CÍRCULO ANALÍTICO Por ALEJANDRO FRANCISCO GUTIÉRREZ CARMONA - Linea de Contraste

CÍRCULO ANALÍTICO Por ALEJANDRO FRANCISCO GUTIÉRREZ CARMONA

En Círculo Analítico, Alejandro Francisco Gutiérrez Carmona nos habla sobre un posible surgimiento de una rebelión

La oposición mexicana  

A lo largo de la historia de México han surgido una serie de movimientos sociales que se han convertido en oposición a un determinado tipo de poder político. En México, hubo una serie de oposiciones a las formas de gobernar, éstas encarnan los diversos malestares sociales en determinado momento histórico. Por ejemplo, durante el Imperio Azteca hubo una serie de batallas que se realizaron para llegar a tener el control de la ciudad de Tenochtitlan, la oposición más fuerte fue la de los tlaxcaltecas quienes sostuvieron una alianza con los españoles para derrotar a los aztecas, ya que ellos se habían instaurado en el poder y dominaban toda la vida de los demás pueblos imponiéndoles medidas económicas. A los tlaxcaltecas se les había prohibido comercializar la sal y tenían que pagar una serie de tributos. Durante los siglos XVI, XVII y XVIII se instauró una base que reflejaba el poderío de los españoles a partir de instaurar sus estructuras económicas y mentales para controlar a las tributarios y feligreses. A los españoles poco a poco les tocó que se configurara una oposición, ya que no se veía con buenos ojos que sólo los gachupines ocuparan los principales cargos burocráticos de la Nueva España. Con las reformas borbónicas del siglo XVIII se incrementaron una serie de medidas fiscales que agudizaron las diferencias raciales y se incrementaron los impuestos por mandato de Carlos III. Estas medidas económicas provocaron que hubiera una oposición sumamente férrea y poderosa, puesto que las reformas borbónicas habían provocado la expulsión de los jesuitas y les habían cobrado más impuestos a los sectores religiosos, tanto al clero regular como al secular.

De igual forma, se les cobraba impuestos a los indígenas, e incluso, a los grandes comerciantes que en muchas ocasiones arrendaban las principales actividades económicas de la Nueva España. La oposición la constituyeron los representantes de la Iglesia, puesto que el movimiento social de 1810 lo abanderó un cura muy estudiado en teología y filosofía de la ilustración (Miguel Hidalgo y Costilla) y su discípulo José María Morelos y Pavón. Esta oposición tuvo a bien llevar a la Nueva España a su independencia simbólica ya que posteriormente se erigía la constitución de Cádiz cuyo uno de sus principales representantes era de origen tlaxcalteca.

Durante el siglo XIX se instauraron una serie de ideologías, pero básicamente se instauró una separación de poderes que había hecho que la Iglesia y el Estado se encargaran de sus propios asuntos. La oposición en la historia de México ha servido de motor para agilizar las grandes transformaciones de los organismos de poder, puesto que la historia no se entendería sin las grandes oposiciones que son el reflejo de un descontento social que está atento a las medidas que se establecen desde el poder. Durante el siglo XX, México vivió una serie de oposiciones que marcaron a las diversas formas de gobernar, por ejemplo, el movimiento campesino que desembocó en una revolución dio origen a una constitución en 1917.  Después de que durante la primera mitad del siglo XIX fuera gobernado por caudillos herederos de la revolución mexicana, las nuevas formas de gobernar sería por los civiles, con Miguel Alemán, estudiante de derecho y egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México quien tuvo su propia oposición por parte de Ezequiel Padilla, mientras que Adolfo Ruiz Cortines se enfrentó a la oposición del movimiento henriquista encabezado por el general Miguel Henríquez Guzmán quien acusó de fraudulenta la elección de Cortines y organizó un mitin en la ciudad de México denunciando las irregularidades electorales.

Para la década de los 60s, especialmente durante el periodo presidencial del poblano Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) la oposición ya no provenía de los sindicatos que tenían doblegados a los trabajadores, provenía en su gran mayoría de los médicos del IMSS y del ISSTE y de los universitarios. Estos últimos estaban influenciados por la ideología del socialismo que se había concretado en la revolución cubana, quienes en 1959 habían dado un golpe de Estado al gobierno de Fulgencio Batista. El socialismo era la ideología predilecta de los maestros y de los universitarios para llevar a cabo una transformación política en México. Sin embargo, esta oposición pagaría con su sangre el haberse manifestado en los mismos tiempos en que México sería el foco del mundo por ser sede de las olimpiadas. De esta forma, México necesita de una inteligente y audaz oposición para seguir generando los cambios que se necesitan en estos tiempos. La segunda mitad del siglo XX también tuvo a sus opositores que se verán en la siguiente entrega de esta columna.

Doctor en Historiografía en la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Azcapotzalco

Rector de la Universidad de Ciencias y Artes del Potosí (UCAP)

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