Resumen

REFLEXIONES COTIDIANAS Por MARIANO GONZÁLEZ AGUIRRE

En su columna de este lunes, el legislador del PRI habla sobre los retos de su partido para 2018
Ante la XXII Asamblea Nacional Ordinaria, el PRI debe recordar a Colosio
“Cuarta Etapa del Partido. Nuestro partido se ha involucrado en las grandes transformaciones históricas de la sociedad mexicana. Hoy, ante nuevas exigencias, nuestro partido va a reformarse una vez más”.
En 1929 estuvimos en la concertación de las fuerzas revolucionarias, en 1938 en el programa social de la Revolución Mexicana y el refrendo de la soberanía. En 1946 en el impulso del desarrollo. En 1990 seremos el partido de la sociedad que se define por la democracia, por la soberanía y por la solidaridad”. Luis Donaldo Colosio Murrieta, México, D.F., 25 de noviembre de 1989. Auditorio Plutarco Elías Calles.
Así, con esta visión, Luis Donaldo Colosio Murrieta tomaba las riendas del priísmo nacional en 1989. México se había sacudido en una elección histórica y nuestro partido, de igual forma, vivía una de sus etapas más críticas.
Con visión reformadora, la generación que encabezó Colosio, supo ver hacia el futuro e inició una transformación que buscaba reivindicar al priísmo desde sus raíces, desde la municipalidad, la colonia popular, el ejido y los liderazgos naturales.
Fue un líder nacional que convocó a una asamblea sin precedentes, una asamblea popular del partido en el poder, pero supo diferenciar que no era el partido del poder.
“La sociedad no cuestiona que el gobierno se ejerza con compromiso partidario, sino que se ejerza bien, la sociedad no pide que el PRI se enfrente al Gobierno, sino que abandone sus actitudes de partido complaciente y decorativo. Reitero, somos partido en el Gobierno no del Gobierno.” Luis Donaldo Colosio Murrieta, México, D.F., 25 de noviembre de 1989. Auditorio Plutarco Elías Calles.
Señaló en su momento los errores en los que había incurrido el Partido Revolucionario Institucional, tuvo la responsabilidad social de señalárselo a las cúpulas del poder en 1990 y llevó al partido en el gobierno a la reestructuración para enfrentar las nuevas elecciones en el naciente sistema de partidos que se estrenó en 1994, y que, lamentablemente no pudo ver concretado.
“En nuestra decisión de cambio hay y habrá rupturas con los mitos y las fórmulas que bloquean las transformaciones, con los liderazgos sin representatividad e iniciativa, con las prácticas antidemocráticas, con las decisiones cupulares, con las formas abyectas de ascenso político, la simulación ideológica y la componenda mercantil que tuerce la voluntad”. Luis Donaldo Colosio Murrieta, México, D.F., 25 de noviembre de 1989. Auditorio Plutarco Elías Calles.
Durante todo un año (1989), los militantes del PRI entendieron que el proceso democrático en el país estaba llegando a una nueva etapa y en ese proceso necesitaba modernizarse, actualizarse y retomar el contacto con la ciudadanía, con los jóvenes y con la creciente crítica y opinión pública.
Y lo hicieron, afrontaron los embates y obtuvieron el triunfo en 1994, lamentablemente el constructor de estos ideales no llegó a los comicios.
Aun así el PRI ha sabido cambiar y salir adelante con el paso del tiempo. En ese proceso, impulsó desde el legislativo la creación de las nuevas herramientas de la sociedad civil mexicana (IFE, CNDH, IFAI, etc.) y concretó el cambio democrático en el sistema de partidos.
Aún fuera del poder supo reponerse y recomponerse, para lograr concretar el regreso a la Presidencia de la República en el año 2012. A partir de este año el PRI es y seguirá siendo el motor transformador de México.
Con el Gobierno del Presidente de la República, el PRI supo promover y concretar las Reformas que han de dictar el desarrollo del país.
El gobierno de Enrique Peña Nieto ha concretado 11 Reformas estructurales que están dando rostro al futuro de México: Reforma laboral; hacendaria; financiera; transparencia; educativa; energética; político-electoral (creación del Instituto Nacional de Elecciones); telecomunicaciones y radiodifusión; nueva Ley de amparo; código nacional de procedimientos penales; y en materia de competencia económica.
Pero también, el PRI tiene partituras pendientes.
Nuestro líder nacional y la secretaria general de nuestro partido, Enrique Ochoa Reza y Claudia Ruiz Massieu, respectivamente, han convocado al priísmo nacional a la XXII Asamblea Nacional Ordinaria, y dentro de esta convocatoria ha convocado a una reflexión autocrítica y propositiva, para construir las bases que regirán el devenir político de nuestro partido, ante esta situación, el PRI tiene partituras pendientes.
Hay que reconocer, que actualmente, los malos funcionarios públicos han puesto en la mira de la crítica nacional a nuestro Partido. Los señalamientos de corrupción en Veracruz, Quintana Roo, Chihuahua, Durango, Tamaulipas, Nuevo León, Sonora y Coahuila, también deben de ser temas que el PRI debe abordar con responsabilidad.
Si bien, nos encontramos en vías de aplicar la Ley Anticorrupción a nivel nacional, este ejercicio debe también ser abordado por nuestro partido. La formación de nuevos cuadros debe ser fortalecida con la formación y ética y de responsabilidad que exige la ciudadanía.
Actualmente, la exigencia social radica no en la apertura de la democracia, sino en el desencanto, hartazgo e impotencia del ciudadano por ver que a los malos funcionarios no se les castiga. Sin embargo, debemos trabajar por que se formen nuevas generaciones de políticos, que eviten esas malas prácticas.
Ese es el tema central que debe discutir nuestro partido, para que, desde la construcción de nuevos cuadro y nuevas candidaturas, no sólo se elijan a hombres y mujeres de probado prestigio y honestidad, se debe trabajar para construirlos. Esa es una visión de autocrítica que debe ser tema de debate en la XXII Asamblea Nacional Ordinaria del Partido Revolucionario Institucional, que se celebrará en agosto del presente año.
¡Feliz inicio de semana!
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