Resumen

DEJAD QUE LADREN LOS PERROS Por ALBERTO AMARO CORONA

En su entrega de esta semana, el diputado local Alberto Amaro Corona nos habla sobre el ideal de Francisco I. Madero

Contra la inseguridad, políticas para jóvenes

El Estado tiene la obligación de garantizar la vida, el patrimonio y la libertad de las personas y a cambio, de acuerdo a los contractualistas Rousseau, Hobbes y Locke, las personas le otorgan el monopolio del uso de la fuerza. El 2017 fue el año más violento de la historia reciente de México, al registrar más de 23 mil homicidios dolosos, por mencionar un ejemplo entre los muchos crímenes que se cometen diariamente, desde el robo de autopartes hasta delitos como secuestro o narcotráfico.

Lo anterior no es únicamente tema de perseguir delincuentes, pues el combate a la inseguridad tiene diversos componentes como la persecución y la investigación, así como la prevención de los delitos. Las primeras tienen que ver con la actuación de las policías, mientras que la prevención tiene que ver con el fortalecimiento del tejido social, con llevar a cabo actividades que generen beneficios a la población más vulnerable para evitar caer en conductas delictivas, incluyéndola en la generación de oportunidades de desarrollo.

En este sentido, los más de 350 mil jóvenes que viven en nuestro estado, representan a la población más vulnerable para caer en conductas de riesgo como el consumo de alcohol o drogas, que pueden llevar a conductas delictivas como  la formación o integración a pandillas o, incluso, a formar parte de la delincuencia organizada.  Esta posibilidad se incrementa si consideramos que, de acuerdo al CONEVAL, el 63% de los jóvenes se encuentra en situación de pobreza y que en muchas ocasiones las oportunidades para el desarrollo son limitadas.

Desde luego no existen soluciones inmediatas, pero quienes nos preocupamos por el futuro de los jóvenes y de nuestro estado, tenemos la obligación de buscar  generar las oportunidades suficientes para que los jóvenes cuenten con espacios deportivos, culturales, recreativos y artísticos suficientes para fortalecer su pleno desarrollo, con la premisa de que un joven cerca del deporte o la cultura es un joven lejos de las adicciones y de que un joven que tiene el reconocimiento de su comunidad por méritos sanos, es un joven que no buscará ese reconocimiento en grupos dedicados a actividades delincuenciales

Lo anterior implica un esfuerzo coordinado de autoridades, escuelas y padres de familia, se trata de generar acuerdos e implementar políticas públicas para que los jóvenes tengan la oportunidad de que, con su esfuerzo y su mérito, tengan beneficios concretos y el reconocimiento social que los incentive a continuar esforzándose para crecer y desarrollarse. En los próximos días, presentaré una iniciativa para que se premie a los jóvenes destacados en distintas áreas para incentivarlos a seguir por caminos que les harán crecer y, otros jóvenes, vean en el deporte y la cultura una posibilidad de desarrollo, de pertenencia y de fortalecimiento del tejido social.

Invertir en los jóvenes es invertir también en seguridad y en el futuro. No es un cliché decir que los jóvenes son el presente, pues es nuestra responsabilidad fomentar y reconocer el enorme potencial que tienen los jóvenes tlaxcaltecas.

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