Resumen

Inminente liberación de la última ex policía acreditable acusada de secuestro: CEDH

dav

Seis recobraron su libertad en diferentes momentos a lo largo de este año y el ombudsman ha dado acompañamiento en algunos temas.

Tlaxcala, Tlax, a 29 de noviembre de 2017 (Gerardo Santillán).- Es inminente la liberación de la última de los siete ex policías estatales acreditables que continúa en prisión acusada de participar en la comisión de secuestros en su modalidad de exprés en enero de 2015, por parte de la entonces Procuradora Alicia Fragoso Sánchez,  pues el avance jurídico en su favor es significativo, consideró el ombudsman tlaxcalteca, Víctor Manuel Cid del Prado Pineda.

Aunque no ahondó si su salida del anexo femenil del Centro de Readaptación Social (CERESO) de Apizaco sería por confirmarse que se le torturo para inculparse o por las inconsistencias del caso, el Presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) refirió que pronto también podría ser absuelta.

En entrevista colectiva este día, señaló que los tiempos jurídicos los establece el propio proceso legal que lleva, pero la CEDH ha dado seguimiento al caso la mujer ex servidora pública que continúa internada en el CERESO para verificar su estado de salud y su seguridad lícita, aunque son sus abogados los que llevan el caso.

Lo que sí avanza, son mesas de trabajo que la CEDH ha tenido con los ex policías que han sido liberados para apoyarlos en el aspecto sicológico y eventualmente dar acompañamiento en alguna acción para la reparación del daño por parte de las autoridades responsables.

Luego de ser acusados los siete exagentes de cometer cuatro secuestros exprés en Huamantla y Apizaco, libraron una batalla legal que incluyó un informe por parte del Representante de la Oficina en México del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, que confirmó que se les torturó por parte de policías de investigación bajo el mando de Fragoso Sánchez, para inculparse de esos delitos.

En su momento, en febrero de 2017 tras salir libre, José López Pérez, quien se desempeñó como el jefe de la Policía Estatal Acreditable, aseguró que su absolución no se dio por haber sido torturado con choques eléctricos en los testículos, golpes y métodos de asfixia, sino porque nunca se le comprobó en un proceso legal lleno de inconsistencias que participó en las privaciones de la libertad y que incluso estas no existieron.