CÍRCULO ANALÍTICO Por ALEJANDRO FRANCISCO GUTIÉRREZ CARMONA - Linea de Contraste

CÍRCULO ANALÍTICO Por ALEJANDRO FRANCISCO GUTIÉRREZ CARMONA

La crisis de la ecología  

El hombre a lo largo de la historia se ha relacionado con la naturaleza para satisfacer sus necesidades, ha trasformado su entorno de acuerdo a sus condiciones materiales. Elmar Alvater señala que “el hombre construye su historia al trasformar la sociedad, la naturaleza y así mismo, pero no existen límites impuestos por la naturaleza…la naturaleza es concebida como un conjunto de recursos que pueden ser utilizados”. A partir de esta afirmación la relación entre hombre y naturaleza siempre ha estado presente en la construcción histórica. El ser humano para poder sobrevivir ha transformado el entorno natural para proveerse de alimentos, vestido y mercancías.

La relación entre la sociedad, el hombre y la naturaleza están orientadas hacia  las transformaciones de la materia y la energía. A esto se le llama la comprensión del metabolismo; la dinámica de las crisis económicas y sociales, la valorización del capital, la acumulación y expansión también son reflejos del metabolismo social. En la sociedad se presentan cambios, entendida ésta como un organismo vivo.

La perspectiva marxista ha desarrollado una crítica en relación a dicho metabolismo, la transformación social y con ello, la devastación ecológica, es producto de una falta de planificación social y de la propiedad privada. “…Para Marx la razón de la avaricia es la de una propiedad privada. Y esto debido a que la propiedad privada ha convertido a los hombres en individuos tan estúpidos y sesgados que solo ven a un objeto como “suyo” cuando lo poseen, cuando existe para ellos como capital.

En la gran industria capitalista lo único que importa es la acumulación de capital a costa de la devastación ecológica, para que se lleve a cabo esta transformación social es necesario comprender el papel que juega el hombre con relación al trabajo que realiza.

La concepción materialista marxiana de la naturaleza se integró plenamente en su concepción materialista de la historia. En su economía política desarrollada, tal como la pre­senta en El Capital, emplea Marx el concepto de «metabolismo» (Stoffwechsel)  para definir el proceso de trabajo como «un proceso que tiene lugar entre el hombre y la naturaleza, un proceso median­te el que el hombre, a través de sus propias acciones, media, regula y controla el metabolismo que se establece entre él y la naturaleza’’. Sin embargo, una «fractura irreparable» había surgido en este meta­bolismo como consecuencia de las relaciones de producción capitalistas y la separación antagonista entre ciudad y campo. Así́ pues, en la sociedad de productores asociados, sería necesario «gobernar el metabolismo humano con la naturaleza de una manera racional», algo que superaría por completo las posibilidades de la sociedad burguesa.

Es necesario que exista un cambio en la sociedad, donde la relación entre el hombre y la naturaleza se dé a partir de una planificación racional. Para que se produzca este cambio es necesario que se pongan las bases de un nuevo modo de producción en donde el hombre sepa planificar la economía a partir de la utilización de los recursos naturales y poderle dar una solución al problema del colapso ecológico y la escasez de los recursos naturales. Si no se toma en cuenta este problema ecológico se puede dar la posibilidad de que se susciten de manera masiva guerras por los recursos naturales entre las naciones y esto provoque el fin de la especie humana.

Doctor en Historiografía en la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Azcapotzalco

Rector de la Universidad de Ciencias y Artes del Potosí (UCAP)

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