Resumen

CÍRCULO ANALÍTICO Por ALEJANDRO FRANCISCO GUTIÉRREZ CARMONA

En Circulo Analítico Alejandro Francisco Gutiérrez Carmona nos habla sobre lo que es el idealismo político

El peligro de la técnica

El siglo XX se caracterizó por el desarrollo de la ciencia y la tecnología a escala mundial. La epistemología era el pragmatismo que abanderó su poderío en los Estados Unidos, un país caracterizado por el inmenso avance tecnológico.

Las mejores instituciones educativas se encuentran en este país, pero además dicha potencia es el laboratorio de las ideas para fundamentar el poder de la técnica a nivel planetario. El desarrollo de la técnica se debe a la fusión de dos conceptos claves para transformar la naturaleza de manera apresurada.

El primer concepto es el de ciencia y el otro el de la técnica, algunos especialistas sobre este tema lo han llamado como tecnociencia. Dicho concepto tiene su esencia en la matemática, pues a través del cálculo se puede transformar el espacio, esto se traduce en iniciar proyectos avasalladores para transformar la naturaleza en cosas, ante esta situación algunos filósofos han vaticinado el peligro que corre la humanidad debido al desarrollo tecnocientífico que se expande a nivel planetario.

Para Carlos Marx, quien estudió el funcionamiento del capitalismo a partir de investigar el concepto de mercancía el ser humano vive enajenado porque está inserto en los modos de producción y él también se convierte en una mercancía más dentro del inventario empresarial.

El capitalismo transforma todo en mercancía y postula el consumo masivo de mercancías, incluso promoviendo el crédito o endeudamiento. El problema de la mercancía es que ésta pareciera que cobra vida, a esto Marx lo llama el fetichismo de la mercancía, es decir, que la mercancía provoca sentimientos en el ser humano y le garantiza un estatus social, el ejemplo más claro de esto es cuando se obtienen los tan anhelados bienes materiales.

El efecto de poseerlos produce placer en el hombre, aunque dicho placer sea efímero como lo son los bienes materiales. El otro pensador que realizó una crítica a la técnica fue Martín Heidegger, para dicho filósofo la técnica es un peligro para la humanidad ya que le quita el alma a las cosas.

Heidegger interroga a la técnica a partir de su sentido instrumental, de esta forma lo instrumental refiere al dominio de los medios y de los fines. Las lecturas de Jorge Enrique Linares sobre Heidegger muestran un gran interés por explicar el funcionamiento de la técnica moderna, pero ¿qué es lo que hace la técnica moderna? La técnica no sólo fabrica instrumentos, utensilios y herramientas, sino que produce una gran reserva, no sólo de energía disponible, sino también de medios y fines que están dispuestos como sustento de la acción humana.

El desocultar de la técnica moderna se muestra como una provocación a la naturaleza que le exige suministrar energía y materia para ser almacenada y explotada. Es por ello que la extracción y acumulación de la energía contenida en la materia se convierte en el símbolo de la técnica moderna.

Heidegger se preguntaba si esto no sucedía también con los productos de la técnica premoderna, por ejemplo, un viejo molino de viento.

El molino se mueve siguiendo y acompañando al viento, confiando en él, sin apresurarlo, sin intervenir en su curso habitual. En cambio, una planta de energía atómica o una central de extracción de petróleo conminan a la naturaleza a entregar sus recursos bajo tierra, y a la materia misma a manifestarse como energía.

La técnica moderna no aguarda a que los procesos naturales se den por sí mismos, sino que los acelera, los modifica, los desvía, los racionaliza y los aprovecha en función de los intereses humanos.

De esta forma vemos dos visiones filosóficas que nos hacen reflexionar sobre el peligro de la técnica moderna, el hombre se ha convertido en un funcionario de la técnica, los laboratorios educativos se han encargado de que nazcan  nuevos inventos para poder explotar de una forma más eficaz y rápida a la naturaleza, pero cuál será el destino de seguir exprimiendo a la naturaleza, ante esta nueva situación el hombre sumergido en el siglo XXI está ante un enorme reto que es el de frenar por las vías éticas la propagación de la técnica moderna, el hombre tiene que dominar a la técnica y no al revés.

Para ello, necesitan sumarse a la problemática los principales poderes que conducen el planeta tierra.

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