Resumen

ESCALAS Y PARALELAS Por DELFINO CHAMORRO MACÍAS

El Fiscal Anticorrupción

Esta figura es la que se encargará de sustanciar las investigaciones de los posibles actos de corrupción, es el eje de la primera generación de los Sistemas Anticorrupción para que sea un parteaguas en la historia de la corrupción en México o la más desgraciada simulación de los últimos años.

El fiscal anticorrupción tendrá funciones de ministerio público con capacidad de investigación nacional, bancaria, hacendaria y acusatoria, además de solicitar arraigos ante un juez en caso de ser necesario durante una investigación.

¿El fiscal debe ser un ser intachable?

La desconfianza ciudadana o la inercia de desencantos y decepciones llevan al colectivo imaginario a demandar figuras inhumanas, por no decir “celestiales”, que realmente serán muy difícil de satisfacer. El fiscal al igual que las personas que vayan a ocupar los nuevos espacios dentro del Sistema Local Anticorrupción (SLA) deberán ser las mejores, pero no necesariamente perfectísimas.

El fiscal debería ser un excelente penalista, que garantice procesos de calidad para que no se creen salidas traseras a los procesos de sanción, además debe avalar la independencia de sus decisiones con el objetivo de combatir eficientemente a la corrupción, ya que no todo será mil sobre hojuelas.

Probablemente existirá en la Ley que crea la Fiscalía General de Estado, misma donde se creará la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción (FECC), un candado para que la remoción de este Fiscal no sea fácil y a simple criterio del Fiscal General (ahora Procurador), sino que debería contar con un procedimiento especial y con eso garantizarle cierta autonomía, pero eso aún será insuficiente debido a que como Fiscalía dependiente de la General, muy probablemente el Fiscal General tendrá las facultades de nombramiento y remoción del personal táctico y operativo a cargo de la FECC y así tener de facto un control sobre el actuar del Fiscal Anticorrupción.

Al Señor corrupto no le gusta que le digan corrupto, menos que lo investiguen.

Tal vez este sea la posición más vulnerable ya que al acatar el mandato de investigar, sustanciar, acusar creará enemigos que sobrevivirán a su periodo como fiscal, y si su mente (y su bolsillo) no es lo suficientemente maduro a las críticas, presiones, comentarios, etc., podría transmutar en los múltiples ejemplos que se han denunciado mediáticamente en el estado, donde los encargados de fiscalizar y combatir la corrupción entran al proceso como una mano más a la que hay que pasar a saludar.

La calidad de los resultados del SLA dependerá directamente de las figuras del Fiscal y los Magistrados, ya que si una investigación se integra impecablemente las penas por disminuidas que sean abonaran al combate contra la corrupción.

Se debe poner la máxima de las atenciones al nombramiento y actuar del Fiscal y sus ministerios públicos que lo acompañaran, de ahí depende la felicidad o desgracia del SLA.

@delfinochamorro

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