Resumen

ES MOMENTO DE…Por IGNACIO RAMÍREZ SÁNCHEZ

En su columna Es Momento de...Ignacio Ramírez Sánchez nos habla sobre el hecho de que nunca es tarde para abrir la puerta al diálogo

Importancia del Sistema Estatal Anticorrupción

Junto a la ciudadanía que confió en nosotros como sus Diputados representantes ante el 62 Legislatura local, estoy muy interesado en hacer un atento y respetuoso llamado a todas y todos los integrantes del Congreso del Estado, con el fin de que se agilice la discusión y aprobación de la ley secundaria que dará como resultado la conformación del Sistema Estatal Anticorrupción, y de esta manera terminar el proceso legislativo para armonizar nuestra norma con la federal y, por encima de todo, poner al servicio del pueblo de Tlaxcala una serie de instituciones, mecanismos e instrumentos que  permitan dar plena certeza a la ciudadanía de que todos los servidores públicos se conducirán en estricto apego a la ley, y en caso de cometer alguna falta o permitir actos de corrupción, ser expedita y efectivamente castigados.

La responsabilidad del Poder Legislativo está en procurar la armonización de nuestro cuerpo jurídico con el federal y darle estricto cumplimiento, sin dejar de lado el análisis y discusión de la realidad específica que vive nuestro estado. Esta no sólo es misión de los líderes de las fracciones parlamentarias, sino de todas las diputadas y todos los diputados que conformamos la representación soberana estatal.

Según mi opinión muy personal, sería muy lamentable que se asumieran posiciones equivocadas, como poner la condición inamovible de aprobar determinado mandato para acceder al asentimiento de esta legislación secundaria en materia anticorrupción. En la sociedad todo es importante, pero cada cosa tiene su lugar, su espacio y su momento.

Aspiramos a un Sistema Estatal Anticorrupción capaz de articular adecuadamente instancias como la Fiscalía Estatal Especializada en Combate a Delitos de Corrupción, el Tribunal Estatal de Justicia Administrativa -ambos pendientes de creación-, el Instituto de Acceso a la Información Pública del Estado de Tlaxcala,  el Órgano de Fiscalización Superior, el Consejo de la Judicatura del Tribunal Superior de Justicia del Estado, la Contraloría del Ejecutivo y desde luego el Comité de Participación Ciudadana.

Es claro que la creación de este Sistema significará beneficios para toda la sociedad. Para los empresarios que tengan relación de proveedores de cualquier bien o servicio con las instancias públicas, significará otorgar la certeza de poder denunciar en caso de ser víctimas de algún tipo de extorsión en los procedimientos administrativos de licitación o adjudicación; para los servidores públicos de todos los niveles y responsabilidades, incluyendo a los de primer nivel, significará (sin duda alguna), la advertencia clara de que cualquier movimiento fuera de la ley representará la separación de cargo y la sujeción al proceso judicial correspondiente; para los propios partidos políticos habrá el beneficio de contar con instancias a las que encaminar sus denuncias por presuntas anomalías cometidas por servidores públicos; para los responsables de la integración de las carpetas de investigación significará el contar con los mecanismos de respuesta inmediata para poder concentrar toda la información para remitirla a la autoridad juzgadora; para los responsables de impartir justicia, significará contar con todos los elementos en un tiempo mucho más corto para poder emitir su juicio y el sentido de su sentencia y, acaso lo más importante, para los ciudadanos de Tlaxcala significará una oportunidad de afianzar la cultura de la transparencia y la rendición de cuentas, así como el desagravio a partir del castigo a quienes traicionaron la confianza de la comunidad haciendo mal uso de los recursos públicos y todo ello nos derivará en la reconquista paulatina de la confianza colectiva.

Como se ve, se trata de un gran trabajo, de mucha discusión, de mucho esfuerzo. Aprobar la legislación secundaria anticorrupción nos pondrá en el camino de elegir en el seno del Congreso a los mejores hombres y mujeres para ocupar los puestos que la misma ley requiera. Ojalá en tal momento, alejados del concepto egoísta de la negociación partidista, la teoría malentendida del contrapeso de fuerzas y el avorazamiento por el control de las instituciones, las y los diputados votemos simple pero efectivamente por los hombres y mujeres más honestos, capaces y probos de Tlaxcala, pues sinceramente creo que los mejores cimientos para un éxito equilibrado de armonía social actual son la honestidad, la integridad, la confianza y la lealtad colectiva. Hagamos, pues, los trabajos que nuestra conciencia nos dicte.

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