Llamado urgente a las instituciones del estado mexicano a cumplir con hechos los compromisos con la equidad de género: Colectivo Feminista de Tlaxcala - Linea de Contraste

Llamado urgente a las instituciones del estado mexicano a cumplir con hechos los compromisos con la equidad de género: Colectivo Feminista de Tlaxcala

Tlaxcala, Tlax, a 08 de marzo de 2017 (Redacción).- Hoy, 8 de marzo, conmemoramos una vez más el Día Internacional de las Mujeres. Y una vez más, a pesar de algunos avances, persisten de manera arraigada las inercias cotidianas de una convivencia fundamentada en la inequidad, el prejuicio y la ignorancia, retroalimentada por omisión e incluso por acción desde las propias instituciones y, en muchos casos, por parte de quienes ejercen el poder público y político en México.

La implementación de políticas públicas con perspectiva transversal de género constituye un logro de gran relevancia en la capital del país, es justo reconocerlo. Sin embargo, estos progresos, fruto de la lucha que durante décadas ha emprendido el movimiento de mujeres, son insuficientes  ante la gran cantidad de inequidades manifiestas en las vidas cotidianas de la mayoría de las mexicanas en todo el territorio nacional.

A pesar de que  paridad fue elevada a rango constitucional en diciembre de 2013, las añejas costumbres patriarcales vigentes en el quehacer diario de las instituciones y de manera particular de los propios partidos políticos, constituyen un reto que requiere de especial determinación para hacer valer la Ley y el espíritu de la misma.

Son ya frecuentes los escándalos de políticos que dan muestras de desprecio hacia la dignidad de las mujeres: a través de las redes sociales solemos atestiguar, ya sin sorpresa, reiteradas manifestaciones misóginas que van desde declaraciones que buscan la humillación de la compañera de trabajo o la propia esposa, hasta el abierto abuso sexual. El colmo del cinismo es que, a pesar de videos y otras evidencias que constituyen pruebas de delito, tanto las autoridades correspondientes como los compañeros de partido suelen responder con el silencio y la omisión, como si nada pasara.

Sus voluntades reales están amarradas a sus lealtades personales e intereses de grupo, en la búsqueda de seguir viviendo de las estructuras del poder y el erario público, por encima de obligaciones legales o de principios éticos.

Por estas razones, es urgente que las personas que desempeñan responsabilidades desde el poder político y el servicio público superen sus inercias y transformen en la realidad cotidiana las dinámicas institucionales, más allá de los discursos de ocasión.

La paridad de género y la participación de las mujeres en la vida política de México deben traducirse en hechos tangibles. Las palabras sin acciones congruentes son parte de un perfil de país que debe ya quedar en el pasado.

Otro aspecto fundamental que requiere atención urgente del Estado es la inequidad de género prevaleciente en los sueldos, ya que persiste la costumbre injusta de pagar menos a las mujeres que realizan igual trabajo que los hombres.

Además existe una desatención institucional hacia las mujeres, ya que falta conciliar la relación trabajo-familia: a diferencia de los hombres, en la mayoría de los casos de mujeres trabajadoras, son quienes además asumen de manera comprometida la atención del hogar, las familias y el cuidado de las personas de la tercera edad o condiciones precarias de salud. Por tal motivo, el Estado debe diseñar políticas públicas específicas para implementar horarios extendidos en las escuelas, así como más guarderías que garanticen trato profesional durante los horarios de trabajo de las madres, entre otros aspectos sensibles que deben ser atendidos con urgencia, como  la inclusión de los hombres en las tareas de cuidado de las familias y el hogar.

Otra muestra de violencia por parte del estado se debe  a la aprobación en los años recientes reformas que prohíben a las mujeres ejercer su libertad sobre sus vidas sexuales y reproductivas e incluso, en algunos estados, legisladores de estos partidos criminalizaron a las mexicanas que se atreven a interrumpir sus embarazos, con leyes tramposas que dicen “proteger la vida” pero que tienen de fondo la criminalización del aborto.

Es apremiante que los partidos políticos, así como las legislaturas y los gobiernos estatales, conozcan y asuman el Consenso de Montevideo, firmado por México el 15 de agosto de 2013, a través del cual el Estado está comprometido a facilitar a las mujeres el derecho a decidir, a través de educación sexual laica y científica, en especial para las adolescentes y jóvenes, disponibilidad permanente de métodos anticonceptivos y apoyo médico institucional para interrumpir el embarazo, cuando así sea decidido por las mujeres.

Ya es hora de que a los políticos mexicanos superen sus prejuicios y conceptos conservadores sobre las mujeres y sus derechos. Ya es hora de que vivamos un país con igualdad real, más allá de los discursos políticamente correctos.

Ya es hora de que las instituciones en México demuestren con hechos tangibles las intenciones repetidas una y otra vez por los políticos que cada tres o seis años saltan de una institución a otra, gozando de los generosos sueldos que todas las mexicanas y mexicanos les pagamos. Ya es hora de un cambio a favor de todas las mujeres de nuestro país, para que absolutamente todas tengamos acceso real y tangible a los derechos que la letra de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos nos otorga.

Ya es hora de que deje de ser letra muerta y opere en los hechos  la  LEY QUE GARANTIZA EL ACCESO A LAS MUJERES A UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA EN EL ESTADO DE TLAXCALA

Ya es hora de acabar con la desigualdad, la discriminación, el machismo, la violencia, la trata de mujeres con fines de explotación sexual, los feminicidios!

Pugnamos  por  las  mujeres migrantes quienes deben tener acceso completo a los servicios públicos y a la protección de sus derechos civiles y humanos, indepedientemente de su situación migratoria

Contar con un  refugio y recursos legales para las mujeres migrantes que han experimentado violencia de género, acceso a la reparación del daño, la asistencia legal, psicológica, médica y social,

¡Vivan las mujeres! ¡Vivan nuestros derechos! ¡Vivas Nos queremos! ¡8 de marzo no queremos felicitaciones, queremos acciones!

Colectivo Feminista de Tlaxcala!!

 

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