DEJAD QUE LADREN LOS PERROS Por ALBERTO AMARO CORONA - Linea de Contraste

DEJAD QUE LADREN LOS PERROS Por ALBERTO AMARO CORONA

Tlaxcala, agenda pendiente para el desarrollo

Agradezco el espacio a Línea de Contraste, en el que trataré temas de interés público para Tlaxcala y México.

Son bienvenidas las críticas y retroalimentaciones constructivas.

Es complejo unificar criterios acerca de lo que es más urgente de atender y de cómo atenderlo, sobre todo cuando se cuenta con presupuestos limitados y prioridades, en ocasiones distintas o en el peor de los casos se privilegia el beneficio de quien gobierna, pasando los problemas públicos a segundo plano como ocurrió en Veracruz, Chihuahua o Sonora entre muchos otros ejemplos.

Sin embargo, vale la pena empezar por definir qué queremos para después definir el cómo llegaremos ahí, lo que no es un tema simple; para algunas personas México y Tlaxcala deberían aspirar a ser un lugar como Estados Unidos, con una economía sólida y empresas trasnacionales con influencia en todo el mundo, en tanto que para otros deberíamos aspirar a ser un lugar como Noruega o Suecia, que sin pertenecer al G20 ni tener empresas del tamaño de las estadounidenses, tienen niveles bajísimos de desigualdad y el Estado se hace responsable de garantizar la salud, la educación y la seguridad social y laboral de la gente. Yo me quedo con la segunda.

Desde mi punto de vista, la aspiración debe ser que los ciudadanos, que  habitando viviendas dignas, tengan posibilidades de alimentarse, vestirse, transportarse y recrearse, con educación de todos los niveles y servicios de salud de calidad que provea el Estado; que puedan participar políticamente y opinar en absoluta libertad para incidir en los problemas públicos; que puedan conseguir un empleo de calidad o emprender con la certeza de sus jubilaciones en colonias y municipios seguros y sin  desigualdad ni corrupción.

Lograrlo no es tarea fácil, estamos lejos del ideal y en condiciones desiguales (aunque vale la pena decir que Tlaxcala es la entidad menos desigual del país): aún hay más de 80 mil personas viviendo en pobreza extrema y más de 740 mil en pobreza moderada, la media de escolaridad no alcanza los años de secundaria, aun hay más de 220 mil tlaxcaltecas sin acceso a los servicios de salud, más de 700 mil sin seguridad social y más de 800 mil con ingresos inferiores a la línea de bienestar mínimo. Al mismo tiempo, hay espacios de participación política, que no se le han otorgado a autoridades electas como los presidentes de comunidad, hay pocas oportunidades o apoyos del Estado para emprendedores y la inseguridad se encuentra en constante incremento.

Hay problemas urgentes que nos alejan de lo qué queremos, es necesario garantizarle a la gente las condiciones para vivir, combatir a la pobreza con estrategias eficientes y programas que sean realmente útiles, atacando los problemas de manera paralela. Se deben analizar y teorizar los problemas, pero sobre todo se deben implementar soluciones con buenas estrategias y presupuestos suficientes. Sin embargo, lo que más urgente es proteger la economía de las familias para que cuenten con lo mínimo indispensable y tener un mejor punto de partida para su desarrollo, finalmente, la tesis de  Ríus es completamente cierta: La panza es primero.

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