Resumen

ES MOMENTO DE TRABAJAR Por IGNACIO RAMÍREZ SÁNCHEZ

Mis primeros cien días

Resulta emblemático el uso del término “100 días” cuando se habla en el ámbito gubernamental. El término fue acuñado por primera ocasión en 1933, en la República de Cuba, en alusión al Gobierno de los Cien Días de Ramón Grau San Martín.

En aquella ocasión, durante la transición derivada de la inestabilidad política de la isla, dicho gobierno logró la instauración del Ministerio del Trabajo, un salario mínimo, jornada laboral mínima de ocho horas, depuración de los órganos del estado, reducción de impuestos y otras acciones que redundaron en el beneficio de la población cubana.

De esta manera, el término de los Cien Días se emplea como un referente de las obras que una administración (federal, estatal o municipal) puede lograr en cien días de trabajo y que retrata el compromiso que se tiene hacia la población.

Y en este sentido, quienes tenemos la honrosa oportunidad de representar a nuestra población (los Diputados (federales o locales), también nos vemos inmersos en la dinámica de medir nuestros esfuerzos a partir de un tiempo límite.

En el caso particular, me llena de orgullo referir que a los largo de tres meses, en mi calidad de Congresista Tlaxcalteca, fue posible la atención de 263 solicitudes y la atención directa a 600 personas, tanto en las oficinas del Congreso de Tlaxcala, como en las de la oficina regional de atención ciudadana.

Me llena de orgullo poder decir que, en el corte de los primeros cien días como legislador, el trabajo realizado ha sido determinante para beneficiar a los pobladores de 30 comunidades (tanto de mi distrito como de otros más), en los rubros de salud, cultura, recreación, deporte, educación y seguridad entre otros más.

Pero más allá de los resultados, la ocasión resulta más que oportuna para el compromiso íntegro y total con las causas más sentidas de la población a la que tengo el honor de servir. Particularmente en una etapa de turbulencia política en nuestro país que nos llama, a todos los representantes sociales, a abanderar las causas y las necesidades más apremiantes de la ciudadanía.

Refrendo, a través de estas líneas, mi compromiso hacia la salud como una prioridad para atender, vincular y gestionar, en beneficio de la población a la que sirvo. Y junto con este aspecto, también asumo el compromiso de fomentar la educación y el deporte, pues se trata de aspectos que permitirán mejores niveles de vida para mis conciudadanos.

Dejo en claro que durante mi desempeño como servidor público en la Comisión Estatal para la Prevención de Riesgos Sanitarios (COEPRIS), mi cercanía con el tema me ha hecho voltear hacia este rubro para garantizar a los tlaxcaltecas de las condiciones mínimas necesarias para que cuenten con buenas condiciones de salud.

Y al mismo tiempo dejo constancia del compromiso que asumo como presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Gobernación y Justicia y Asuntos Políticos, de exponer dedicación y entrega a mi trabajo, particularmente porque la atención que demandan nuestros conciudadanos, requiere de absoluta entrega, de un compromiso probado y de la certeza de cumplir, especialmente cuando el 80% de los asuntos que se tramitan ante la máxima tribuna de la entidad, pasan por dicha comisión.

Y en este punto quiero dejar en claro que mi compromiso más sentido, tiene que ver con la atención a la gente. Particularmente aquellas que exigen una solución inmediata. Tengo la certeza que las demandas más urgentes están relacionadas con la salud, con la seguridad, con la escasez de recursos en las comunidades para la ejecución de obras.

Y en este sentido, el trabajo que se debe realizar, desde el Poder Legislativo de Tlaxcala, estará enfocado (desde la óptica del grupo parlamentario del PRI) a atender esas demandas, a fin de satisfacer las necesidades urgentes de los tlaxcaltecas.