DE FRENTE Por VÍCTOR LORANCA - Linea de Contraste

DE FRENTE Por VÍCTOR LORANCA

Entre las plataformas y los caprichos

A partir de que la plataforma de transporte Pronto apareció en el estado, ni el gobierno estatal, ni los legisladores, ni los concesionarios del transporte público no han visto la suya, ¿La razón? Negarse a ser parte de un futuro que ya nos alcanzó.

Atrás quedó el esquema viejo, donde el poder se concentraba en pocas personas y era prácticamente imposible que alguien ajeno a ese pequeño círculo lograr tener acceso a él. Hoy, con el avance tecnológico y la democratización que internet nos ha traído, hemos logrado ser una sociedad más activa a través de distintas plataformas.

Piénselo, no sólo se trata del caso de Pronto en nuestro estado, sino del surgimiento de modelos similares de negocios como AIRBNB, que oferta espacios para hospedaje sin que el propietario del inmueble pertenezca al ramo hotelero, o sitios como Wikipedia donde somos nosotros mismos quienes co-creamos contenido.

Reitero, el futuro nos alcanzó, y los pequeños grupos de poder aún se aferran a no entender que el mundo vive un esquema distinto al que ellos conocieron.

La disputa entre concesionarios y las plataformas digitales, dejan en medio de la discusión a quienes deberían ser el centro: los usuarios. ¿Se ha puesto a pensar por qué tienen más éxito las plataformas que el transporte público como lo conocemos? Simple, tienen estándares de calidad bien definidos, modelos de atención al cliente y fácil acceso al servicio a través de dispositivos inteligentes.

Como verá, no sólo se trata del costo –que por cierto es significativamente menor- sino de la experiencia que el cliente tiene desde el contrato del servicio y hasta el fin del mismo. Es la competencia el esquema que deberían privilegiar los líderes transportistas, y no el chantaje y el abuso con el fin de mantenerse en el poder.

La ley de movilidad para el Estado de Tlaxcala debería anteponer el beneficio colectivo por encima del particular. Entregarle las plataformas a los transportistas, se traduciría en un mensaje de debilidad para los legisladores y para el propio gobierno estatal; un costo que quizá estén dispuestos a correr.

El riesgo de no aceptar a las plataformas digitales de transporte privado como las conocemos en otros estados, no sólo repercute entre quienes vivimos en Tlaxcala, sino en rubros como el desarrollo económico y turístico del estado, derivado de que estas plataformas forman parte de la vida cotidiana de empresarios y turistas.

¿Se deben regular? Claro que sí; colocar candados para formalizar el negocio, como lo ha expuesto la propia Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Estado, para realizar el registro de plataformas de transporte privado, es un buen mecanismo para evitar la falta de seriedad en un esquema como el que plantea Pronto; en resumen: orden sí, censura no.

Se ha dicho en otros espacios de discusión y lo reitero en esta columna, de no aceptar el uso de las plataformas digitales como se ha permitido en otros estados, el gobierno estatal y los legisladores darían un duro golpe a los consumidores y un buen apretón de manos a quienes se sienten amos y dueños de la suerte de monopolio del transporte público que reina en Tlaxcala.

Agradezco el favor de su lectura.

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