Resumen

REFLEXIONES COTIDIANAS Por MARIANO GONZÁLEZ AGUIRRE

En su columna de este lunes, el legislador del PRI habla sobre los retos de su partido para 2018
 Legislar lo nuevo para evitar más de lo viejo
Las generaciones nuevas de nuestro país y estado crecen vertiginosamente, aún así el mundo evoluciona a una velocidad aún mayor con cambios inmediatos que están al alcance de un solo clic o con personas que rozan la fama y se convierten en personalidades públicas fugaces, todo está al alcance de una aplicación en nuestros dispositivos: entretenimiento en cualquier parte del mundo, comida a domicilio e información.  Un niño con un Smartphone e internet, hoy en día, cuenta con acceso a más información que la que tenía la Agencia Central de Inteligencia en los años 60.
Nuestros jóvenes están creciendo en un país donde la mayoría no se les facilitan las herramientas necesarias para estar interconectados y en ésta época digital contar con índices tan bajos como lo son los puertos públicos de acceso a internet habla sobre la falta de acceso a la comunicación del nuevo milenio.
Y es que un cuarto de la población mexicana tiene acceso a la red y la mitad cuenta con los beneficios de la sociedad de la información (comunicación a través de celular y otras herramientas), pero “el gran reto” es llegar al resto de los mexicanos pues hemos visto que lejos de generar una brecha, la intercomunicación será el bastión para TODOS los procesos electorales y tener una sociedad educada y digitalizada es generar opinión, crítica y debate, lejos de la manipulación mediática y más cerca de sufragios consientes y antipopulistas, acercarnos a casos como el de Emmanuel Macron en Francia y alejarnos del populismo sistemático y manipulado de Estados Unidos con Trump.
Tenemos años y seguimos hablando de lo mismo: Empleo, salarios, educación y seguridad. Que si bien son temas importantes, es indispensable no dejar de lado tópicos con carácter de urgencia para el desarrollo de las nuevas generaciones.
Finalmente, en la red cada quien es responsable de sus actos, pero en lo que sí debemos tener cuidado es en el problema de identidad,  fenómeno que hoy existe en la web, pues no hay un trato humano, recordemos que, no podemos legislar sobre regular algo que casi nadie tiene en un país donde aún hay que aprender a usar internet no sólo para nuestro ocio, si no para nuestro beneficio.
Seguimos haciendo política de la misma forma, los temas evolucionan, las generaciones, las necesidades, los políticos… pero la forma de hacer la política se encuentra reticente.
Mucha gente se está dejando seducir por el populismo y las soluciones fáciles y expeditas sin planificación o estudios que las respalden como las que personajes MORENISTAS ofrecen.
Lo que sucedió en Estados Unidos con Trump es algo que nos puede suceder en México si no cambiamos nuestra forma de hacer política.
Necesitamos una política cercana, que escuche a la ciudadanía, que obedezca a los intereses de la gente en un grito homologado y no a sólo algunos beneficiados, necesitamos igualdad.
El sistema político mexicano necesita recomponer el rumbo y volver a trabajar por crear las leyes que nos permitan tener un país en el que sea producto de nuestro esfuerzo y entienda las necesidades de las nuevas generaciones.
Las generaciones nuevas de nuestro país y estado crecen vertiginosamente, aún así el mundo evoluciona a una velocidad aún mayor con cambios inmediatos que están al alcance de un solo clic o con personas que rozan la fama y se convierten en personalidades públicas fugaces, todo está al alcance de una aplicación en nuestros dispositivos: entretenimiento en cualquier parte del mundo, comida a domicilio e información.  Un niño con un Smartphone e internet, hoy en día, cuenta con acceso a más información que la que tenía la Agencia Central de Inteligencia en los años 60.
Nuestros jóvenes están creciendo en un país donde la mayoría no se les facilitan las herramientas necesarias para estar interconectados y en ésta época digital contar con índices tan bajos como lo son los puertos públicos de acceso a internet habla sobre la falta de acceso a la comunicación del nuevo milenio.
Y es que un cuarto de la población mexicana tiene acceso a la red y la mitad cuenta con los beneficios de la sociedad de la información (comunicación a través de celular y otras herramientas), pero “el gran reto” es llegar al resto de los mexicanos pues hemos visto que lejos de generar una brecha, la intercomunicación será el bastión para TODOS los procesos electorales y tener una sociedad educada y digitalizada es generar opinión, crítica y debate, lejos de la manipulación mediática y más cerca de sufragios consientes y antipopulistas, acercarnos a casos como el de Emmanuel Macron en Francia y alejarnos del populismo sistemático y manipulado de Estados Unidos con Trump.
Tenemos años y seguimos hablando de lo mismo: Empleo, salarios, educación y seguridad. Que si bien son temas importantes, es indispensable no dejar de lado tópicos con carácter de urgencia para el desarrollo de las nuevas generaciones.
Finalmente, en la red cada quien es responsable de sus actos, pero en lo que sí debemos tener cuidado es en el problema de identidad,  fenómeno que hoy existe en la web, pues no hay un trato humano, recordemos que, no podemos legislar sobre regular algo que casi nadie tiene en un país donde aún hay que aprender a usar internet no sólo para nuestro ocio, si no para nuestro beneficio.
Seguimos haciendo política de la misma forma, los temas evolucionan, las generaciones, las necesidades, los políticos… pero la forma de hacer la política se encuentra reticente.
Mucha gente se está dejando seducir por el populismo y las soluciones fáciles y expeditas sin planificación o estudios que las respalden como las que personajes MORENISTAS ofrecen.
Lo que sucedió en Estados Unidos con Trump es algo que nos puede suceder en México si no cambiamos nuestra forma de hacer política.
Necesitamos una política cercana, que escuche a la ciudadanía, que obedezca a los intereses de la gente en un grito homologado y no a sólo algunos beneficiados, necesitamos igualdad.
El sistema político mexicano necesita recomponer el rumbo y volver a trabajar por crear las leyes que nos permitan tener un país en el que sea producto de nuestro esfuerzo y entienda las necesidades de las nuevas generaciones.
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