Resumen

QUÉ NECESIDAD ADRIANA Por JUAN RAMÓN NAVA

Juan Ramón Nava, en su columna En Corto, habla sobre el poder que Marco Mena ejerció al designar a los candidatos del PRI para las elecciones federales

Al final no le quedó de otra. La Senadora de Tlaxcala por el PAN, Adriana Dávila rectificó, por necesidad creo yo, sobre sus preferencias rumbo a las elecciones presidenciales del 2018, solo que en su golpe de timón, su discípulo, Ángelo Gutiérrez, le comió el mandado. En corto, a sus más cercanos, el ex diputado local les confió un reproche: qué necesidad Adriana.

La víspera de la visita de Margarita Zavala, ocurrida apenas el viernes pasado, la política apizaquense todavía no se decantaba por la esposa de su amigo Felipe Calderón, aún desojaba los pétalos de la margarita, no sabía si lo conveniente era mantener la lealtad o anteponer el interés de seguir apoyando a su líder nacional, Ricardo Anaya, al final, pudo más la conveniencia con esa mezcla de amistad.

Su privilegiada posición desde el Senado le permite tener esa cercanía con quienes ostentan el poder, y Adriana sabe que Margarita lo tiene, de ahí que al final del día, el jueves para ser más exacto, decidió al lado de su incondicional, el diputado federal Juan Corral, otorgar su apoyo a la Zavala.

Quienes la conocen, me aseguraron que su semblante no era el mismo, algo le molestaba, o mejor dicho, alguien le molestaba, y era nada más y nada menos que su muchacho, Ángelo Gutiérrez, quien sin ningún empacho, disfrutó las mieles del poder, disfruto la cercanía de Margarita Zavala, porque lo ocurrido el viernes pasado marcó un antes y un después, y eso la Senadora lo entendió desde hace mucho, pero mucho tiempo.

Propia en su actuar, la aspirante a ser la primera Presidenta de México, no olvidó su condición de mujer, y quizá por ello, fue que sentó a su lado a la Senadora, pero hizo lo mismo con Guadalupe Sánchez Santiago, la priísta convertida en panista, y repitió la dosis con más mujeres panistas, así que para Adriana Dávila no hubo ninguna deferencia.

Ahora los escenarios cambiarán mucho para el panismo local, porque no solo Adriana empezó a perder gas ante sus competidores, sino que éstos, empezaron a despegar por cuenta propia, tan es así que su otro discípulo, Carlos Carreón, el líder estatal de Acción Nacional, brilló por su ausencia.

El panismo se dividió en tres, el circo azul será de tres pistas, el escenario central estará regido por Margarita Zavala, a sus costados irán Ricardo Anaya, ahora impulsado por el insulso Carlos Carreón y el ex Gobernador poblano, Rafael Moreno Valle, respaldado por Aurora Aguilar y la diputada federal Minerva Hernández.

Margarita Zavala sabe que Adriana Dávila le jugó chueco, sabe que desde meses atrás, la Senadora empezó a pregonar su abierto apoyo a su líder nacional, sabe además que su apoyo fue casi forzado por las circunstancias adversas que la apizaquense empezó a registrar en su bitácora personal, y si alguien lo duda, pues ahí está Carlos Carreón, quien se le sublevó, es decir, a la legisladora le crecieron lo enanos.

Pero Margarita Zavala sabe también, le guste o no a un sector del panismo local, que Adriana Dávila cuenta con el respaldo de varios liderazgos regionales, que la estructura que usó en las elecciones de junio pasado sigue vigente, sigue latiendo, sigue ahí, puesta para lo que ordene y mande.

Tlaxcala dejó desde hace mucho tiempo de ser laboratorio político para los aspirantes presidenciales, pero a pesar de ello, Ricardo Anaya y Rafael Moreno Valle, le apuestan a esa tesis, son de memoria corta, pues se les olvida que desde hace más de tres años, Adriana Dávila les tiene tomada la medida y en esta ocasión no será la excepción, y eso Margarita Zavala lo sabe también. La conveniencia de intereses en este caso es mutua.

Al menos el viernes pasado, para consuelo del panismo local, de Margarita Zavala y del propio Ángelo Gutiérrez, la aspirante azul midió su poder en estas tierras, superó en asistencia al mitin que AMLO protagonizó hace algunas semanas, según los organizadores, en el Centro de Convenciones de esta ciudad capital hubo algo así como cuatro mil almas, yo lo dudo, pero si noté que fueron más que cuando el Peje celebró su mitin.

Lo malo del asunto es que en una elección, los cargo se ganan con votos, y en ese rubro, Andrés Manuel López Obrador le lleva ventaja a la panista, no por mucho, pero al fin y al cabo, es una ventaja que a cómo están las cosas, ya muchos quisieran, entre ellos Ricardo Anaya, Rafael Moreno Valle y el propio Presidente de México, Enrique Peña Nieto.

Habrá que esperar a que Ricardo Anaya o Rafael Moreno Valle lleguen a Tlaxcala para contrastar lo hecho por la ex Primera Dama del país, desde mi particular punto de vista, dudo mucho que ambos personajes, por vía de sus operadores, tengan la suficiente capacidad de convocatoria, lo que podría empezar a dibujar el escenario del panismo, no solo local, sino también del nacional. Como dicen los clásicos, al tiempo, todo al tiempo.

SIN CORRECCIONES…Y ya que hablamos de Adriana Dávila. Me gustaría saber qué está haciendo la Senadora en contra de la trata de personas. Más allá de sus discursos y poses fotográficas, mucho me gustaría que se diera una vuelta por el Parque de la Juventud, en donde ocurren hechos dramáticos, si lo duda, ojalá invierta algo de su tiempo y aguarde a que caiga la noche, ahí podrá darle cuerpo, vida y forma a sus denuncias. Senadora, busque un auto Chevy, color morado y lo que encontrará no es nada agradable. Al final, todos somos culpables. Hasta Usted.

">