ES MOMENTO DE TRABAJAR Por IGNACIO RAMÍREZ SÁNCHEZ - Linea de Contraste

ES MOMENTO DE TRABAJAR Por IGNACIO RAMÍREZ SÁNCHEZ

Espionaje a periodistas

Dice Aristóteles en su libro “La política” que cuando se instauraron las primeras sociedades el hombre tuvo que entregar de manera voluntaria parte de su libertad a sus autoridades a cambio de su propia seguridad con el fin de beneficiar a la justicia, esto a partir de la consideración de que el Estado es un hecho natural pues el hombre es un ser naturalmente sociable, siendo la justicia motivo del derecho.

Sin embargo, el padre de la filosofía no advirtió que los gobiernos pudieran romper con este contrato natural, hoy además de violentar las garantías individuales de quienes se dedican honradamente al periodismo, se evidencia la poca capacidad para instaurar el orden conforme a derecho.

Han pasado más de diez siglos desde que tuvo fin la edad media, y a pesar de ello seguimos observando el crecimiento de la desigualdad, la lucha por el poder y una notable contradicción de los discursos de quienes se encuentran en el poder.

Al finalizar la época de los baby bommers pensamos que la intolerancia desaparecería para dar paso a todos los tipos de libertad que conocemos, entre ellos, la libertad de expresión, desde mi punto de vista personal la autocensura por chantaje, amenazas o espionaje es la forma más penosa de doblegación ante quien tiene el “poder”.

En el artículo VII del capítulo II de la Ley Federal de Protección de Datos Personales se establece que “Los datos personales deberán recabarse y tratarse de manera lícita conforme a las disposiciones establecidas por esta ley y demás normatividad aplicable. La obtención de datos personales no debe hacerse a través de medios engañosos o fraudulentos”.

Lo anterior no es congruente con los trabajos que realiza la empresa israelita NSO Group a través del software “Pegasus”, mismo que por medio del engaño digital puede acceder a la información personal de quienes cayeron en la trampa, desde fotografías hasta agendas y correos electrónicos.

Esta situación me hace reflexionar sobre lo privado tras los presuntos casos de espionaje, sobre todo a periodistas y activistas en nuestro país, quienes han sido desde hace ya algún tiempo las principales víctimas de secuestro y asesinato.

Se habla de la supuesta relación que tiene el gobierno de México con dicha empresa, a lo que en un comunicado de prensa aseguró que su postura es de “respeto a la privacidad y la protección de datos personales”, tal parece que el futuro nos ha alcanzado en cuanto a tecnológicas, pero hemos retrocedido en relación a derechos, libertad y tolerancia. Sin duda alguna el privilegio de la privacidad, está a punto de ser cosa del pasado.

Empero si nuestra reflexión es profunda somos nosotros mismos como sociedad quienes hemos permitido que de manera superficial cualquiera acceda a nuestra información básica y a nuestra vida privada, compartiendo cualquier tipo de información en nuestras redes sociales, claro, es información permitida por nosotros, pero que puede ser utilizada para todo tipo de fines.

Resulta que ahora el “espía” resultó espiado, lo público y lo privado se dividen por una muy delgada línea, casi imperceptible y cruzarla es en la mayoría de los casos responsabilidad de cada uno de nosotros, es posible que seamos testigos de la muerte de lo privado, pues podemos ver su actual agonía.

Por estas razones y como legislador, invito a los periodistas tlaxcaltecas y a lectores en general a promover la cultura de protección de antimalware lo que asegurará al cien por ciento sus equipos, así como a cuidar la información que deciden subir a las redes sociales.

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