Resumen

ESCALAS Y PARALELAS Por DELFINO CHAMORRO MACÍAS

Corrupción sin corruptos

Al inicio de este 2017 la OCDE dio a conocer que México ocupa el último lugar en percepción de combate a la corrupción de los 35 países que componen la organización.

En campaña a la gubernatura estatal todos los candidatos se manifestaron en contra de la corrupción, sin embargo, la palabra corrupción no fue mencionada en el discurso de toma de protesta estatal, como si al no hablar de ella luego entonces, no existe. La falta de presencia de la palabra corrupción puede ser un presagio de impunidad, de continuidad en esta administración.

¿Cómo confiar en el Gobierno si ahí están los corruptos?

La participación de medios de comunicación e investigaciones periodísticas han demostrado que no se puede confiar en que el gobierno tenga una lucha frontal contra la corrupción, ya que el mismo Gobierno es el principal ente corruptor.

¿Acaso ha sido la SFP, o las contralorías o los órganos de fiscalización los que han abierto campo para que la sociedad sea sensible del combate a la corrupción?

El sistema educativo y su analogía en el combate a la corrupción.

Es de todos sabido en un modelo de educación popular que el profesor que instruye en una materia es el mismo que te evalúa, te reevalúa y en su caso casi te hecha de la escuela, hasta que te dan una última oportunidad con una evaluación ejercida por otro profesor incluso en otra institución educativa como antesala de la expulsión o reivindicación del alumno. Las evaluaciones no deben estar a cargo de quien te instruye, no propicia calidad en la enseñanza.

El policía de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial está subordinado a los propios, estas instancias son juez y parte, modelo caduco, estéril y propiciador de más corrupción.

Una opción que se tiene para mejorar intrínsecamente es su debilidad, no prosperaría. La propuesta de un órgano independiente se encargue de la fiscalización y combate a la corrupción sin que esté subordinado a estos. Precisamente esta propuesta no es viable, ya que obligaría a los legisladores, a los integrantes del ejecutivo y los respectivos en el judicial a ponerse la soga al cuello y matar a la gallina de los huevos de oro, al menos en lo estatal.

Súper salarios para no ser sobornados

En platica al tocar los temas de los súper salarios en los órganos garantes y de control, la mayoría de la comentocracia, justifica que si debe existir los súper salarios ya que si un órgano de control (OC) está por sancionar a algún corrupto y este llega y le “comparte” para que salga absuelto, el OC al tener un salario raquítico seguro aceptaría y con ello fracasaría el sistema, bajo ese hipotético escenario justifican que tengan un súper salario para que no acepten sobornos.

Y ¿acaso eso no pasa?, ¿los súper salarios son la vacuna contra los sobornos?

Los súper salarios no son la solución, y le explico, un súper salario es tan malo como un salario bajo, el que recibe el súper salario y tiene un súper poder sancionatorio o ejecutor, entra en un estado de ebriedad, los cercanos lo aluden, la socialité le da la bienvenida, le llueven amigos y bueno, hasta le pagan los prediales.

La ebriedad del poder es muy similar a la alcohólica, no importa el mañana, importa ser popular, gracioso, tener muchos amigos, no importa el tiempo. Ese estado orilla a tomar decisiones estúpidas que atentan contra nuestro bienestar, el de nuestra familia y los que nos rodean. Así como hay personas mala copa hay malo gallo[1]

¿Quién castiga al que debe castigar?

Sin duda tiene un jefe, pero el que castiga, contrata o ejecuta son cátcher del jefe, pues así no se puede.

Debe existir equilibrios… y garantías.

Usted paga puntualmente el recibo de la CFE, el del celular, la tv satelital, porque si no lo hace se lo cortan, la eficiencia está en la sanción no en los billetazos, de ahí que mientras la sanción sea un escenario meramente imaginario el combate a la corrupción será un estandarte político electoral para luego convertirse en algo abstracto y ridiculizado.

¿Cuantas personas en Tlaxcala conoce usted o sabe que se le hayan aplicado sanciones por actos de corrupción? O mejor aún ¿han devuelto algo de lo que se han llevado?, ¿cuál es la función entonces de los órganos de control?, ¿controlan o solapan?, así estamos en el combate a la corrupción.

@delfinochamorro

[1] Gallo: Dícese de alguien capaz de hacer cualquier acto heroico: “Ese es mi gallo, yo confío en él”. En el mundo de la corrupción, hablamos de aquél que nos hace las transas (véanse Bisnes y Chingón). Fuente: www.corrupcionario.mx

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