Resumen

ES MOMENTO DE TRABAJAR Por IGNACIO RAMÍREZ SÁNCHEZ

Mujeres

Justo en un momento en que la sociedad exige mejores condiciones de seguridad hacia las mujeres, los tlaxcaltecas conmemoramos un 10 de mayo que nos obliga a reflexionar sobre las condiciones que deben imperar hacia este sector de la población, especialmente a las mujeres que además son madres de familia.

De acuerdo con los índices marcados por el Consejo Nacional de Población, Tlaxcala es un estado donde dominan los jóvenes, con una tendencia ligeramente positiva para la población masculina.

Eso nos obliga a proyectar condiciones de igualdad en una entidad donde el 52.2 por ciento de la población corresponde a varones y el 48.4 por ciento es de mujeres. Particularmente cuando la esperanza de vida, por sexo, beneficia particularmente a las damas.

Entre 1990 y 1995 en Tlaxcala se registra una disminución de 0.5 hijos por mujer pues de 3.79 hijos por madre pasó a tener un promedio de 3.29 hijos.

Lo que debe alertar a todos los niveles y órdenes de gobierno, y especialmente a los representantes populares, es el crecimiento que se proyecta para el 2030 (apenas dentro de trece años) de los índices de personas en edad reproductiva, que se ubicará en 66.4 por ciento, contra el 62.7 que se contabilizó en 2010.

Como reza el documento: “por último, a consecuencia de la disminución de la mortalidad, traducida en una mayor esperanza de vida para la población de la entidad, se espera que el grupo de 65 y más años de edad, en los próximos dos decenios, comience a tener mayor peso relativo, en 2020 se prevé que represente el 6.8 por ciento del total y en 2030 el 9.1 por ciento”, especialmente en el sector de las mujeres.

Pero no solo eso. De acuerdo con datos del Inegi, sobre la desigualdad de género y violencia contra las mujeres, los niveles de mortalidad materna supera el promedio nacional, con cifras de 68.4 y 60 muertes por cada cien mil nacimientos.

Además, otros datos que nos obligan a revisar las condiciones de vida de las mujeres en la actualidad, son los relacionados con la mortalidad por cáncer cérvico-uterino que presenta en la entidad una tasa de 16.9 por ciento. A eso debemos sumar los altos índices de nacimientos de madres mayores de 20 años, que representan un 16.6 por ciento.

Nos urge generar condiciones para que las mujeres, separadas (que significan el 4 por ciento de la población estatal) y divorciadas (que representan el 0.7 por ciento de las mujeres de Tlaxcala), puedan enfrentar de manera digna un cambio en sus condiciones civiles.

Quienes ocupamos algún cargo de representación política, estamos obligados a generar políticas en las que este sector de la sociedad pueda superar los retos que significan las cifras manejadas más arriba.

Estamos obligados a proporcionar las herramientas adecuadas para que las mujeres tlaxcaltecas puedan contar con unas mejores condiciones de vida, particularmente cuando hoy la sociedad en general exige mayor seguridad y certeza jurídica para este sector. Y más importante es cuando la sociedad en general ha externado, en los últimos días, su hartazgo hacia políticas que limitan o discriminan a las mujeres.

Las cifras tienen que motivarnos a replantear una nueva cultura en la que se asegure que las  madres tlaxcaltecas cuenten con los instrumentos jurídicos adecuados para que cumplan con su función de madres y trabajadoras, pero sobre todo que cumplan con su principal función: ser el motor de una sociedad moderna.

A todas las madres de la entidad, deseo no sólo un día lleno de amor, cariño y bienaventuranzas. Pero sobre todo, planteo mi compromiso de trabajar para generar leyes y reglamentos que atiendan con efectividad y seguridad a quienes tienen la dicha de generar vida