REFLEXIONES COTIDIANAS Por MARIANO GONZÁLEZ AGUIRRE - Linea de Contraste

REFLEXIONES COTIDIANAS Por MARIANO GONZÁLEZ AGUIRRE

La participación ciudadana y las políticas de transparencia y rendición de cuentas
Tlaxcala se encuentra en camino de construir un sistema ciudadano nuevo y vanguardista que permita darle a sus habitantes una herramienta única para que sus gobiernos, no sólo rindan cuentas a la ciudadanía, sino que se establezca una nueva forma de exigir, por parte del ciudadano común, una penalización a aquellos funcionarios que no cumplan con la ley.
Pero, mucho antes de llegar a este punto, quiero hacer una reflexión sobre los órganos democráticos que han dado fortaleza al nuevo sistema político nacional.
En la década de los 90´s, por decreto presidencial inicia un proceso de construcción de nuevas instituciones ciudadanas, que dieron certeza a las exigencias de su momento para democratizar el ejercicio de poder público. Hablo de la creación del Instituto Federal Electoral y la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
El Instituto Federal Electoral (IFE) fue el organismo responsable de cumplir con la función de organizar las elecciones federales de México, es decir, las relacionadas con la elección del Presidente de México, Diputados Federales y Senadores que integran el Congreso de la Unión. Fue la máxima autoridad administrativa en la materia electoral en los Estados Unidos Mexicanos en el periodo 1990-2014.
Respecto de los antecedentes directos de la CNDH, el 13 de febrero de 1989, dentro de la Secretaría de Gobernación, se creó la Dirección General de Derechos Humanos. Un año más tarde, el 6 de junio de 1990 nació por decreto presidencial una institución denominada Comisión Nacional de Derechos Humanos, constituyéndose como un Organismo desconcentrado de dicha Secretaría. Posteriormente, mediante una reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 28 de enero de 1992, se adicionó el apartado B del artículo 102, elevando a la CNDH a rango constitucional y bajo la naturaleza jurídica de un Organismo descentralizado, con personalidad jurídica y patrimonio propios, dándose de esta forma el surgimiento del llamado Sistema Nacional No Jurisdiccional de Protección de los Derechos Humanos.
Estas dos figuras fueron el ápice de la construcción de las instituciones modernas de la política nacional, su característica principal: por primera ocasión los ciudadanos podían participar de manera directa en la organización de las elecciones de su país y participar en un órgano desconcentrado que vigila los derechos civiles ante el ejercicio de los poderes de la República.
A partir de estas fechas, el ciudadano fue ganando terreno en el ejercicio de la democracia, buscando desconcentrar cada vez más el ejercicio del poder, creando mecanismos como la Auditoria Superior de la Federación en el año 2000, la cual permitiría regular la revisión de la cuenta pública y su fiscalización superior en el Gobierno Federal.
De esta manera se abrió una ventana para que el Poder Legislativo, primero a nivel nacional y luego en los estados, pudiese calificar el ejercicio de los recursos públicos del Ejecutivo.
Con el paso el paso del tiempo, se fueron sumando más y más herramientas, de vigilancia, esta vez, enfocadas a la participación ciudadana. Así surge la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información, creando primero el IFAI y ahora el INAI.
Este proceso democrático permite que el ciudadano pueda consultar el presupuesto que ejercerán los poderes de la federación, y tras las reformas en los Estados el ejercicio de los Gobiernos Estatales y Municipales.
Este proceso de cambio, está lejos de terminar.
En el periodo que nos ha tocado como generación, debemos transformar las demandas ciudadanas en realidades. Actualmente, la corrupción es el cáncer de la administración. Es la enfermedad que ha hecho bastante daño a nuestra Nación.
La generación que actualmente nos toca trabajar como Constitucionalistas, sumados a la gran convocatoria de nuestro Presidente de la República, Enrique Peña Nieto y de nuestro líder nacional del partido, Enrique Ocho Reza, estamos convencidos que la única medicina para atacar este cáncer es el combate directo a la corrupción, a través de herramientas legislativas, primero, como la Ley del Sistema Nacional Anticorrupción y el Sistema de Ética e Integridad del Estado de Tlaxcala; y después con la conformación del mismo Sistema a través de los comités que lo conformarán, en donde el Comité Ciudadano formará parte fundamental.
Estamos en vías de construcción de una nueva herramienta para la defensa del ciudadano ante los malos elementos de gobierno. Su surgimiento debe ser ciudadanizado de inicio, teniéndolo presente como un movimiento civil que está por nacer.
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