Resumen

CORRUPCIÓN FRENA A PRONTO Por JUAN RAMÓN NAVA

Juan Ramón Nava, en su columna En Corto, habla sobre el poder que Marco Mena ejerció al designar a los candidatos del PRI para las elecciones federales

Quien diga lo contrario, o no sabe lo que ocurre entre las autoridades gubernamentales tlaxcaltecas y los transportistas, o simple y sencillamente no es de Tlaxcala. Lo cierto es que la corrupción que priva entre el gremio transportista local y la administración pública estatal es un secreto a voces que todos conocen, los líderes de permisionarios son casi casi intocables, y de ellos, tres son los que en realidad manejan los destinos del transporte público en Tlaxcala…y el de las autoridades también.

Me refiero a los perennes dirigentes Hugo Saldo del Razo, Indalecio Saucedo Sánchez y Luis Texis Hernández, entre los tres, no solo se han dado el lujo de condicionar a las autoridades estatales, muy en especial a los de la SECTE, sino que, además, son amos y señores de las calles y carreteras de Tlaxcala.

Por todos es conocido que los tres líderes de transportistas no solo controlan a la mayoría de los permisionarios, también mantienen un grado de sometimiento sobre el Congreso de Tlaxcala, la SECTE y en general de toda la administración en turno, en este caso, la del joven Gobernador Marco Mena.

Sin embargo, la terna de concesionarios ha sabido jugar muy bien sus piezas en el ajedrez de la política local, al grado de vender oropel por oro, y para constatar que esto es cierto, no hay que ir muy lejos, tan solo basta con remontarse a las elecciones de 2016, cuando a la candidata perdedora al Gobierno de Tlaxcala por el PRD, Lorena Cuéllar Cisneros, le ofrecieron el voto corporativo del sistema de transporte público, esa promesa fue acompañada por una larga lista de peticiones en su favor, propuesta que no fue rechazada por la entonces abanderada amarilla, al final, Lorena Cuéllar Cisneros perdió y de los miles de votos que los tres le ofrecieron, jamás se supo dónde quedaron.

Ahora con la aparición de una nueva alternativa de transporte colectivo, PRONTO, de inmediato los dirigentes pegaron de gritos, manotearon y hasta amagaron con lanzarse a las calles para protestar si el Gobierno de Tlaxcala autorizaba la entrada en funcionamiento de esa plataforma.

La actitud asumida por el Gobierno de Tlaxcala, a través de la SECTE, fue demasiado tibia y hasta podría decirse que tímida ante los regaños y embates de los líderes transportistas, en esa misma tesitura, el Congreso de Tlaxcala hizo eco a los amedrentamientos por la posible autorización de operaciones de la plataforma privada de transporte público PRONTO.

Hace unos días el presidente de la Mesa Directiva del Poder Legislativo, el priísta Arnulfo Arévalo Lara, salió al paso a decir, lo que los transportistas deseaban escuchar, que la posible puesta en marcha de la plataforma digital de PRONTO era ilegal, pues esa nueva modalidad de transporte no está ni regulada, ni considerada en la Ley de Comunicaciones y Transportes para el Estado de Tlaxcala.

Tal vez al señor legislador le asista la razón, pero la razón le asiste por un simple y sencillo motivo, porque dicho ordenamiento tiene más de 30 años de estar en vigencia y más de una década sin recibir una sola modificación, algo que, de una u otra manera, beneficia a los transportistas locales.

Marco Mena también coincidió en parte de lo dicho por su correligionario, sin embargo, a diferencia del diputado, el joven Gobernador se mostró abierto a que su administración analice la viabilidad de nuevas alternativas de transporte colectivo, incluyendo el que ofrece PRONTO.

Los jóvenes emprendedores propietarios de la plataforma PRONTO advirtieron que de no permitírseles brindar el servicio que ofrecen están dispuestos a dos cosas, una, a recurrir a las instancias judiciales federales, y dos, hasta ir a la cárcel, porque consideran que más allá de negativas, existe una red de corrupción que les impide operar.

En respuesta, los taxistas, de forma mansa, acudieron ante la SECTE para prometer que serán más educados con los usuarios y “analizarán” sus tarifas, además de presentar otras alternativas de mejoras, quizá eso sería lo bueno de ellos, lo malo, es que jamás plantearon la reducción de sus tarifas ni dijeron en qué consistirían sus propuestas de “mejoras”. O sea, dijeron mucho y ofrecieron poco, y la SECTE, fue condescendiente con ellos por mostrar su “buena voluntad”. AJA.

Quizá lo prudente y lo más sensato, para frenar la voracidad de los taxistas, en especial los de la capital de Tlaxcala, es que la SECTE planteara el uso obligatorio de taxímetros, algo a lo que el gremio taxista se ha negado, por muchos años, a aceptar de manera sistemática.

En la CDMX, como en Jalisco y Nuevo León, y en algunas ciudades, como Guadalajara y Monterrey, los taxistas usan este tipo de equipamiento, y su “bandera de arranque” es de 27 pesos por los tres primeros kilómetros y por cada kilómetro avanzado, el usuario deberá pagar en promedio entre 3.50 y 4.98 pesos. En Tlaxcala, la parada mínima es de 30 y hasta 35 pesos…pero de la Central de Autobuses al centro de Tlaxcala, ya que la tarifa podría hasta duplicarse o triplicarse dependiendo la zona o el lugar, y ahí, la SECTE está totalmente imposibilitada para meter en cintura a estos señores.

Y no solo eso, las “dejadas” nocturnas tienen otra tarifa especial, bajo el argumento de estar de por medio su propia seguridad, los costos aumentan considerablemente, un ejemplo, de la Central Camionera al centro Tlaxcala capital, el costo oscila entre los 80 y 90 pesos, de Tlaxcala a Apizaco, el viaje le puede costar al usuario el desembolso de hasta 300 y 400 pesos en promedio

Con estos precios, resulta entendible el enojo y la renuencia de los transportistas y taxistas por la posible entrada en operaciones de una empresa innovadora como lo es PRONTO, de ahí que ejercen todo el rigor posible en contra de las autoridades estatales para evitar, a como dé lugar, el arribo de PRONTO a las calles y carreteras de Tlaxcala.

Más claro ni el agua, bien dicen los jóvenes empresarios, el interés principal de los transportistas se centra en actos de corrupción, que les reditúan jugosas ganancias, pero, sobre todo, la indolencia de las autoridades locales, que, ante la cercanía de un proceso electoral, prefieren mantener las cosas como están y no arriesgarse a resentir posibles “castigos” en las urnas por parte de la triada de líderes transportistas. Como dicen, el miedo no anda en burro.

SIN CORRECCIONES…Y ya que hablamos de la SECTE. Sin duda alguna que en mucho contribuiría el titular de esa dependencia, Noe Rodríguez Roldán, para despejar muchas dudas si hiciera saber cuáles fueron los alcances y los acuerdos obtenidos en las mesas de negociaciones que desde septiembre mantiene con los dirigentes del transporte público local. Ojalá y el funcionario no se haya dejado amedrentar por la terna de líderes, porque de ceder, no solo deberá hacerlo ante el asunto de PRONTO, sino también ante el aumento al pasaje de un servicio que resulta ser de los más caros y obsoletos del país. Veremos de que está hecho el ex Secretario de Gobierno.

 

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