ESPACIO COMÚN Por DOMINGO CALZADA SÁNCHEZ - Linea de Contraste

ESPACIO COMÚN Por DOMINGO CALZADA SÁNCHEZ

DE LA TELECRACIA A LA MEMECRACIA

La afirmación de que la elección federal 2018 y las locales concurrentes del mismos año se jugaron en una cancha en la que el INE no contó con las herramientas necesarias para desempeñar su papel de árbitro, pudiera sonar temeraria y descabellada, pero hasta ahora, tomando en cuenta las elecciones locales 2019, el INE sigue limitado para fiscalizar los aportes de los ciudadanos en la red a los candidatos de su preferencia.

El campo de batalla de las nuevas campañas electorales es el Internet y las “benditas redes sociales”, en las que el INE fiscaliza los anuncios pagados por las y los candidatos para sumarlos al tope de campaña y vigilar que se respeten los tiempos de la misma. El monitoreo de los sitios web y paginas en redes fundamentalmente tiene que ver con tiempos, con detectar eventos y gastos no enterados a la Unidad Técnica de Fiscalización (UTF) del INE, pero hasta ahí.

Internet es campo fértil para noticias falsas, guerra sucia pero sobre todo para que las personas externen su apoyo a su candidato y su rechazo a los opositores.

En una gran concentración de campaña donde las personas se reúnen físicamente el INE, a través de la UTF, contabiliza todos los gastos y las aportaciones en especie para que el mitin de apoyo a un candidato sea posible, llegando al extremo de que los inspectores tienen que reportar si las tortas de jamón se elaboraron con jitomate, frijoles y mayonesa para saber el costo exacto de cada una de ellas. Todo cuenta, si algunos por su propia voluntad hacen y llevan una manta, cuenta, si llevan cartulinas con consignas escritas a mano, cuentan y si fueran mil cartulinas, cuentan más.

Lo anterior ya es cotidiano en las campañas actuales.

Una cartulina o mil cartulinas cuentan como donación, aun siendo aportes voluntarios. Para otros efectos también cuentan esas cartulinas por el impacto que causan en los votantes, por su exposición y la cobertura que pudieran tener.

¿Pero qué aporta más a una campaña una cartulina con un texto escrito a mano o un meme posteado en redes sociales: Facebook, Instagram, Twitter, WhuatsApp, Telegram u otras aplicaciones?

Para elaborar una cartulina se incluye el costo del papel, el crayón y la mano de obra, igual que para una manta sería la tela, la pintura y la mano de obra, pero para realizar un meme debe uno contar con computadora, tableta o teléfono inteligente y mano de obra.

¿Qué cuesta más?

¿Qué tiene mayor cobertura y exposición?

¿Una cartulina o una manta o un meme?

Algunos opinan que un buen meme es más contundente que un spot de 20 segundos en televisión.

En los procesos electorales del 2018 se produjeron por cientos de miles de memes y se compartieron entre millones de amigos y contactos en pleno ejercicio de su libertad.

En esa perspectiva, la red ha sido el medio para la irrupción de la ciudadanía con su propia voz y la principal herramienta para romper mecanismos de control electoral y de participación política.

La equidad como principio democrático de la competencia electoral, no tendría que ser pretexto para limitar la libertad de la ciudadanía, pero sí, ser la herramienta para impedir que con premeditación y hasta ahora con alevosía, mediante el uso de los cada vez más famosos Boots, perfiles de personas falsas nos compartan propaganda a favor de alguien y noticias falsas para influir en nuestra percepción de una situación dada o en nuestra opinión con respecto a alguien o a algo.

Campañas especializada con el uso de Boots, es una nueva industria costosa que sí pude incidir en el resultado de una elección, dependiendo del capital invertido en ella.

La red debe ser un espacio de libertad personal y ciudadana, el estado debe garantizarla con una sólida regulación, que proteja la seguridad de los datos personales y los derechos fundamentales de las personas y castigue las nuevas modalidades de manipulación personalizada que se han dado a conocer en casos sonados como el BREXIT y la elección presidencial de EU.

Las “benditas redes sociales” están amenazadas por el indiscriminado robo de datos personales a través de la red para elaborar nuestro perfil psicológico y con ello, todas las personas estamos expuestos a ser manipuladas.

El diseño de nuevos métodos psicométricos como el “Big Five” creado por el doctor Michal Kosinski, actualmente Profesor Asistente en Psicología Organizacional, Stanford Graduate School of Business https://www.psychometrics.cam.ac.uk/about-us/directory/michal-kosinski, con nuestros datos personales mide 5 variables llamadas dimensiones: Introversión/Extroversión, Apertura al cambio, Responsabilidad, Cordialidad e Inestabilidad Emocional o Neuroticismo. Este método ha sido implementado para alimentarse con los likes que hacemos con nuestra actividad cotidiana en la red y que con 300 likes puede elaborar el perfil de una persona con una precisión tan exacta de sus emociones, miedos, esperanzas, enojos, etc., mayor a la que tiene de sí mismo o su pareja o sus mejores amigos, incluso, mejor que la que tienen sus padres de ella.

Suena espeluznante que otras personas nos conozcan mejor de lo que nos conocemos nosotros mismos.

Desde el año 1990 empezó a usarte el término “Big Data” para hacer referencia del tratamiento masivo de datos. El uso moderno del término «Big Data» tiende a referirse al análisis del comportamiento del usuario, extrayendo valor de los datos almacenados, y formulando predicciones a través de los patrones observados o interpretados con métodos psicométricos como el “Big Five”.

Estos métodos de manipulación ya probaron su eficacia en Inglaterra con la aprobación del Brexit y en Estados Unidos con la Elección de Donal Trump.

La propaganda personalizada, segmentada hasta el infinito es una realidad.

No tiene sentido especular si estos modernos métodos de manipulación tuvieron algo que ver con el Tsunami electoral del año pasado en nuestro país. Lo cierto es que nunca sabremos el tamaño de la producción industrial de memes que en ella intervinieron, ni su costo, ni el grado de investigación que usaron para producirlos.

En dicha elección el debate fue con memes más que con argumentos o ideas. El debate en la red lo ganaba quien compartía el meme más certero y el mayor número de ellos, hasta  conquistar la voluntad de su contacto.

La TELECRACIA ha quedado atrás, la MEMECRACIA es más contundente y más despiadada, puede ser peor que el enemigo íntimo.

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