Resumen

ES MOMENTO DE…Por IGNACIO RAMÍREZ SÁNCHEZ

En su columna Es Momento de...Ignacio Ramírez Sánchez nos habla sobre el hecho de que nunca es tarde para abrir la puerta al diálogo

Presupuesto socialmente responsable

Estamos a unos días de iniciar en Tlaxcala el proceso de discusión y aprobación del presupuesto de egresos para Tlaxcala en el ejercicio 2018, y me parece fundamental lanzar un atento llamado a todas las diputadas y a todos los diputados locales, para que en el ejercicio de conformación de este instrumento de planificación seamos sensatos, prudentes y, sobre todo, socialmente responsables.

Lo que no debemos hacer es entender que el presupuesto es un botín al que hay que abalanzarse para tratar de sacar provecho personal, de grupo o de partido. El presupuesto es una cuestión delicada, y con la misma mesura con que las madres y los padres de familia contabilizan sus ingresos, proyectan sus gastos y se someten a disciplina en el gasto doméstico con el fin de optimizar su dinero y atender sus necesidades. En el caso del presupuesto público, debemos hacer que las prioridades y las necesidades apremiantes sean atendidas, sin dilación ni distracción, y, sobre todo, sin negar que se trata de la realidad que impera en nuestro estado.

Otra cosa que no debemos hacer es tomar la aprobación del presupuesto como rehén de discusión y aval de otros temas legislativos. Demos entender con claridad que el presupuesto es un instrumento de planificación operativa y que los asuntos de coyuntura son distintos. Si actuamos con responsabilidad legislativa debemos despojarnos de todo interés inmediato para analizar y aprobar un presupuesto que atienda los asuntos que han sido identificados como de alta prioridad e impacto para Tlaxcala.

Todo mundo sabe que siempre serán más las necesidades y requerimientos que los recursos disponibles para atenderlos. Tlaxcala es una entidad que depende mayormente de los recursos que llegan desde la federación. En consecuencia, debe cuidarse la proyección y ejecución de cada peso, tratando de éstos realmente dirigidos a obtener resultados objetivos en beneficio de la comunidad.

 Si las diputadas y los diputados fuimos electos para cuidar el interés colectivo, particularmente en lo que hace a poner atención en la proyección y honesta ejecución de los recursos públicos, debemos demostrar nuestra vocación de servicio al discutir el presupuesto con apertura, pero con responsabilidad, sin movernos por intereses mezquinos y haciendo que Tlaxcala tenga para 2018 un presupuesto que le garantice un crecimiento y consolidación. Con seguridad el paquete económico que reciba la Cámara de Diputados será resultado de un minucioso análisis de la realidad de la entidad y de la proyección de nuestras necesidades. Lo menos que podemos hacer es unirnos a este esfuerzo de proyección para que todos los poderes públicos tengan la operatividad presupuestal para alcanzar sus objetivos primordiales.

Ojalá que mis compañeras y compañeros en el Congreso del Estado tengamos la sensibilidad para entender al presupuesto como una proyección de las necesidades de Tlaxcala; que tengamos la prudencia para comprender que el siguiente año será importante para el desarrollo de la entidad, allende del proceso comicial que se avecina; y que tengamos la responsabilidad para conducir sus discusiones y sus decisiones siempre teniendo en mente al pueblo de Tlaxcala