Resumen

DEJAD QUE LADREN LOS PERROS Por ALBERTO AMARO CORONA

Una reflexión por la educación

Durante las últimas semanas he tenido el privilegio de ser invitado como padrino de generación en diferentes instituciones educativas de distintos niveles, honrando nuestros usos y costumbres y siendo testigo de los sueños de miles de jóvenes así como de  la confianza que tienen los padres de familia en que sus hijos cuentan con las herramientas para enfrentar la complejidad del mundo que les espera.

Lo anterior me permitió corroborar una vez más el esfuerzo que los maestros hacen por las niñas, los niños y las y los jóvenes, así como que la graduación es un día de fiesta para alumnos, maestros y padres de familia, ver como disfrutan sus celebraciones y como algunos ciclos “de vida” se miden por el ciclo escolar y no por año del calendario, recuerdo lo que mencionaba José Saramago: “Hay que recuperar, mantener y transmitir la memoria histórica, porque se empieza por el olvido y se termina con la indiferencia”.

Los padres de familia no se equivocan, efectivamente la educación es la mejor arma que tendrán sus hijos para enfrentarse a la vida y vale la pena entonces reflexionar qué estamos haciendo con ella y de qué manera la reforma educativa se implementa. Quiero destacar en un principio, que la reforma tuvo como eje central a los maestros, a quienes se les cambiaron las reglas, se les obligó a presentar un  solo examen para ingresar al servicio, mantener el trabajo o para ascender a una mayor responsabilidad y a decir de los maestros, con una escasa y deficiente capacitación.  Sin embargo la SEP no ha cumplido con el proceso de evaluar a todo el personal docente ni con muchos otros de los compromisos y obligaciones legales de la reforma educativa.

Vale la pena preguntar ¿Dónde y con qué resultados están funcionando las escuelas de tiempo completo?, ¿Cuántas existen en Tlaxcala y qué beneficios le están dejando a sus estudiantes?, ¿Dónde están las escuelas beneficiadas por Escuelas al 100 y si el equipamiento que construyeron impactó en la calidad de los servicios educativos que imparten?, ¿dónde están los tutores que debían acompañar a los maestros?, ¿De qué manera se reformará a las escuelas normales, cuyos conflictos van más allá del presupuesto?

Tampoco he detectado propuesta alguna para la inclusión efectiva de los padres de familia en la construcción de la calidad educativa, pese a que está comprobado que su colaboración con los docentes es esencial para mejores resultados en el proceso de enseñanza aprendizaje.

La actual reforma educativa no debe entenderse única y necesariamente con mejorar la calidad de la educación, es desde mi punto de vista, la adecuación del sistema educativo a las exigencias del modelo neoliberal impuesto desde 1982, pues de lo que se trata es de crear una fuerza laboral desprovista de valores y principios familiares, sociales y de identidad nacional, ya que el mercado nunca tendrá un ápice de solidaridad, antes bien, el individualismo va por delante.

Hasta no responder de manera concreta y convincente las preguntas planteadas, la calidad de la educación en México y Tlaxcala, será sólo una quimera, máxime cuando las ideas, el pensamiento racional, pasan a un segundo orden privilegiándose la eficacia y la eficiencia en su más estricta definición tecnocrática.