Resumen

DEJAD QUE LADREN LOS PERROS Por ALBERTO AMARO CORONA

Decidir inteligentemente en el Estado de México

La elección del Estado de México es uno de los eventos políticos más importantes y de los que más expectativas generan a nivel nacional, sobre todo cuando las preferencias electorales se han ido modificando a la manera que lo han hecho. Su relevancia suma actores políticos de todos los partidos, los que se han pronunciado por sus favoritos. Esta particular participación y el seguimiento en la esfera nacional se explica por la magnitud del padrón electoral del estado y los recursos que representa para quien resulte ganador; pero además, se debe entender que los actores siguen el proceso electoral con sumo cuidado con miras hacia el 2018, pensando en determinar sus estrategias en función a los resultados.

En el proceso electoral contiende el primo del Presidente de la República y ex presidente municipal de Huixquilucan, uno de los municipios decisivos, nieto e hijo de exgobernadores, miembro del poderoso grupo de Atlacomulco; un ex presidente municipal de Ciudad Nezahualcóyotl y ex coordinador de su grupo parlamentario en el Congreso Local; una ex candidata presidencial, ex secretaria de Desarrollo Social y de Educación en el orden federal; y una ex diputada federal y ex presidenta municipal de Texcoco.

Nunca el PRI ha perdido el Estado de México y una derrota en este proceso sería la antesala de su derrota en la elección presidencial del año que entra. Sin embargo, escribo estas líneas sabiendo que la elección se encuentra aún en el aire, a decir de las múltiples encuestas publicadas por la prensa.

Las elecciones suelen ser más irracionales que racionales y muchas veces los electores que no reciben “apoyos” o coerciones (en las que desgraciadamente muchos partidos caen) votan más por los sentimientos. Con decirles que la semana pasada conocí a un joven que decidió su voto porque el candidato utilizaba un cinturón igual al suyo

Sin embargo, la decisión de por quién votar y el resultado de las elecciones es importantísimo para la vida de millones de mexiquenses y el futuro político del país. En el Estado de México aun viven más de 6 millones de personas en situación de pobreza y más de un millón en pobreza extrema, más de 4 millones no tiene acceso a servicios de salud y más de 9 no tienen acceso a seguridad social de ningún tipo. Además, la delincuencia ha crecido de forma alarmante en la entidad, convirtiéndose en la principal preocupación de los mexiquenses. Esto, sumado a la inflación creciente, el incremento en los precios de la gasolina y los pésimos resultados del gobierno federal, obliga a los mexiquenses a analizar las propuestas de manera concreta y precisa, los obliga a votar de forma informada.

Desde luego, si me preguntan, el mejor candidato para el Estado de México es Juan Zepeda, sus propuestas son viables y su carta de presentación es la reducción de la desigualdad en Ciudad Neza. Creo que quien analice con cuidado las propuestas para mejorar su vida diaria coincidirá conmigo.

Confío que los electores no se dejarán engañar por populismos disfrazados de equidad o de engañarse con que la continuidad del poder es la mejor opción. En cualquier caso, como ciudadano y mexicano, mi deseo para este 4 de junio es un proceso en paz, donde brille la participación ciudadana y se respete la voluntad popular.

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