Resumen

PUNTOS DE ACUERDO Por SENADORA MARTHA PALAFOX GUTIÉRREZ*

El PRI nunca pierde…

6 de Julio de 1997. Veinte años atrás el PRI, hasta entonces en el poder, frente a la catástrofe de la devaluación de 1994 y el franco declive de un partido fracturado y fuera del ánimo ciudadano se vio obligado a distribuir el poder. Le llamamos partidocracia.

Por primera vez en la historia de México, el Revolucionario Institucional “perdía” la mayoría en el Congreso Federal, aunque el PRI nunca pierde.

1997 fue el año que marcó un capítulo importante en la historia de México, por ser la fecha en que el partido que había encumbrado sexenio tras sexenio presidentes; se veía obligado a ceder parte del poder en la figura del entonces fortalecido Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el eterno antagónico del sistema, el PAN.

Quienes lo vivimos de cerca, observamos como en la figura de Ernesto Zedillo, el PRI cedió tres gubernaturas al PAN así como la mayoría en la Cámara de Diputados, donde logré ser electa Diputada Federal.

Las negociaciones entre Castillo Peraza y Muñoz Ledo, dieron paso a la elección del año 2000 donde Vicente Fox se convirtió en Presidente, bajo las siglas de la Alternancia disfrazada de interés con el partido de siempre.

1997 también definió paso al ascenso del PRD a la gubernatura de Tlaxcala, estado que sentó precedente en la modificación de la ley para que se dieran las alianzas, de esa forma se entregó el poder al PRD; el PRI no tenía opción, ceder bajo acuerdo o perder el timón del país.

Una historia similar vivieron Michoacán, Baja California Sur y Zacatecas. La votación nacional del PRI cayó en aquel año más de 3.2 millones de votos. El reacomodo de la clase política era inminente.

Entonces como ahora las presiones mundiales de los líderes de la política económica exterior; obligaban al país a tomar decisiones de fondo, crear una nueva plataforma donde el PRI perdiera su hegemonía, pero a su vez la conservara.

El pasado no es tan distinto a la actualidad, donde como en el 97 ya se acomoda el camino para que, en los próximos comicios la banda presidencial sólo cambie de color; previendo el nuevo descalabro del Revolucionario Institucional.

En 1997 las circunstancias de la alternancia eran la urgente necesidad de sacar el FOBAPROA, olvidar la devaluación y sanear al desgastado PRI.

Veinte años después la tragedia son las reformas, la corrupción, la neblina que cubre las instituciones, la casa blanca, los precios del petróleo, el estado de derecho, el ascenso de Trump y la celeridad con la que naufraga el país.

La próxima elección será otra vez como aquel 6 de Julio del 1997, el claro ejemplo de que el país es lo de menos, lo que importa son las cuotas de poder.

El PRI podrá no estar en las preferencias electorales, pero PRI nunca pierde.

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*Acerca del autor:

Martha Palafox Gutiérrez

Licenciada en Derecho

Senadora Independiente por la LXIII Legislatura del Senado de México.

Madre, mujer, abuela y Mexicana, por fortuna.