Resumen

PUNTOS DE ACUERDO Por SENADORA MARTHA PALAFOX GUTIÉRREZ*

Carreteras sin Ley

Arturo falleció una noche mientras volvía de camino a casa sobre la carretera México-Toluca; le envistió uno de los remolques de un tráiler de carga pesada. No hubo exceso de velocidad, el chofer del camión simplemente se quedó dormido.

La familia de la víctima no supo que el hecho de circular por las vías terrestres de cuota ampara un seguro de daños y vida, eso es lo de menos cuando se pierde un ser querido.

Lo demás corre a cargo de las autoridades, legisladores y dependencias responsables de garantizar que una pipa de gas o gasolina no explote en pleno periférico, que un camión de dos y hasta tres remolques no circule a plena luz del día cerca de transporte de pasajeros y/o automovilistas con prisa.

El término accidente tiene tres características súbito, fortuito y violento. Lo sabe mejor que nadie quien ha sufrido alguno a consecuencia del cansancio, el clima y las condiciones de la carretera.

Las autopistas en México están plagadas de irregularidades, algunas inherentes a las concesiones que se otorgan para administrarlas, otras más a razón de las mafias que autorizan camiones de carga pesada, circulen por vías altamente transitadas.

Las decisiones de SCT, SECTE, CAPUFE y otras tantas, afectan aunque no lo parezca a los miles de automovilistas que a diario usan alguna autopista para llegar a sus empleos o regresar a casa.

El transito pesado debe regularse, como lo expuse con la presentación de un punto de acuerdo en el Senado, donde solicité sean revisadas las normas por las que se permite; circulen cerca de nosotros camiones contenedores de químicos, gas, gasolina y demás de alto riesgo en caso de un accidente.

También solicité se verifiquen las condiciones de todas las unidades de transporte de carga pesada de uno, dos y hasta tres semirremolques.

Otro tema también es la verificación de los controles de velocidad, autobuses de pasajeros a veces circulan más allá de la velocidad permitida 90km/h.

La inseguridad en carreteras cada vez cobra la vida de más personas al volante, la comodidad con la que un concesionario explota una autopista sin el más mínimo control de riesgos resulta un insulto a la vida de millones de familias.

Los usuarios de las vías de comunicación terrestre merecen autopistas dignas y seguras, las empresas están obligadas a garantizar que su tránsito por las carreteras sea seguro para su personal y para los conductores. Dejemos de lado la política, la vida de las personas no es un tema con el cual se pueda jugar.

 

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prensampalafox@gmail.com

*Acerca del autor:

Martha Palafox Gutiérrez

Licenciada en Derecho

Senadora Independiente por la LXIII Legislatura del Senado de México.

Madre, mujer, abuela y Mexicana, por fortuna.

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