EL PLAN DE LÓPEZ OBRADOR Por DIP. CARLOS CARREÓN - Linea de Contraste

EL PLAN DE LÓPEZ OBRADOR Por DIP. CARLOS CARREÓN

Los resultados de un gobierno difícilmente se podrían medir en los primeros seis meses de una administración; sin embargo, la administración que encabeza López Obrador puede ser medible desde el primer minuto, debido a su anticipada colocación de los temas de interés para el presidente, respecto a la creación y eliminación de programas y obras que ejecutaba el gobierno. 

 

Dígame usted si no, el entonces candidato a la presidencia de México hablaba desde la campaña sobre la necedad de cancelar la obra del nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México, bajo el pretexto de que el proyecto estaba plagado de irregularidades y corrupción. A un año de distancia, el NAIM sigue mostrando los mismos resultados de viabilidad, aquellos de los que carece la idea llamada Santa Lucía. 

 

Cuántos padres de familia habrían imaginado, que aquel presidente de la esperanza dejaría sin guarderías a las miles de niñas y niños del país que asistían al programa de estancias infantiles -iniciado en un sexenio panista- con resultados favorables para la población, derivado de los altos estándares de calidad en la educación, alimentación y estimulación temprana de los niños mexicanos, sin que esto significara un gasto oneroso para los padres de familia. 

 

Las ocurrencias emanadas desde Palacio Nacional tienen consecuencias que pocas veces laceran a quienes las construyen. Somos las y los mexicanos quienes resultamos agraviados tras aquella crisis de combustible creada bajo el pretexto de erradicar el robo de hidrocarburos. ¿Cuántos detenidos? ¿Cuántas averiguaciones? ¿Cuántas bandas desmanteladas? ¿Se acabó con el huachicol? ¿Hay detenidos altos funcionarios a consecuencia de esta lucha? son algunas de las preguntas que este gobierno ha quedado a deber, tras la torpe ejecución aquella lucha que no nos llevó a nada.

 

Por si fuera poco, la ola de violencia continúa en acenso, vivimos en un país donde las noticias sobre secuestros, desaparecidos, homicidios, agresiones contra las mujeres y delincuencia organizada forman parte de los titulares diarios. La sociedad mexicana se está acostumbrando a vivir con esta realidad, a la que cada vez nos mostramos menos sorprendidos y más indiferentes ante la desgracia ajena. ¿evitar el dolor evitable? cómo hacerlo desde un gobierno que no tiene pies, que no tiene cabeza, que goza de la cerrazón y elude su responsabilidad acusando a terceros de lo que ha sido incapaz de contener. 

 

La austeridad republicana condujo a este gobierno a dejar sin empleo a miles de trabajadores en todo el país, la clase más preparada y técnica del gobierno fue despedida, bajo la premisa de “no gastar donde no se debe”. No se tocó a ningún alto funcionario, fueron una vez más los mandos medios los más perjudicados tras esta determinación. 

 

Finalmente, y para sorpresa de miles, la política de “amor y paz” del presidente llevó a esta soberanía a hincarse frente al vecino país del norte para obedecer leal y patrióticamente las órdenes del presidente Trump. De un día a otro, quien encabeza este gobierno dejó de lado aquel discurso de ojo por ojo y diente por diente prometido en campaña, y optó por una sumisión absoluta donde quien manda, se llama Donald Trump. 

 

El rechazo no es por la lucha contra el huachicol, sino por la torpe ejecución de un combate donde no hay detenidos, no hay investigaciones y no hay resultados. El repudio a la violencia no tiene que ver con asuntos partidistas ni electorales, a este gobierno se le dieron desde el Congreso de la Unión las facultades constitucionales necesarias para crear la Guardia Nacional que vendría a detener esta ola de violencia, y terminó sirviendo como el muro antiinmigrante de México.

 

El verdadero plan de obrador es sumir al país en la pobreza y hacer un electorado clientelar para mantenerse en el poder, de ahí la propuesta de revocación de mandato.

 

Agradezco el favor de su lectura. 

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