DE SATÉLITES A CHAQUETEROS Por JUAN RAMÓN NAVA - Linea de Contraste

DE SATÉLITES A CHAQUETEROS Por JUAN RAMÓN NAVA

Juan Ramón Nava, en su columna En Corto, habla sobre el poder que Marco Mena ejerció al designar a los candidatos del PRI para las elecciones federales

Desde hace algunas elecciones, los partidos Nueva Alianza y Verde Ecologista de México se han distinguido por ser aliados incondicionales y cochupos del Partido Revolucionario Institucional, con el que, a cambio de recibir pequeñas cuotas de poder, han hecho acuerdos deshonestos que, de forma invariable, han favorecido a sus principales líderes, tanto a nivel nacional como estatal.

En Tlaxcala un ejemplo lo representa el actual titular de la Secretaría de Políticas Públicas y Participación Ciudadana, Lenin Calva Pérez, quien fue uno de los principales beneficiados con el triunfo de Marco Mena en 2016, pues a cambio del apoyo que Nueva Alianza brindó al PRI, el ex líder magisterial logró acceder a dicha secretaria, por cierto, de reciente creación.

Pero como suele ocurrir, no siempre todos logran su cometido, tal es el caso del actual diputado local por Nueva Alianza, J. Carmen Corona Pérez, quien accedió a esa posición con el respaldo de los priístas, pero se quedó con las ganas de ser ungido como Secretario de Educación Pública, de ahí su naciente virulencia hacia la administración menista.

Algo similar ocurrió con su hija, la también legisladora local por Nueva Alianza, quien en las últimas fechas emprendió una campaña más que electorera, populista, al intentar crear una Ley que dote de uniformes y útiles escolares a estudiantes del nivel primario.

Por su parte, en el Partido Verde Ecologista de México, las cosas no son muy diferentes a lo que ocurre al interior de Nueva Alianza, y su flamante líder, Jaime Piñón Valdivia, quien recientemente fue reelecto en ese cargo, también ha dado muestras de inconformidad por no haber sido favorecido con el triunfo del PRI en las elecciones de junio de 2016.

Tuve la oportunidad de charlar ayer miércoles con dos amigos, ambos dirigentes políticos, y los dos coincidieron en que tanto Nueva Alianza como el partido verde, andan muy movidos a nivel nacional, porque tienen la abierta intención de incrustarse en el llamado Frente Ciudadano por México, algo que ha puesto nervioso a más de uno aquí en Tlaxcala.

Y es que de concretarse oficialmente la incorporación de Nueva Alianza y el PVEM a ese frente, los días de Lenin Calva Pérez y Efraín Flores Hernández estarían contados como titulares de la Secretaría de Políticas Públicas y Participación Ciudadana y de la Coordinación General de Ecología, respectivamente.

El razonamiento parecer tener un alto contenido de lógica, porque dudo mucho que el joven Gobernador Marco Mena decida mantener en esos importantes puestos a quienes para el 2018, serán virtualmente sus adversarios políticos.

Sin embargo y aunque suena coherente este análisis, no hay que perder de vista que la decisión final sobre la incorporación de Nueva Alianza y el PVEM al Frente Ciudadano por México, tendrá que surgir de las respectivas cúpulas nacionales de ambos institutos políticos.

Luis Castro Obregón, actual dirigente nacional de Nueva Alianza y la dirigencia tripartita del PVEM (integrada por Diego Guerrero, Jorge Legorreta y Carlos Puente) son quienes tendrán la última palabra en torno a este asunto, no hay que perder de vista que la dupla de estos liderazgos partidistas siempre ha actuado con base a sus propios intereses y los de sus seguidores.

De cristalizarse esta adhesión al Frente Ciudadano por México, tanto Nueva Alianza como el PVEM, pasarían de ser partidos satélites del PRI a institutos políticos con un marcado tinte chaquetero que les permita, primero, conservar sus cuotas de poder, y segundo, seguir vigentes en la palestra de la política nacional, ya no bajo el cobijo tricolor, sino del PAN y PRD principalmente.

Tanto Luis Castro Obregón como los altos mandos ecologistas parece que ya tienen calculado los costos de su decisión, la cual podría oficializarse en los siguientes días, ya que ven en la alianza PAN-PRD, secundada por Movimiento Ciudadano, una gran posibilidad de desplazar al PRI en los comicios presidenciales de 2018.

Sin embargo, lo que han perdido de vista y que quizá alguien debería de recordárselos, es que, bajo el manto protector del Revolucionario Institucional, Nueva Alianza y el partido del tucán lograron acceder a importantes cargos públicos en las administraciones que encabezan los priístas.

Habrá que ver si el cotizarse en esta bolsa política les reditúa las mismas ganancias que tuvieron cuando fueron en alianza con el PRI, porque insisto, las aportaciones hechas en pasadas elecciones para abonar al poderío del tricolor, fueron en realidad de poco peso.

Una vez que se concrete su incorporación al Frente Ciudadano por México, por mandato de sus dirigencias nacionales, a los líderes locales Humberto Hernández Hernández, de Nueva Alianza y Jaime Piñón Valdivia, del PVEM, no les quedará más alternativa que acatar tal disposición, aunque ésta vaya en contra de su voluntad y afecte sus intereses y aspiraciones políticas. Aunque según me dijeron, en Tlaxcala los escenarios serían muy, pero muy diferentes a los que surjan en el plano nacional, de ahí que quizá ambos institutos políticos, por conveniencia más que por ideología, decidan mantenerse alejados de panistas y perredistas, sobre todo el PVEM, porque su dirigente tiene «carta abierta» para tomar sus propias decisiones.

Dudo mucho que el PRI quiera seguir manteniendo su alianza, en el terreno estatal, con ambas fuerzas políticas, porque de sumarse al mencionado frente, en automático, el tricolor tendría en Nueva Alianza y el PVEM a dos adversarios que para nada contribuirían a la causa del priísmo tlaxcalteca, habrá que aguardar a ver cuál es la determinación final de Humberto Hernández Hernández y Jaime Piñón Valdivia. Al tiempo.

Es muy seguro que en unas horas más Nueva Alianza le dé el sí a la alianza PAN-PRD-Movimiento Ciudadano, mientras que el PVEM seguirá deshojando su propia margarita, pero si otra cosa no ocurre, les seguirá los pasos a sus colegas del PANAL, el chaqueteo político en su máxima expresión.

SIN CORRECCIONES…Y ya que hablamos del Frente Ciudadano por México. Al líder estatal del PAN, Carlos Carreón Mejía no le caería nada mal contratar a un buen equipo de asesores que le digan cómo debe de conducirse un líder partidista, quizá con ello evitaría estar pidiendo “orientación” de sus homólogos del PRD y de Movimiento Ciudadano, a quienes en más de una ocasión les ha solicitado le digan cómo definir las candidaturas del blanquiazul para el 2018. Ahora entiendo por qué Acción Nacional se desplomó dramáticamente en los comicios del 2016.

 

 

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