Resumen

CONSPIRANDO Por HOMERO MENESES H.

En su columna Conspirando, Homero Meneses nos habla sobre el Pacto de Solidaridad a la Austeridad Republicana

En Tlaxcala hay tanta o más corrupción que en el resto del país

Le tengo una noticia a mis dos amables y únicos lectores. En Tlaxcala hay tanta o más corrupción que en el resto de país, no digo que más que en el Veracruz de Duarte o más que en Quintana Roo de Borge, tampoco digo que haya casas blancas como la de Peña o contratos como los de OHL con el PRI-EDOMEX; simple y sencillamente, afirmo que hay tanta o más corrupción que en esos estados y que en todo el país ¿Cuál es la diferencia? Creo que los procesos de investigación de periodistas y el activismo de las organizaciones de la sociedad civil. En todos los casos anteriores, nos enteramos de la corrupción por excelentes trabajos tanto de periodistas como de activistas.

En Tlaxcala, apenas dos o tres asociaciones civiles estamos combatiendo la corrupción, “Vs. Corrupción” fue formalizada en este año, y aunque tenemos trabajo en la materia desde hace seis años, la formalización de los trabajos la emprendimos de manera reciente y ya hay importantes convenios a nivel nacional; “Nosotrxs”, también es de reciente creación en Tlaxcala y con un referente nacional, aún no se presentan trabajos de investigación de combate a la corrupción; el FRESCO, es un colectivo municipal que está generando una dinámica a favor de la transparencia y de combate a la corrupción; “Barrer la Corrupción”, es un colectivo con propósito de cambio de régimen, para acabar con la corrupción; y Coparmex, un organismo patronal que ha impulsado un capitulo que impulsa de manera muy clara el tema de combate a la corrupción.

Por su parte, tenemos un boom de creación de medios de comunicación en plataformas digitales; pero a diferencia de portales como “Sin embargo” o “Reporte Índigo”, en Tlaxcala los muchos medios de comunicación no realizan periodismo de investigación; he visto esfuerzos aislados de algunos medios, pero no son consistentes, en general los periodistas tlaxcaltecas están mal pagados y tienen poco o nulo interés en los temas de fondo.

Si observamos tanto a los periodistas como a los activistas, podemos concluir que los esfuerzos no han sido ni consistentes ni exitosos en el combate a la corrupción; por ello, pareciera que en nuestro estado el problema es menor, pero no es así, hay datos duros que demuestran lo contrario, que indican que la corrupción en nuestro estado es un problema grave.

Jiménez Guillén (La Jornada, 24/07/17) afirma que en la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG–2011) expone que el segundo gran problema que perciben los tlaxcaltecas es la corrupción con el 45.5 por ciento. El primero es el desempleo.  Continua, en el estudio del IMCO–2006 Tlaxcala queda en el último lugar. En 2012 se encuentra en el lugar 19 y en 2014 en el lugar 23. Nada de que enorgullecerse. En 2013 se publica la iniciativa de institucionalidad de los programas sociales. Esta se define por la presencia de reglas de operación, transparencia y rendición de cuentas, control y fiscalización y participación social. Los resultados no le otorgan a Tlaxcala ni una sola calificación aceptable. En 2015 la corrupción baja al tercer lugar y le antecede desempleo e inseguridad y delincuencia. La Encuesta Nacional de Calidad Regulatoria e Impacto Gubernamental en Empresas (ENCRIGE 2016) muestra que el 39 por ciento percibe que la corrupción está presente en la vida cotidiana. Los motivos principales se producen para agilizar trámites, pagar menos impuestos, evitar multas u obtener licencias.

Los casos de conocimiento público en materia de corrupción, tienen significados simbólicos en Tlaxcala. El Asta Bandera de Pérez Lira; el Elefante Blanco, de Héctor Ortiz; las tabletas de Mariano González; y los eternos favores a través de contratos de todos los gobiernos, políticos hechos empresarios, funcionarios que fundan empresas a través de familiares y amigos, para recibir los beneficios del poder.

Ante ese escenario, en Tlaxcala no tenemos un Sistema Estatal Anticorrupción, apenas se logró aprobar la reforma constitucional y a ésta no otorga facultades de sanción a las faltas no graves a los organismos de fiscalización, con lo que se abre un hueco a la impunidad, que a nivel nacional se cuidó de cubrir, pero que en Tlaxcala de manera omisa o por complicidad, se dejó ese recoveco desde la Constitución.

El IMCO retoma datos de la 1ª Encuesta Nacional de Calidad Regulatoria e Impacto Gubernamental en Empresas (ENCRIGE), aplicada en 2016, y publicada por INEGI en 2017, para concluir que la poca competitividad está relacionada con los índices de corrupción. Quintana Roo, Morelos, Estado de México y Tlaxcala en sumatoria, se encuentran dentro de los cinco estados donde la corrupción es mayor, señala el estudio.

El Plan Estatal de Desarrollo 2017-2021, señala que, “Tlaxcala ocupa el primer lugar nacional por el mayor porcentaje de trámites realizados personalmente (76.5%); se ubica en el último lugar nacional por el menor porcentaje de trámites realizados por Internet (0.2%)” con los que los márgenes de opacidad y corrupción son mayores, no contamos con un sistema informático moderno y eficiente de gestión de adquisiciones, reconoce el propio Plan, y dice que el actual sistema, no permite un manejo adecuado de la información referente a compras, proveedores y montos, ni está diseñado para realizar búsquedas de información a detalle. Otro margen de maniobra para la corrupción.

Los legisladores han sido omisos, poco eficientes e ineficaces, para cumplirle a los tlaxcaltecas con reformas sustantivas en materia de anticorrupción. También les estamos exigiendo que quiten el Fuero a todo tipo de servidor público, para que no haya margen alguno a la impunidad.

Para avanzar en la materia, es necesario que la clase político-partidista, comprenda de la urgencia del tema, que no intente minimizar o engañarnos con espejitos y decirnos que ya cumplieron con la reforma al aprobar solo el tema Constitucional. #VamosPorMas

Necesitamos generar al menos tres compromisos de manera general:

  • Un compromiso político, que incluya la amplia participación de actores partidistas, activistas, periodistas y personas en general interesadas en generar un sistema anticorrupción eficiente y de la mayor avanzada para Tlaxcala;
  • Un compromiso económico, para que los legisladores tomen las previsiones presupuestales necesarias, para contemplar el funcionamiento del Sistema el próximo año; uno de los periodistas, en especial de los dueños de los medios de comunicación, para financiar investigaciones en materia de anticorrupción, en el mismo sentido al activismo político de la sociedad civil organizada; y
  • Un compromiso de tiempos, para que el Sistema Estatal Anticorrupción sea aprobado antes que las reformas en materia electoral pues es previsible que los legisladores dediquen mayor tiempo y esfuerzo a este último, pues se aprobaría el sistema de reelección para ellos mismos.

De por ahí…

Hay acciones que desde ahora se pueden emprender en materia de combate a la Corrupción, en todos los espacios, por ejemplo, la SEP-USET bien podría dar autonomía a las contralorías de las escuelas, para que éstas no estén bajo el mando de los directores sino bajo la coordinación directa de la contraloría interna y con ellos combatir la corrupción en las escuelas, que también existe.