Resumen

DIPUTADOS IGNORANTES Por JUAN RAMÓN NAVA

Juan Ramón Nava, en su columna En Corto, habla sobre el poder que Marco Mena ejerció al designar a los candidatos del PRI para las elecciones federales

Mucho se habló de la ignorancia mostrada por los integrantes de la pasada legislatura, la cual, como ocurre cada trienio, fue señalada de ser la peor en la historia moderna de Tlaxcala, sin embargo, la ignorancia mostrada por los actuales legisladores no tiene par, y así quedó más que evidenciado cuando, en un intento revanchista, quisieron frenar y modificar el Plan Estatal de Desarrollo, algo que en el papel, en los hechos y con base en argumentos jurídicos, es más que imposible, por no decir que aberrante.

Apenas el pasado martes, la bancada del PRI, que comanda El Becerro de Oro, Mariano González Aguirre, tuvo que echar mano de toda su capacidad negociadora para sacar avante el Plan Estatal de Desarrollo que recientemente el Gobernador Marco Mena presentó ante el Congreso de Tlaxcala, empresa que finalmente consiguió, claro está, con el apoyo de sus aliados.

El debate en torno a la legalidad o no de ese documento rector, evidenció dos cosas, la primera, que ni el PRD ni el PAN están preparados para hacer frente al tricolor y a su mayoriteo, y segunda, quizá la más importante, que los 25 diputados, sin excepción alguna, son unos verdaderos ignorantes.

Me explico. El Plan Estatal de Desarrollo es un documento que, al menos en el Congreso, se aprueba o se desaprueba, así de fácil, pero nunca se podrá modificar, pues es un documento enunciativo, es decir, es un proyecto rector que define la ruta a seguir por una administración, en este caso, la del joven Mandatario Marco Mena.

Y justo esa parte es la que nunca comprendieron los señores legisladores, quienes en una supina ignorancia, se desgarraron las vestiduras en contra de la aprobación del proyecto de Gobierno de Marco Mena enmarcado en su Plan Estatal de Desarrollo.

Dos ejemplos significativos de esa ignorancia a la que se hace referencia son la neo panista y ex priísta Guadalupe Sánchez Santiago, quien se aventó la puntada de alegar que el documento rector gubernamental fue presentado a destiempo, algo que jamás ocurrió, quizá lo que sucede con la “pintita” es que a ella, en su afán protagónico, le fallaron las fechas, ojalá y alguno de sus asesores pudiera mostrarle un calendario y aleccionarla sobre el tema, porque más que plausible, su intervención fue hasta hilarante.

Porque si al Gobernador de Tlaxcala se le criticó por el retardo en la entrega de su Plan Estatal de Desarrollo, solo hay que ver lo que hicieron los Gobernadores, ambos del PAN, de Tamaulipas y de Quintana Roo, Francisco García Cabeza de Vaca y Carlos Joaquín González, respectivamente.

El Mandatario de Tamaulipas entregó su Plan Estatal de Desarrollo siete meses después de haber asumido la titularidad del Gobierno, mientras que su par de Quinta Roo, hizo lo propio seis meses y medio después, y nadie les dijo nada, quizá porque no son del PRI, así de dura es la fobia hacia el partido tricolor.

Guadalupe Sánchez Santiago además de ignorante, es amnésica, porque ya olvidó que gracias al tricolor, hoy goza de lo que tiene. Lo dicho, los políticos o se marean con el poder o pierden la memoria…cuando les conviene.

Sin embargo, quizá el caso más patético haya sido el del ex Gobernador, el ex priísta y ex panista y hoy cuasi dueño de la franquicia llamada Partido Alianza Ciudadana, Héctor Israel Ortiz Ortiz, quien a cambio de respaldar el Plan Estatal de Desarrollo, demandó que se incluyera un apartado en donde se estipula que el Gobierno del Estado se obliga y compromete a rescatar el elefante blanco llamado Plaza Bicentenario de Tlaxcala.

Resultó más que patética dicha propuesta, porque este señor olvidó dos cosas, una, que ese desperdicio de obra fue producto de su administración y que él fue el principal responsable de las pérdidas millonarias que ocasionó el abandono de ese inmueble, y dos, sabe, como ex Gobernador, que un Plan Estatal de Desarrollo no puede ser modificado, se insiste, solo aprobado o desaprobado.

Ortiz Ortiz no tiene cara para reclamarle hoy al Gobierno de Tlaxcala que repare el daño que él y su recua de seguidores provocaron no solo al erario estatal, sino al patrimonio de los tlaxcaltecas, porque la Plaza Bicentenario de Tlaxcala es un elefante blanco que su administración dio vida en el sexenio antepasado.

Además, también olvida, que CONACYT y otras instancias federales han mostrado interés en hacer uso de ese inservible edificio, algo que por supuesto no es atribuible a él o a otros diputados.

Quizá las peroratas de Guadalupe Sánchez Santiago y de Héctor Israel Ortiz Ortiz obedezcan a la cercanía de las elecciones federales de 2018, comicios en los cuales ambos legisladores, como el resto de sus homólogos, están más que interesados, porque aunque lo nieguen, el par de diputados tiene la mira puesta en el Congreso de la Unión.

Al igual que ellos, el resto de los congresistas tlaxcaltecas están más que puestos para contender en las elecciones del próximo año, sus posturas no obedecen a un genuino interés por el bienestar de los tlaxcaltecas, más bien, entraron ya en una dinámica en donde su objetivo principal está centrado en su reelección o en alcanzar un escaño en San Lázaro o en el Senado, porque de otra forma no se explica tanto protagonismo de su parte.

Si en verdad piensan reelegirse o desean obtener una curul federal, los 25 diputados, sin excepción de nadie,  tendrían que echarle una leidita a la Constitución Política de Tlaxcala, porque podría apostarse que muchos de estos señores legisladores, ni siquiera saben de cuántos artículos consta, hasta ese nivel llega su ignorancia. En Verdad, de pena ajena.

SIN CORRECCIONES…Y ya que hablamos de Héctor Israel Ortiz Ortiz. Fuentes oficiales del PRD confirmaron que el ex Gobernador ya se sentó a dialogar con el dirigente estatal de ese partido y con su líder parlamentario, Juan Manuel Cambrón y Alberto Amaro, respectivamente, el tema, una posible alianza entre el PAC y perredistas, el costo, la candidatura a una diputación federal por el distrito II para el PAC y, según se supo, ésta sería para Guadalupe Lozano Tovar, esposa del ex rector. Caray, cuando la política se convierte en negocio o en herencia familiar, ni para dónde hacerse.