establecer una legalidad política. Este movimiento se caracterizaría por tener una visión legalista dirigido por un gobernador. De igual forma, se estaban gestando 2 corrientes con proyectos diferentes a los de Venustiano Carranza. En Chihuahua y en el norte de Durango había emanado un líder que provenía de las clases bajas, quien era conocido como Pancho Villa, cuyo verdadero nombre era el de Doroteo Arango. Villa no era una autoridad local, sino un rebelde típico de la región, todos sus seguidores pertenecían a este sector de la población norteña.

 Al margen del aspecto militar, la principal contribución de esta corriente fue la de aportar al constitucionalismo las filas populares. Si bien, el contingente villista era popular, de ninguna manera era exclusivamente campesino; además de muchos jornaleros agrícolas, aparceros, rancheros pobres y miembros de las excolonias militares, en él participaron también numerosos grupos de vaqueros, mineros, ferrocarrileros y obreros. Por otro lado, también se encontraba el movimiento zapatista que esencialmente se habían conformado por la clase campesina, este movimiento buscaba una reforma agraria debido a las injusticias que se llevaban a cabo en las regiones rurales. Los zapatistas participaron en la lucha sin reconocer el liderazgo de Carranza.

Estos tres movimientos tendrían que pactar los acuerdos políticos para integrar sus proyectos de nación, así que se efectuó una Convención donde se establecía el compromiso adquirido por carrancistas y villistas en los Pactos de Torreón para que en común definieran las reformas políticas y sociales que requería el país. Tras varios intentos para ponerse de acuerdo, el país padecería a lo largo de 1915, la llamada guerra de facciones. Al principio parecería que los ejércitos populares de Villa y Zapata derrotarían a las fuerzas dirigidas por las clases medias de Carranza y Obregón, pero no sería así.

Transitar el proceso revolucionario a la creación del Estado posrevolucionario consistiría en definir el proyecto de nación que requería el país mediante la Constitución de 1917. La nueva ley suprema debía ser elaborada por diputados elegidos a todo lo largo del país. Su número sería determinado por la cantidad de habitantes de cada Estado, y no podrían ser elegidos quienes hubieran sido enemigos del constitucionalismo, lo que excluía a huertistas y a convencionalistas.

De esta forma, quedaban conformados los representantes legales. Chihuahua sólo tuvo 1 diputado titular; Sonora 4 y Coahuila 5, mientras que Jalisco tuvo 20, Puebla y Veracruz 18 cada uno, Guanajuato y Michoacán 17 y Oaxaca 10. La constitución reflejaba la situación internacional ya que se hizo durante la primera guerra mundial y la revolución bolchevique, era evidente que los tiempos habían cambiado y que habían entrado en decadencia como modelos políticos las aristocracias y las oligarquías.

La Constitución de 1917 era la única posibilidad de crear un Estado capaz de consolidar y reglamentar el proceso de transformación que había experimentado el país al pasar del México porfiriano al revolucionario. La puesta en vigor de la constitución y el inicio de la presidencia constitucional de Carranza, en mayo de 1917, dieron inicio formal al México posrevolucionario.

 Los instrumentos políticos que emanaron de esta constitución se reflejaron en las nuevas formas de gobernar. El desarrollo de la nueva gubernamentalidad se estableció a partir de fortalecer el poder ejecutivo. Carranza propuso reforzar este poder al suprimir la vicepresidencia.

De esta forma, los ciudadanos se estaban convirtiendo en personas productivas que beneficiaban al trabajo y a la lógica del liberalismo mercantil. Con lo que respecta al instrumento político, en esta constitución, se establecieron mayores facultades al presidente, es decir, a la figura del poder ejecutivo. La figura del presidencialismo se fortaleció de tal forma que el presidente tenía todas las facultades para intervenir en los asuntos económicos, sociales y hasta religiosos. Se hizo evidente que la figura del Vicepresidente estorbaba al poder ejecutivo y por ello es que se decide desaparecerla. Ahora, el poder ejecutivo desplazaba al poder legislativo, y esto sería la clave para que varios sectores que ejercieran la política estuvieran interesados en conseguir a como diera lugar la presidencia de la República Federal.

Un movimiento armado como el de la revolución mexicana se institucionalizaba en una constitución que sería la base legal que actualmente tiene la nación mexicana, pero que, sin duda, falto incluir a varios sectores de la población, sobre todo, a los más marginales y desprotegidos. La Constitución de 1917 se resumiría en la conquista de los derechos del ciudadano que había combatido con las armas para que se hicieran escuchar sus malestares sociales e incluso, anteponiendo sus propias vidas para exigir la justicia que tanto anhelaba el pueblo de México.

*Doctor en Historiografía en la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Azcapotzalco

Rector de la Universidad de Ciencias y Artes del Potosí (UCAP)

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