Secretaría de Bienestar evalúa proyectos de comunidades indígenas para impulsar su desarrollo económico
El programa “Bienestar para las Personas Indígenas” destina 7.5 millones de pesos en apoyos y seguimiento técnico a 150 iniciativas comunitarias
Tlaxcala, Tlax; 05 de abril de 2026 (Redacción). – La Secretaría de Bienestar de Tlaxcala realizó la segunda evaluación de los proyectos productivos del programa “Bienestar para las Personas Indígenas 2026”, como parte del seguimiento para garantizar su viabilidad, crecimiento y contribución al desarrollo económico de las comunidades originarias.
La titular de la dependencia, María Estela Álvarez Corona, junto con un comité interdisciplinario integrado por representantes de la Secretaría de Cultura, la Secretaría de Turismo, la Casa de Artesanías, El Colegio de Tlaxcala y la representación regional Puebla–Tlaxcala del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), realizaron la evaluación integral de las propuestas desde las perspectivas económica, cultural y social.
El programa contempla la entrega de 150 apoyos económicos de 50 mil pesos, que en conjunto representan una inversión de 7.5 millones de pesos, orientada a fortalecer emprendimientos en comunidades indígenas mediante capacitación, asesoría técnica y acompañamiento permanente.
Durante el proceso, se analizan avances, retos y áreas de oportunidad de cada iniciativa, con el objetivo de asegurar que los proyectos no solo se mantengan, sino que generen ingresos sostenibles y arraigo comunitario.
En Tlaxcala, 20 municipios cuentan con presencia de población indígena, por lo que esta estrategia se posiciona como una política prioritaria para impulsar la economía local sin desvincularla de la identidad cultural, promoviendo actividades que preservan tradiciones, saberes y lenguas originarias.
Álvarez Corona destacó que este tipo de evaluaciones permiten “no solo medir resultados, sino acompañar a las y los beneficiarios en la consolidación de sus proyectos”, asegurando que cada iniciativa tenga impacto real en la vida de las familias.
Con este modelo, el Gobierno del Estado busca transitar de la entrega de apoyos a un esquema de desarrollo productivo con seguimiento, donde los proyectos evolucionen y se conviertan en motores económicos dentro de sus propias comunidades.
