Ricardo Clark: la importancia de escribir autobiografía
Aunque parezca que es intrascendente, las cosas intrascendentes son las más importantes en la vida cotidiana: RC
Tlaxcala, Tlax; 15 de abril de 2026 (Ángeles ZR). – Ricardo Clark, escritor, locutor y editor argentino imparte el Taller de autobiografía en el Museo Miguel N. Lira actualmente, por lo que Línea de Contraste charló con él para conocer más sobre el género literario, su importancia y las razones para aventurarse en la empresa que es contar la vida personal.
Además de ello, preguntamos a Clark su opinión sobre el contexto actual en el que las personas cuentan su vida a través de las redes sociales y cuáles son las autobiografías que recomendaría.
¿De qué se trata el taller de autobiografía?
El Maestro Clark narró que hace más de veinte años impartió el taller de autobiografía en la UNAM, en ese entonces, rememoró que no había un manual o algo que enseñara cómo se escribe ese género literario; en su experiencia dando talleres sobre la autobiografía, Clark aseguró que no se requiere de experiencia en el ámbito literario para escribir una.
“Es un género literario que tiene algo muy importante que en la Secretaría de Educación no se han enterado: no hace falta saber leer, ni escribir, porque yo entonces le dicto a alguien la historia de mi vida, a una persona alfabetizada, quien sin inventar nada cuenta la historia; la historia es lo que importa, no la cultura, ni el talento, ni la educación que tenga la persona”, sentenció.
¿Cómo ha sido la respuesta al taller?
El tallerista considera que ha habido una respuesta buena, pero es consciente de que siempre hay obstáculos para concluir la enmienda: “no nos engañemos, el que escribirá su autobiografía en el café los amigos le dicen «has vivido una vida magnífica, por qué no la cuentas», el tipo un día se pone a escribir y entonces resulta que la familia le dice «oye, pero no vayas a contar que el tío Fulano de tal estuvo en el bote cinco años», por ejemplo porque todos tenemos una parte oscura, no es necesario contarla; uno va contando y cuando llega a ese punto lo deja de lado porque puede ser que muchas cosas que nos han preocupado sean muy importantes, pero en el momento en el que uno escribe después de tantos años ya sea una estupidez y si uno quiere contarlo, lo cuenta y se acabó; esa es la problemática de la autobiografía”, señala.
¿Cuál es la técnica en la autobiografía?
El también locutor enfatizó que al igual que los otros géneros literarios, la autobiografía posee su método de análisis: “hay un método, una herramienta, es como desarmar un auto, eso es una autobiografía; entonces, el curso que estamos dando aquí en el Museo Miguel N. Lira trata sobre eso, sobre explicar a la gente cómo escribir su autobiografía”.
Subrayó que quien desee empezar a escribir un capítulo de su vida, debe prescindir de los monólogos y ser concreto en lo que quiere contar, pues en un primer momento la historia podría parecer del conocimiento general, pero ese es un error común.
“En el camino hay que modificar algunas cosas, por ejemplo: «al borde del río», magnífico, maestro, encantado de que nos cuente, pero qué río, de qué ciudad, a qué distancia está de la capital de este país para que yo me pueda enterar de lo que tú tienes en tu cerebro, ahora está muy claro, pero para la gente de afuera no dices nada”, ilustró.
¿Por qué el género autobiográfico es importante?
Clark reivindica la relevancia de la historia personal porque en su opinión, es una forma de registrar la experiencia individual para la posteridad.
“Todos tienen algo que contar, a veces la gente piensa que el trabajo que han hecho no tiene ninguna importancia y tiene muchísima importancia, es la historia del momento de la vida porque dentro de treinta años las cosas en Tlaxcala o en México no serán como ahora, absolutamente seguro; por ejemplo, las tiendas OXXO o alguna de ellas que no existían hace cuarenta años son cosas nuevas que van apareciendo, tenemos aeropuertos, están las redes sociales; hay una nueva forma de pensar y de hacer que es muy discutido, pero es lo que estamos viviendo”, enunció.
El escritor argentino resaltó la riqueza histórica de estos documentos personales: “el autobiógrafo es el único de su generación que cuenta cómo se manejaban las cosas como no se van a manejar dentro de treinta o cuarenta años, es evidentemente un material excelente para los historiadores; la vida cotidiana es importantísima, aunque parezca que es intrascendente, las cosas intrascendentes son las más importantes en la vida cotidiana”, afirmó.
En el contexto actual con las redes sociales como nueva forma de contar lo cotidiano, ¿se ha perdido la escritura?
Lo que se pierda, se perdió, ya no existe, qué tenemos de nuevo, esa es la pregunta, postuló Ricardo Clark, pues cree que las redes sociales como TikTok y los teléfonos inteligentes son herramientas maravillosas, la cuestión es quién los usa, realmente.
Recordó los tiempos cuando acudía con su grupo de alumnos la Biblioteca Franklin a leer la Enciclopedia Británica o a consultar información porque no podían comprarla: “hoy la Enciclopedia Británica se fue al diablo, desapareció porque ahora una hay una nueva enciclopedia que son las redes sociales; ahora tenemos la inteligencia artificial muy interesante, la inteligencia artificial está funcionando, no va a escribir grandes novelas por el momento, porque no sabemos hasta dónde pueden llegar estos señores, ahora, tampoco puede manejar la imaginación como la maneja un autor directamente, pero no quiere decir que no vaya a pasar algo próximamente, no sabemos qué es, hay que estar abiertos a estudiar la situación”, pronunció.
¿Cuáles serían los momentos dignos de escribirse de la vida de Ricardo Clark?
El Maestro sintetizó su autobiografía, desde su vida en Argentina, su paso por la escuela y el momento en que llegó a México.
“Yo comienzo en una ciudad que fue creada casi artificialmente en la provincia de Buenos Aires, anduve realmente hasta los veintitantos años en excursiones, la escuela era una secundaria regular, cambié de espacio porque teníamos unas maestras que eran unas desgraciadas, salvo unas dos que eran grandes maestras, entonces me cambié a una zona proletaria y a los 22 años me fui de Argentina, ¿cómo me fui? de aventones, entonces estuve cierta cantidad de tiempo hasta que llegué aquí a México, después me fui a Estados Unidos, estuve yendo una escuela para adultos, ahí aprendí inglés y después me regresé a México porque me encantó que este es un desorden en el que se puede vivir por eso llegué aquí”, contó.
¿Por qué escribir autobiografía?
“Por qué alguien tiene que dejar el testimonio de su época, eso es importantísimo, si usted es médico, dentista o trabaja recogiendo la basura, nadie va a escribir sobre eso, eso se tiene que quedar, la historia lo necesita, necesita que usted cuente las cosas como fueron sin inventar nada y a la vez va a encontrar usted que al ponerse a revisar el pasado hay una especie de curación en la que se logra un equilibrio interno que a veces la gente no tiene”, sentenció.
¿Cuál autobiografía recomienda para introducirse al género?
“Ninguna. Ninguna autobiografía es recomendable porque es la historia de otra persona contada inclusive a veces con un negro, así se le dice el ayudante; los libros, por ejemplo de artistas se pueden contar cosas maravillosas, pero no son ciertas, entonces realmente yo no recomiendo leer autobiografía; si uno lo quiere leer por curiosidad, por ver qué dijo, qué hizo, ¡Adelante! porque es importante que la gente lea, pero no hace falta, con su vida sale de sobra, porque además la gente dice «¡ay!, no tengo nada que contar», lo que pasa es que al comenzar uno de tratar de recordar el disco duro, o sea el cerebro comienza a trabajar y se va hacia la parte de atrás, «sí yo estuve en la escuela, pero no me acuerdo de la primera maestra» y cinco días después va por la calle y aparece el nombre de su primera maestra porque el inconsciente estuvo trabajando, es decir lo que usamos es la parte pre frontal del cerebro, hoy sabemos que hay mucho más que eso y que es más importante la inconsciente realmente, que el consciente que usamos todos los días”, expresó el literato.
Ricardo Clark invitó a las y los tlaxcaltecas a animarse a participar en el taller de autobiografía.
“Lo importante es no tener miedo y no dejarse ligar por fantasías de que «voy a escribir la gran obra de mi vida», eso no lo sabemos, si se va a publicar, tampoco sabemos, si no quieres publicarla, la tiras a la basura o la quemas y se acabó la historia de tu vida, pero ninguno tiraría un hijo a la basura, eso lo puedo asegurar”, bromeó el Maestro.
Finalmente, el escritor argentino anunció que se editará un libro en el que se reunirán los trabajos de los participantes del taller del año anterior y del presente.
El Taller de autobiografía se lleva a cabo los lunes de abril y mayo de 17:00 a 19:00 horas en el Museo Miguel N. Lira en la Av. Independencia #6 Col. Centro, Tlaxcala; está dirigido a mayores de 18 años, hay cupo limitado y las inscripciones pueden realizarse a través del número 2461175209 o por el Facebook del museo.
Semblanza de Ricardo Clak
Nació en La Plata, Argentina, el 7 de agosto de 1940. Radica en la Ciudad de México desde 1961. Narrador, editor, locutor y cineasta. Estudió Ciencias Políticas en la FCPyS de la unam. Ha sido jefe de redacción de Novísimo Correo Argentino; analista de información en la Secretaría de la Presidencia; locutor de televisión; director de «Noticias de Imperio de las Letras”. Colaborador de El Cuento, El Día (Argentina), El Financiero, El Heraldo de México, Excélsior, Novedades, Ovaciones y Revista Nacional de Cultura (Venezuela). Premio Revue Francaise, 1975, por «Un día en la vida de Guimares». Primer Premio del Concurso Anual de Cuento unam, 1973, por «Madre sólo hay una». Premio unesco de Radionovela Cultural, 1974, por «María Teresa vestida de olvido». Premio Nacional de Cuento San Luis Potosí, 1984, por Entre la ópera y los motores diesel. Premio Bienal Latinoamericana de Radio, 2004, por «Carne de Ópera». Premio Nacional de Novela Justo Sierra, 2005, por Patrullas nocturnas.
