DE FRENTE Por VÍCTOR LORANCA - Linea de Contraste

DE FRENTE Por VÍCTOR LORANCA

López Portillo y López Obrador: la misma política de comunicación 

«CUANDO SE DESCUBRIÓ QUE LA INFORMACION ERA NEGOCIO, LA VERDAD DEJÓ DE SER IMPORTANTE”: Daniel Guzmán

Traigo a colación esta frase que encontré en Twitter, al propósito de la lista de comunicadores  que habrían recibido contratos millonarios por concepto de publicidad durante mandato de Enrique Peña Nieto (2012 – 2018).

El cuestionamiento que realiza la opinión pública es justo y valioso para una democracia en desarrollo como la mexicana. Ni la verdad ni el silencio deberían de tener precio para quien se jacte de ser periodista.

Previo a establecer un juicio de valor sobre los nombres que aparecen en la lista, es fundamental separar a las dos formas de hacer periodismo en el país. Por un lado se encuentran las empresas de medios de comunicación que por su alcance e influencia valen la pena como canal de difusión, en contraste con aquellas figuras que se venden como “influencer” de la era digital, y quienes en su gran mayoría, carecen de ética y responsabilidad a la hora de difundir información.

Lejos ha quedado aquel periodismo de principios, de investigación, de análisis puro, sin filias ni fobias políticas. Aquel periodismo aguerrido como el del legendario fundador de la revista Proceso Julio Scherer García, quien como director del periódico Excélsior soportó los bloqueos de papel periódico provenientes del gobierno, y quien jamás doblegó su moral periodística frente a la cartera abierta de ningún gobierno en turno, bajo el entendimiento de: publicidad sí, línea editorial no.

Tras varias pláticas con amigos directores de varios medios de comunicación, sé que la política de la cuarta transformación es similar a la que utilizó el ex-presidente López Portillo el siglo pasado: “No te pago para que me pegues”.

“Si va a haber (convenio) pero pórtate bien” es una expresión que se ha vuelto recurrente como parte de la relación entre conocidos personajes que la Cuarta Transformación en Tlaxcala, y algunos periodistas que buscan un acercamiento comercial con el nuevo gobierno federal y el poder legislativo local, mayoritariamente afines al Presidente López Obrador.

Para el caso del Congreso Estatal parece que la instrucción es fortalecer su oficina de prensa para generar información oficial, y dejar de lado el contrato con medios de comunicación que les permita salir de la esfera en la que se desenvuelve el legislativo local. La justificación no es estratégica, sino estrictamente política.

Lo cierto es que este gobierno y sus afines parecen estar enfocados en una política de comunicación llevada a cabo hace 40 años en el país, perfilada a atacar y desacreditar a todos aquellos quienes no compartan la visión del primer mandatario de la nación.

El mecanismo del Morena es claro: desacreditar a la prensa crítica, fomentar el odio en contra de periodistas y generar ataques desde múltiples cuentas en Facebook y Twitter en contra de los críticos de su gobierno, para tratar de impulsar mecanismos de censura y autocensura en el periodismo.

Agradezco el favor de su lectura.

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