MODERNIDAD EN EL TRANSPORTE Por GERARDO SANTILLÁN - Linea de Contraste

MODERNIDAD EN EL TRANSPORTE Por GERARDO SANTILLÁN

MODERNIDAD EN EL TRANSPORTE

Las recientes movilizaciones de permisionarios transportistas, dejan ver que sus necesidades, exigencias o peticiones no representan necesariamente las expectativas de lo población en general en materia de movilidad.

Sus actos de protesta protagonizados en la capital tlaxcalteca, fueron rechazados por los ciudadanos y hubo clara muestra de que los usuarios requieren modernidad y un mejor trato a la hora de transportarse de un lugar a otro, así como una competencia legal que permita tener más opciones.

En ese sentido, las plataformas digitales continuarán ganando adeptos porque además de ser una expresión de modernidad, han resultado en un servicio más barato, eficiente y de mejor calidad. Eso, por supuesto, no implica que los permisionarios no se puedan poner a tono, al contrario, tienen todo para ganarse a la ciudadanía.

Como quiera que sea, el usuario, que es el que paga, el que exige y merece excelencia o cuando menos un servicio bueno, es el que señala las deficiencias y errores de los empresarios y acusa prepotencia, malos modos, cobros excesivos, ineficiencias, abusos, unidades en mal estado y personal agresivo en casi todas las rutas y líneas en el estado. La gente no está de acuerdo con las empresas monopólicas que dominan rutas inexpugnables y prohibidas para otros y que defienden sus intereses a sangre y fuego sin que estén obligadas a mejorar como reciprocidad.

Es muy sospechosa, por decir lo menos, la forma en que de manera casi inevitable u obligatoria y sin alternativas opera la empresa ATAH a nivel regional, sin que haya ley ni autoridad que ponga fin a sus abusos y pésimo servicio. Este pulpo camionero está por encima de normas y leyes, de necesidades y personas y hasta ahora, no hay quien decida lo contrario a sus intereses.

En las comunidades de las faldas de la montaña ocurre algo parecido. Las empresas que prestan el servicio lo hacen de manera monopólica; lo mismo en Contla de Juan Cuamatzi, que en Amaxac, Santa Cruz Tlaxcala, Cuahuixmatlac, Muñoztla, Tetlanohcan y Teolocholco sólo por mencionar sólo algunos destinos en donde es una sola la línea que presta el servicio y que es en algunos casos extremadamente deficiente.

Y ni hablar de casos en los que el chofer conduce alcoholizado o fumando y diciendo groserías a un inevitable acompañante igual de vulgar. No hay que olvidar ni negar que muchas unidades circulas con sobre cupo llegando el caso en que una combi con capacidad para 20 personas, traslada a más de 35. Y de eso ni las autoridades se enteran.

En cuanto al servicio de taxis, la opinión mayoritaria es que su servicio es, en muchos casos, muy caro, deficiente, selectivo y sin la calidad que debería estar acorde a los precios por dejada. Lo del taxímetro es una mala broma o una ocurrencia cuyos objetivos nacieron muertos. El personal que opera los autos de alquiler conocidos como sitios, en algunas ocasiones, se comportan de manera grosera y hasta agresiva lo que hace suponer ausencia de compromiso, de educación y voluntad.

El conflicto entre la autoridad de comunicaciones y transportes de Tlaxcala y los permisionarios o empresarios del sector no debe resolverse mediante amenazas, chantajes, presiones o bloqueos, sino a través de la mejora del servicio, con el fin de exigir lo que se da y abriendo las rutas a la competencia; de no ser así estaríamos ante un juego de vencidas en donde el único que va a perder es el usuario que no tiene la forma de defenderse. Es tiempo de impedir una tragedia eliminando el amontonamiento de personas dentro de una combi.

De ocasión…

Resulta harto preocupante que en las últimas semanas haya aumentado el número de personas que han desaparecido en Tlaxcala, pues ya no se trata solo de menores de edad, sino de adultos que son buscados por amigos y familiares. Ese fenómeno se está viendo de pronto en el Estado y no es para nada bueno. Se debe investigar qué pasa.

@santillanazo

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