Resumen

ES MOMENTO DE TRABAJAR Por IGNACIO RAMÍREZ SÁNCHEZ

En busca de normar la Huamantlada

La Huamantlada nació un 15 de agosto de 1954 y a partir de entonces se convirtió en uno de los iconos culturales más emblemáticos del municipio mueganero, han pasado sesenta y tres años desde el primer encierro y las modificaciones al reglamento se han convertido en una constante recurrente.

Dicha fiesta surgió como una adaptación de la fiesta en Pamplona, España, organizada por amantes taurinos y personajes sobresalientes de la época como Eduardo Bretón González, Sabino Yano Sánchez, Manuel de Haro, Miguel Corona Medina y Raúl González quienes tras un viaje al viejo mundo quedaron maravillados con los san fermines y convirtieron esta fiesta española en algo muy mexicano.

Inicialmente los encierros estilo Pamplonada generaron el entusiasmo de propios y extraños, sin embargo, a finales de los setentas los asistentes comenzaron a soltar capotazos por lo que el toro no llegaba en condiciones óptimas a la corrida, lo que representaba un peligro para el matador, por lo que la modificación a “Huamantlada” generó una gran euforia.

Tras la breve explicación del surgimiento de esta fiesta brava es pertinente hablar de las múltiples modificaciones que ha tenido desde entonces, desde el número de ejemplares de lidia, hasta el horario y reglamentación interna.

La fiesta que inició con siete astados hoy en día se ha llegado a realizar hasta con treinta, esto no es lo alarmante, si lo es el abuso de sustancias alcohólicas y el poco cuidado en relación a las medidas de seguridad, mismas que deberían cubrir las necesidades de los habitantes, como de quienes visitan la cuidad en esos días.

Es una pena que actualmente los huamantlecos seamos sede de una de las cantinas más grandes del país, donde además se le falte el respeto tanto al toro como al prójimo, nos ha ganado el morbo y hemos olvidado la verdadera esencia de esta fiesta.

Inmerso en la actividad charra y teniendo gusto por lo taurino me atrevo a realizar algunas reflexiones que me parecen pertinentes luego de que se presentaran las conclusiones de los trabajos sobre la Huamantlada, al mismo tiempo reconozco la labor de quienes buscan preservar nuestras tradiciones.

Disminuir el número de toros a 17 es pertinente y se acerca más a la idea original de este proyecto, así como el incluir a personal altamente capacitado en los diferentes accesos con el fin de evitar y reducir el número de accidentes.

Sin embargo, al modificar el horario no encontremos solución al consumo y abuso de bebidas embriagantes antes, durante y después del encierro. Personalmente considero que es preciso trabajar desde el legislativo para reglamentar y controlar esta situación que se ha salido de control por años, administración tras administración.

Quiero invitarlos a trabajar juntos para ofrecer a quienes nos visitan en temporada de feria una experiencia inolvidable, Tlaxcala posee una gran riqueza cultural y Huamantla es uno de los municipios que brindan maravillosas experiencias.