Resumen

Gobernar con humildad, demanda Obispo a la clase política

Se realizó este lunes la “bajada” de la Virgen de Ocotlán con más de 350 años de tradición.

Tlaxcala, Tlax, a 21 de mayo de 2018 (Gerardo Santillán).- Desde las 2:00 de la mañana de este lunes, varios kilómetros de calles capitalinas se vieron abarrotadas de fieles y adornos por el paso de la Virgen de Ocotlán, en su tradicional “bajada” anual desde su santuario, la primera vez que le tocó ser encabezada por Julio César Salcedo Aquino como Obispo de Tlaxcala.

En su mensaje en la parada que la imagen hizo frente a los portales de la Presidencia Municipal de Tlaxcala, el jefe de la grey católica local pidió a los políticos y servidores públicos gobernar con humildad y amor a sus prójimos, pues “un gobernante que no ama su pueblo, puede poner un poco de orden pero no puede gobernar”.

Miles de fieles católicos acompañaron a la Virgen en sus diferentes puntos de paso desde la Basílica de Ocotlán hasta céntricas calles y luego de regreso a su nicho, lo que obligó a autoridades municipales y estatales a implementar un operativo de vialidad para dar flujo a los automovilistas y peatones al ser día laboral.

En tanto, Salcedo Aquino también subrayó que en la fe católica, la política es considerada como una de las formas más altas de la caridad porque es servir al bien común, de tal forma que la gobernabilidad se tiene que desempeñar con alta responsabilidad.

“Que esta palabra de Dios que nos ayude a participar en esta vida común de nuestro pueblo, los que gobiernan con el servicio del amor, y los gobernados con la oración estas oraciones se las pedimos a la virgen de Ocotlán”, pidió.

Y remarcó el Obispo de Tlaxcala que aquel gobernante que no ore por sus gobernados, no es un buen cristiano.

Con más de 350 años de tradición, la bajada de la Virgen de Ocotlán es unas de las festividades religiosas más importantes de la capital del Estado, la cual se lleva a cabo el tercer lunes de cada mes de mayo y reciben en su santuario a cientos de peregrinos de Tlaxcala y otros Estados de la República, quienes elevan plegarias a favor de los choferes, los enfermos, los gobernantes y políticos, los migrantes, los presos y víctimas de violencia.